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Día Internacional del Médico, 3 de diciembre 2002Día Internacional del Médico

Transcripción de las palabras pronunciadas en el Acto Conmemorativo del Día Internacional del Médico, realizado en la Sede del Sindicato Médico del Uruguay el día 3 de diciembre de 2002

Sr. Fernando Butazzoni:
Encargado de Prensa y Relaciones Públicas del SMU.

Buenas noches a todos. Gracias por estar aquí. Nos reunimos en la sede del SMU para conmemorar el Día Internacional del Médico y también para entregar –como se hace anualmente- los premios de los concursos anuales de literatura y Artes Plásticas del SMU, que este año lleva el nombre de nuestro querido ex presidente, fallecido hace pocas semanas, el Dr. Juan Carlos Macedo.

A propósito de esto quiero informar que hoy se pone a la venta de forma anticipada, la edición de un libro póstumo de textos de Juan Carlos Macedo -que como saben fue un notable poeta- con ilustraciones del Maestro Espínola Gómez. Este libro tiene una larga historia. Durante muchos años Espínola Gómez, Macedo y el también fallecido, Alberto Oreggioni, editor de vastísima trayectoria en el Uruguay, habían estado trabajando en conjunto para editar un libro con textos de Macedo, sobre ilustraciones de Espínola Gómez. Es un objeto de arte del cual se van a imprimir muy pocos ejemplares y como forma de homenaje, el SMU ha decidido iniciar la venta de estos ejemplares numerados y firmados por el Maestro Espínola Gómez, a partir de hoy. Obviamente el libro va a salir en el mes de abril y ustedes van a recibir más información al respecto en las próximas semanas.

Quiero presentarles a los integrantes de la mesa que preside este acto. Voy a nombrar las Instituciones que van a otorgar los premios de Artes Plásticas y Literatura. Se encuentra presente el Dr. Emilio de los Ríos, en representación del CASMU. Se encuentra presente el Dr. Muzio Marella en representación del Fondo de Solidaridad. El Dr. Gustavo López Giraldi, Presidente de la Colonia de Vacaciones del SMU. El Dr. Rafael Abella, por el Laboratorio Servimedic. El Dr. Antonio L. Turnes, Administrador General y en representación del SMU. También se encuentra presente en la mesa el Dr. Ricardo Topolanski, que es el miembro responsable de la Comisión de Cultura del SMU.

Para comenzar esta actividad, por un par de minutos vamos a observar en un corto audiovisual, las obras que fueron premiadas en el Concurso de Artes Plásticas en este año 2002...

(Se escuchan aplausos)

Le quiero pedir al Prof. Elbio Álvarez Director del Diario Médico, institución que también va a entregar sus premios, si puede pasar al frente. Le quiero pedir al Presidente del SMU, que acaba de llegar, que se incorpore a la mesa.

Para comenzar con la parte oratoria de esta actividad le vamos a pedir al miembro responsable de la Comisión de Cultura del SMU, Dr. Ricardo Topolanski que haga uso de la palabra.

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Dr. Ricardo Topolanski:

Buenas tardes, como ustedes saben nuestra patria está pasando por un momento bastante difícil y nuestra profesión está en este momento afrontando dificultades muy serias. Esto que se está dando un poco globalmente en nuestra patria, ha llevado a que por todos lados se recorten gastos; que se corten las ramas que van creciendo. Nosotros nos vimos en una disyuntiva: o cerrábamos una tradición que ya lleva unos cuantos años en concursos de Artes Plásticas y Literatura o reducíamos a la expresión mínima las actividades paramédicas (en el verdadero sentido de la palabra) esas actividades que surgen del espíritu de los médicos.

Teníamos programado hacer una serie de actos en forma seguida. Mañana a las siete y media, se va a inaugurar oficialmente la exposición que ustedes vieron aquí. Es una exposición grande, tiene sesenta obras y está espléndidamente expuesta en el policlínico del CASMU, en la avenida Ocho de Octubre. Vayan a verla porque es una exposición que vale la pena. Realmente, año tras año, la profesión médica está demostrando que sus habilidades pictóricas están evolucionando en forma realmente importante.

Los premios de Literatura y Artes Plásticas tuvieron que ser reducidas al máximo, por eso este año los familiares no pudieron presentarse y también en Literatura debimos dejar algunas de las opciones para que se pudieran presentar. Esperamos que para el año que viene esto pueda solucionarse, porque el optimismo es algo que siempre nos ha acompañado, pero dentro de esto lamentablemente, los miembros del coro están involucrados en un problema muy serio y no están en condiciones de ponerse a cantar, de festejar. Por eso ellos pidieron que no se hiciera la función donde iba a cantar el coro e iba a haber un concierto de piano. Lo que llevó un poco a suprimir la actividad teatral.

Lo único que puedo decir como miembro responsable de la Comisión de Cultura, es que para el año que viene, vamos a tener muy en cuenta a este grupo de colegas en audiciones que hemos pensado hacer a lo largo del año, probablemente en este sitio o quizás en algún otro. Antes de terminar quiero recordar con unos versos de Macedo a su memoria:

“Hacer es estar solos.
Con el sueño de todos cuando duermen.
A veces aún más solos.
Construir es la única decencia.
Eso es saber.
La novedad que insiste hasta el estado de naturaleza.”

Gracias.

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Sr. Fernando Butazzoni:

Quiero aprovechar para agradecer la presencia de destacadas figuras de la cultura uruguaya que vinieron a la entrega de premios del SMU, como la poeta Tatiana Oroño, el poeta Elder Silva, el escritor Ignacio Martínez y Silvia Puentes de Oyhenard.

A continuación va a hacer uso de la palabra el Presidente del SMU el Dr. Barrett Díaz Pose.

Dr. Barrett Díaz Pose:

Buenas noches. Quiero compartir con todos ustedes la enorme satisfacción de ver en un día como el de hoy, esta sala del SMU llena de queridos compañeros y amigos. Hoy es el Día Internacional del Médico, con una connotación Latinoamericana en honor a Carlos Finlay, médico cubano y para nosotros con una connotación muy especial en honor a Juan Carlos Macedo, médico universal y poeta. Antonio Turnes me dijo que así se podía introducir esta conversación que yo no quería tener.

Muchos de ustedes saben que me cuesta mucho hablar de Juan Carlos Macedo. Me convenció un gran amigo común, que en el correr de la tarde me dijo que no podía seguir portando el egoísmo de no compartir privilegios que casualmente me había tocado vivir.

Yo tuve el privilegio de ver a Juan Carlos Macedo frente a la hoja en blanco, mirándola como una promesa de creación; a la hoja a medio escribir, mirándola como una tarea donde empecinadamente había que seguir, no por cualquier rumbo, por el mejor para el prójimo; a la hoja completa de arte, de creación, de conocimiento, de sensualismo y mostrarme como estaban en el espacio de la hoja, que es una del espacio infinito que nos toca vivir apenas un instante, los títulos, las estrofas, pequeños puntos y comas que sorprendentemente uno jamás hubiera colocado allí. O sea Juan Carlos Macedo usó la palabra para el placer estético que tanto necesita el ser humano y tanto más necesitamos nosotros, en épocas tan críticas y angustiantes como las que vivimos. Con las madres de los niños internados en el CTI del Pereira Rossell, reclamando que no se los trasladen a Canelones y Maldonado. Pobres compatriotas humildes, que para ellos es como llevarlos a la China, en un traslado que no saben si van a poder sobrevivir. Porque los tiempos mercantilizados que corren imponen que el MSP prescinda de los médicos contratados para Terapia Intensiva.

Juan Carlos Macedo, usó la palabra y la poesía para las mil y una cosas que uno a veces no piensa que puede ser utilizada. La usó para la ideología, para la lucha ideológica: “…el muy paradigmático, hundidos en la derrota prontos para durar”. Ese escrito en aquella época entre 1973 y 1975, en que juntos estábamos en el Comité Ejecutivo del SMU, editando la Revista Noticias, fundando la Revista Médica del Uruguay, realizando actividades culturales en Montevideo y en el Interior. Los que son conocedores de la época recordarán la lucha ideológica de la instalación de la dictadura y el debate de los tiempos iniciales, acerca de sí estaba consolidada o no y un aferrarse más psicológico, que ideológico, de algunos sectores políticos de que no se había consolidado y Macedo advertía “nada peor que un duelo mal hecho, para no terminar nunca más de salir de lo hondo del pozo”. Estábamos en la derrota, pero prontos para durar para resistir y estoy diciendo los títulos que en pocas palabras pautaron las grandes etapas de la vida de Juan Carlos Macedo.

Juan Carlos Macedo utilizó la palabra y la poesía para la investigación en los conocimientos más profundos que puede tocar el ser humano; para indagar en el sentido de nuestro pasaje breve por este mundo. Tan breve que él -como me decía un querido compañero- apenas se nos ha adelantado un poco. A lo que todos en nuestra condición humana vamos a transitar. El sentido de nuestro pasaje frente a las enormes tentaciones y requerimientos de la cotidianeidad.

Otro grande de nuestra medicina, Abel Chifflet, hablando de la necesidad de la educación médica que hoy llamamos continua, aquella que quería hacer e hizo para los médicos después que se habían graduado y tenían por delante decenas de años de ejercicio profesional sin apoyo de los conocimientos, de la ciencia y la tecnología, pero que Abel Chifflet advirtió desde la Revista “Acción Sindical” allá por mil novecientos treinta y pico: “…es necesario que de una buena vez terminemos con esta multiplicidad inconducente de informaciones que nos vienen dando las modernas tecnologías paraclínicas”.

Porque el ser humano, no es solamente lo que dice el Patólogo, más el Radiólogo, ni siquiera la suma de todo eso, porque es todo eso y mucho más. Y en ese mucho más va aquello que ni siquiera comprendemos porque aún no hemos desentrañado el sentido de nuestro pasaje por el mundo. Decía Juan Carlos Macedo, que la poesía era un medio muy apto para la investigación en conocimientos tan trascendentes como éste. Liberada de pronto de los requisitos del método experimental de Claude Bernard, de la teoría etiológica de Roberto Koch. La poesía permitía en la seriedad de las investigaciones noctámbulas hechas en Montevideo, el Rivera, en Migues o en Arroyo Blanco. La poesía permitía un método igualmente riguroso, pero con mucha más potencialidad de abarcar conocimientos todavía muy lejanos del alcance de la ciencia, podía preguntar afirmando, afirmar preguntando; o no afirmar, ni preguntar. Permitía plantear a los seres interrogantes que todos debemos desentrañar.

Yo creo que en eso de buscar interrogantes profundos, con Juan Carlos Macedo compartimos privilegios enormes. Terminamos la carrera juntos y comenzamos Filosofía en la Facultad de Humanidades y específicamente, la materia de Epistemología, donde se podía ahondar en las raíces de lo que era el conocimiento, nos permitió trasladar todo eso al campo de la clínica. Él planteó aquello de la “Teoría de la Clínica”, la clínica general, el conocimiento clínico y allí comenzó el lanzamiento de lo que fue la propuesta de Educación Médica Continua, que hoy nuestro Sindicato -yo diría que en honor de Juan Carlos Macedo- ha logrado plasmar como acreditación académica ante la Facultad de Medicina, para temas que por cierto que ya propulsaba Juan Carlos Macedo: la Bioética, la Economía de la Salud, el Derecho Médico, los problemas de Género.

Creo que ese privilegio de compartir esos estudios que nos llevaron a leer a Laín Entralgo, a Gastón Bachelard, a Althusser, a Lenin; que nos llevaron a leer todo eso con sentido crítico para aplicarlo a nuestra realidad con sentido creativo, es un privilegio que uno no puede menos que compartir en un día como el de hoy, en que los médicos que tienen -además de su labor asistencial- una veta creativa, una pasión que los lleva a crear algo en las artes; pasión indudable porque quién en nuestro país y en estas épocas va a dedicarse realmente a crear algo para deleite propio y del prójimo. Para deleite compartido. Quienes tienen esa pasión, realmente se merecen que comencemos a compartir un patrimonio de los médicos uruguayos, de los uruguayos y de los hombres todos, que poco a poco lo iremos compartiendo.

Y por eso quiero terminar y muchos de ustedes me comprenderán repitiendo como lo voy a hacer día a día: ¡Hasta mañana Juan Carlos!

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Sr. Fernando Butazzoni:

Vamos a proceder ahora al acto de premiación en sí de los ganadores de los concursos de Literatura y de Artes Plásticas. Voy a leer rápidamente el acta del jurado del concurso de literatura primero. Les voy a pedir a los premiados que vayan pasando a medida que son mencionados: (se leen las actas)

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