Compartimos declaración de la SUMI respecto al acuerdo en los Consejos de Salarios del grupo 15 y las declaraciones de directivos del SAQ

Declaración de le Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva respecto al acuerdo en los consejos de Salarios del grupo 15, y las declaraciones de directivos de la SAQ sobre el mismo y en referencia a otros colectivos médicos.

Como es de público conocimiento, luego de una larga negociación se llegó a un acuerdo en consejo de salarios, por parte de los trabajadores de la salud, representados por el Sindicato Médico del Uruguay, Federación Medica del Interior y la Federación Uruguaya de la Salud.

De dicho acuerdo se destaca un aumento salarial para todos los trabajadores médicos, independientemente de su especialidad, y mejoras laborales en alguna de ellas, con especial énfasis en el aumento del tiempo médico paciente en la consulta de policlínica, algo fundamental en la mejora de la calidad asistencial.

En este sentido la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva (SUMI) declara su total apoyo a la gestión realizada por el SMU, y los logros alcanzados, que redundan en una mejora a todo el colectivo médico, pero en especial a aquellos con menores ingresos.

Si bien, en lo que nos es particular, la SUMI realizó varias propuestas históricas para nuestra especialidad, lamentablemente no se logró un avance significativo, pero eso no nos quita el beneplácito por los logros alcanzados en general. Debemos seguir trabajando, insistiendo en lograr cambios para la medicina intensiva que apunten a mejorar y expandir nuestra disciplina.

Por otro lado, como sociedad científica y gremial, no podemos pasar por alto las declaraciones públicas de los representantes de la Sociedad Anestésico Quirúrgica (SAQ), y las medidas gremiales que dicho colectivo adoptó.

Estas declaraciones y medidas las rechazamos tajantemente, ya que consideramos que generan un daño difícilmente reparable de la imagen y el rol del médico en la sociedad, y en particular de la relación médico paciente.

Cada especialidad tiene su realidad, y por ende problemas que le son inherentes, algunos de resolución sencilla, y otros que requieren cambios estructurales más profundos.

Entendemos el ejercicio de la medicina desde la complementariedad de las distintas especialidades, con sus aportes en el proceso asistencial de los pacientes. Es así, trabajando en equipo como se debe realizar la asistencia, no desde el trabajo individual o de un grupo reducido y menos aún con menosprecio hacia otros colectivos.

Los médicos nos necesitamos entre todos, intercambiando, complementando y también discrepando; el aporte desde las diferentes perspectivas es lo que le agrega valor a la asistencia; en cambio, las comparaciones y el menosprecio solo destruye.

La atención médica no es un acto asistencial, es un proceso, y ese proceso no es posible desde una mirada individualista de un colectivo.

sábado 6 de octubre de 2018