Diagnóstico incierto: denuncian falencias en imagenología del Evangélico

El servicio de urgencias y emergencias de tomografía computada no funciona desde hace más de un año. Usuarios deben ser trasladados a otros centros de salud o tienen que esperar horas para realizarse un estudio. En mayo, el Hospital comenzó a atender pacientes derivados de ASSE, lo que agravó la situación.

 

Son poco más de las ocho de la noche, el tomógrafo se apaga y no volverá a encenderse hasta mañana a las ocho de la mañana. A partir de este momento cualquier paciente que ingrese al servicio con necesidad de realizarse un estudio deberá ser trasladado a otro centro de salud o esperar hasta el comienzo de la policlínica en la mañana siguiente.

El traslado o la espera dependerá de la urgencia con la que se necesite el estudio: a un paciente politraumatizado habrá que sacarlo del lugar -con los riesgos que conlleva el traslado para alguien en esta situación –  y en estados menos graves, como cuadros agudos de abdomen, habrá que esperar hasta que el tomógrafo vuelva a funcionar para diagnosticarlo.  En ambos casos el resultado será el mismo: un retraso en los diagnósticos, lo que podría generar complicaciones, y como consecuencia un deterioro en la calidad asistencial.

Así funciona el servicio de imagenología del Hospital Evangélico, desde que en marzo de 2017 la mutualista decidió suspender de manera unilateral las urgencias y emergencias de tomografía computada a sus usuarios – días hábiles de 8 pm a 8 am, feriados y fines de semana-, dejando a los médicos sin ese trabajo y a los usuarios sin la atención correspondiente en este hospital. El argumento dado por la empresa fue que no podían costearlo.

El Dr. Pablo Pedetti, representante del grupo de imagenólogos del Evangélico, expresó que la metodología implementada por el Evangélico “implica gastos de traslados y movilizar al paciente de una institución a otra. Sin considerar que no en todos los casos puede realizarse”.

Por su parte la Sociedad de Radiología e Imagenología del Uruguay emitió un comunicado en mayo del año pasado donde enfatizó que “la ausencia de un servicio de urgencia/emergencia de tomografía computada en una Institución con la población del Hospital Evangélico es un hecho que expone a los pacientes a sufrir los mencionados retrasos diagnósticos y eventuales complicaciones”.

A pesar de que ya ha pasado más de un año, lejos de mejorar, la situación se ha agravado con el otorgamiento de la licitación para prestar servicio a pacientes derivados por ASSE -en octubre pasado -, que empezó a funcionar en mayo de este año. Esto ha generado un incremento en el número de usuarios sin ampliación en el horario de atención, por lo que el resultado no ha sido otro que menos tiempo destinado al paciente, mayor tiempo de espera y un aumento de los traslados.

“Este es un conflicto que perjudica en primera instancia a todos los pacientes del Evangélico y en segundo lugar a todos los servicios que ellos administran, como la internación de COSEM en el Hospital. Ahora, se le agrega una sobrecarga de pacientes de ASSE en el horario de 8 a 20 y se sigue sin garantizar cobertura fuera de ese horario, teniendo que derivar a otros tomógrafos”, sentencia Pedetti.

La situación crítica alcanzó su punto máximo cuando, el pasado 30 de mayo, la gerencia autorizó a que se realice una tomografía sin presencia médica, que son quienes deben planificar, guiar y analizar el estudio, para garantizar la seguridad del paciente y efectuar un diagnóstico rápido y certero.

Para evitar que esta situación se repita, como así los traslados innecesarios y las esperas por parte de los usuarios, es que los imagenólogos del Evangélico solicitan, desde hace más de un año, que se brinde un servicio continúo a los pacientes -24 horas-, como así también se garantice la contratación de una persona para la jefatura del servicio, la que está acéfala desde marzo de 2017.

Los profesionales afirman que la imagenología constituye una herramienta imprescindible en la medicina, permitiendo realizar un diagnóstico temprano y eficaz, como así también ver el avance de un tratamiento e involucrarse en este.  Su utilización en beneficio de la salud de los pacientes depende de que las condiciones estén garantizadas.

 

miércoles 6 de junio de 2018