Autores de los cuentos clásicos infantiles

Dra. Ana María Otero

En esta tierra de nunca jamás los humildes héroes matan a sus adversarios, heredan reinos y se casan con princesas.»

No hace mucho tiempo surgió en mí, la curiosidad de saber quienes habían escrito esos cuentos, que me leyó mi madre en mi infancia y que yo a su vez le conté a mi hijo y a otros miembros infantiles de mi familia.

Quienes eran esas personas que habían tenido la capacidad de crear esas fábulas, que trascendieron a sus autores, el tiempo, el espacio y los idiomas, y llegaron a estimular la fantasía de millones de niños en el mundo.

Obviamente no me voy referir a todos, no estoy capacitada ni tengo el tiempo que sería necesario y tampoco es mi fin agotar éste tema del cual se ha hablado tanto y se han escrito libros y ensayos sicoanalíticos.

Solo quiero referirme a tres autores, uno italiano, uno inglés y uno francés y finalmente un breve referencia al Psicoanálisis de los cuentos de hadas de Bruno Bettelheim.

1. Charles Parrault nació el 12 de enero de 1628 en la ciudad de París, mediante un parto doble, en el que también vino al mundo su gemelo Claude. Perteneciente a una familia de la burguesía parisina, tuvo buena infancia y concurrió a las mejores escuelas de la época donde descubrió su facilidad para las lenguas muertas.

A partir de 1643, comenzó a estudiar derecho. Indudablemente hábil y con un notorio sentido práctico, recibió la protección de su hermano mayor Pierre quien era Recaudador General.

En 1654 fue nombrado funcionario del estado lo que da comienzo a su actuación en el servicio gubernamental. Tomó parte en la creación de la Academia de las Ciencias y en la restauración de la Academia de Pintura.

Jamás luchó contra el sistema, lo cual le facilitó la supervivencia en una Francia muy convulsionada políticamente y en la que los favoritos caían con demasiada frecuencia. Su vida siempre dedicada al estudio, dejaba escaso margen a la fantasía.

En su primer libro "Los muros de Troya", (1661), nada infantil se puede apreciar. Esto se debe a que a lo largo de su burocrática y aburrida existencia de funcionario privilegiado, lo que más escribió fueron odas, discursos, diálogos, poemas y obras que halagaban al rey y a los príncipes, lo que le valió llevar una vida colmada de honores, que él supo aprovechar.

Fue secretario de la Academia Francesa desde 1663, convirtiéndose en el protegido de Colbert, el famoso consejero de Luis XIV, hasta que en 1665, progresa en su categoría laboral convirtiéndose en el primero de los funcionarios reales, lo que le significa grandes prebendas.

En 1671 es nombrado académico, y al año siguiente, contrae matrimonio con Marie Guichon, es elegido canciller de la Academia y en 1673 se convierte en Bibliotecario de la misma.

Ese mismo año nace su primer hijo, una niña, y luego, en el intervalo que va desde 1675 a 1678, le nacen tres hijos más y su esposa fallece después del nacimiento del último.

En 1680, Perrault tiene que ceder su puesto privilegiado de primer funcionario al hijo de Colbert.

En 1687 escribió el poema El siglo de Luis el Grande y en 1688 Comparación entre antiguos y modernos , un alegato en favor de los escritores "modernos" y en contra de los tradicionalistas.El ilustre autor escribió un total de 46 obras, ocho de ellas publicadas póstumamente, entre las que se halla Memorias de mi vida.

Menos los cuentos infantiles, toda su obra la componen mayoritariamente, loas al rey de Francia.

A los 55 años escribió "Historias o Cuentos del pasado", más conocido como "Los cuentos de la mamá Gansa" (por la imagen que ilustraba su tapa) - publicados en 1697-en donde se encuentran la mayoría de sus cuentos más famosos. Son estos y no otros los que han logrado vencer al tiempo llegando hasta nosotros con la misma frescura y espontaneidad con fueron escritos, después de recopilados de la tradición oral o de leyendas de exótico origen.

Se trata de cuentos morales, indudablemente, pero llenos de un encanto que perdura y que los ha convertido en las lecturas favoritas de los niños. Los personajes que emplea son hadas, ogros, animales que hablan, brujas y príncipes encantados, entre otros.

Al final de cada relato, el autor incluye una moraleja referente al contenido de cada historia. El escritor registró las costumbres de una época en el que la mayoría estaba inconforme con su situación, y, para dar esperanzas a la gente en un período histórico por lo regular incluía finales felices en sus escritos.

  • Barba Azul.
  • Caperucita Roja.
  • El gato con botas.
  • La bella durmiente del bosque.
  • La Cenicienta.
  • Las Hadas.
  • Piel de asno.
  • Pulgarcito.
  • Riquete el del copete.

2. Lewis Caroll

Charles Lutwidge Dodgson 1832-1898 era el nombre verdadero del autor de las "Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas" (Alice's Adventures in Wonderland), y de "A través del Espejo" (Through the Looking Glass).

Nacido en Daresbury, Inglaterra, en 1832, y falleció en 1898. Era el mayor de 11 hijos: cuatro varones y siete niñas. A los 18 años, ingresó en la Universidad de Oxford, en la que permaneció durante cerca de 50 años, y en la que obtuvo el grado de bachiller y se recibió de preceptor. Fue ordenado diácono de la Iglesia Anglicana y enseñó Matemáticas a tres generaciones de jóvenes estudiantes de Oxford, y lo que es más importante, escribió dos de las más deliciosas narraciones que se han producido en el campo de la literatura.

Poco es lo que hay que decir, aparte de estos hechos, acerca de la vida del Reverendo Dodgson. Vivió 66 años tan tranquilamente como puede hacerlo cualquier otro hombre, y el trabajo y ocupación de su vida, así como su diversión favorita, fueron las Matemáticas. Padeció, de insomnios durante toda su existencia, y pasaba noches enteras despierto, con los arduos problemas matemáticos dando vueltas en su cabeza, y tratando de descifrarlos. Escribió diversos libros sobre la materia y el más interesante de ellos se titula: Euclides y sus modernos rivales.

Sus cuentos vieron la luz con el seudónimo Lewis Carroll. Quizá la razón de esto fuera su extraordinaria timidez ante las gentes, es decir, ante los adultos. Tenía pocos amigos en la plenitud de su desarrollo y crecimiento, y como era tímido, se retrajo de los adultos y creó sus amistades entre los niños, especialmente entre las niñas pequeñas; los comprendía perfectamente y era su natural y delicioso compañero. Fácilmente tomaba parte en sus juegos; inventaba siempre algunos nuevos y les contaba cuentos e historias.

La Alicia real y verdadera era la hija de su amigo el diácono Liddell, la cual, mucho más tarde, relató cómo esos cuentos caprichosos que aún deleitan a los lectores de todas las edades y de todos los países les fueron referidos a ella y a sus dos hermanas: y contados en nuestras excursiones por el río, cerca de Oxford.

Alice se publicó en 1864, y A través del espejo, en 1871. Ambas fueron ilustradas por el famoso dibujante inglés John Tenniel. Estos libros han sido posteriormente ilustrados por otros muchos artistas, pero los magníficos dibujos de Tenniel continúan siendo los favoritos.

1. Carlolo Lorenzini (Florencia, Italia, 24 de noviembre de 1826 y falleció el 26 de octubre de 1890), más conocido como Carlo Collodi, o sólo Collodi, periodista y escritor italiano. Es el autor entre otros cuentos de Pinocho.

Hijo de Domenico Lorenzini (cocinero de un marqués) y de Ángela Orzali. Su nombre completo era Carlo Lorenzo Fillipo Giovanni Lorenzini. Su pseudónimo, que utilizó desde 1856 hace referencia al pueblo de la Toscana donde nació su madre. Fué periodista y escritor. Inmortalizado por ser el creador de Pinocho, escribió sin embargo varias novelas y comedias más.

Fue al colegio y al seminario, donde estudió retórica y filosofía. Gracias a esto tuvo acceso a los libros prohibidos por la Iglesia y el propio Duque.

Frecuentaba los ambientes revolucionarios contra el dominio de Austria y se enroló como voluntario en el ejército de Toscaza, durante la Guerra de la independencia (1848 - 1860).

En 1875 entra en la literatura infantil con Racconti delle fate, una traducción de los cuentos de hadas en francés de Perrault.

En 1876 escribe varios libros donde explora la reunificación de Italia. Lorenzini estaba fascinado por la idea de usar un carácter amigable para expresar sus propias convicciones mediante alegorías.

En 1880 comienza a escribir Storia di un burattino ("Historia de una marioneta"), también llamado Le avventure di Pinocchio, que es publicado semanalmente en Il Giornale dei Bambini (el primer periódico italiano para niños).

Lorenzini muere sin saber la fama y popularidad que espera a su obra; en la alegoría de la historia, Pinocho comienza a llevar su propia vida, independiente de la del autor. Es uno de los temas de inspiración de la obra de Luigi Pirandello Sei personaggi in cerca d'autore. Lorenzini fue enterrado en la San Miniato al Monte en Florencia.

Antes de finalizar, quiero hacer una breve referencia al Psicoanálisis de los cuentos de hadas de Bruno Bettelheim. (Judío Austríaco, fallecido en 1990 y que mucho trabajó en éstos temas)

Este autor hace hincapié en alguna de las características de los cuentos de hadas que quisiera destacar:

  • Mensaje que los cuentos de hadas trasmiten: que la lucha contra las serias dificultades de la vida es inevitable, es parte intrínseca e la existencia humana; pero si uno no huye, sino que se enfrenta a las privaciones inesperadas y a menudo injustas, llega a dominar todos los obstáculos alzándose, al fin, victorioso.
  • Los cuentos de hadas suelen plantear, de modo breve o conciso, un problema existencial. Los personajes están bien definidos y los detalles, excepto los más importantes, quedan suprimidos.
  • El mal está omnipresente, al igual que la bondad. Prácticamente en todos estos cuentos, tanto el bien como el mal toman cuerpo y vida en determinados personajes y en sus acciones, del mismo modo que están también omnipresentes en la vida real, y cuyas tendencias se manifiestan en cada persona. Esta dualidad plantea un problema moral y exige una dura batalla para lograr resolverlo.
  • El malo no carece de atractivos (dragón, brujas, gigante) y, a menudo, ostenta temporalmente de poder. En la mayoría de los cuentos de hadas, el usurpador consigue, durante algún tiempo, arrebatar el puesto del h. Sin embargo, el hecho de que el malvado sea castigado al terminar el cuento no es lo que hace q estas historias proporcionen una experiencia en la educación moral, aunque no deja de ser un aspecto importante de aquélla. Tanto en los cuentos de hadas como en la vida real, el castigo, o el temor al castigo, sólo evita el crimen de modo relativo. La convicción de que el crimen no resuelve nada es una persuasión mucho más efectiva, y precisamente por esta razón, en los cuentos de hadas el malo siempre pierde.
  • Los personajes no son ambivalentes, no son buenos y malos al mismo tiempo, como somos todos en realidad.
  • Abundan los motivos religiosos. La mayor parte de los cuentos de hadas se crearon en un período en que la religión constituía la parte fundamental d la vida.
  • El cuento de hadas no está interesado en una información útil acerca del mundo externo, sino en los procesos internos que tienen lugar en un individuo.
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