Trabajo presentado en la jornada de reflexión del mes de julio de la Comisión del Reencuentro y la Amistad.
Tres elementos caracterizan al concepto de ideología, los cuales constituyen privilegios o dispensas: ellas son la intelectual, la práctica y la moral.
La intelectual: consiste en solo dar valor a los hechos que aprovechan a sus conclusiones o razonamientos, aunque sea necesario inventarlos, así como rechazar otros, someterlos al olvido y hacer lo necesario para no ser conocidos.
La practica: no se preocupa del criterio de eficacia, negándole valor a la refutación ante los fracasos y elaborar explicaciones que los disimulen u oculten.
La moral: desconoce toda noción de bien o de mal para los actores ideológicos. La ideología desocupa de su sitio natural a la moral y en consecuencia la sustituye. Es conocido, por ejemplo, que la absolución ideológica del genocidio ha sido tratado muchas veces por los historiadores.
Cito este ejemplo, aberración por todos conocida, como ejemplo de que en aras de la ideología y demostrando su poder colectivo, es posible poner de manifiesto las mas profundas y perversas concepciones capaces de albergar el intelecto humano.
El vocablo ideología se forja alrededor del 1800 siendo su significado, el estudio de la formación de las ideas. Como consiste en que forma concebimos el mundo, es una filosofía de vida transformándose en un verdadero filtro, que transitaremos al emprender una acción años mas tarde Marx y Engels le imprimen al concepto de ideología un sentido de innumerables funciones que se mantienen hasta hoy.
Destaquemos algunas características de la ideología tal como mayormente se le entiende hoy. En principio no depende nunca la distinción de lo verdadero y lo falso. Todo es aceptado si contempla las necesidades de la causa o responde a juicio de valores pasionales o fanáticos no demostrado por el conocimiento.
Recordemos que los postulados, generados en la época de la ilustración y la ciencia, no condice con lo arriba expresado, pues no es de recibo aquello que no goza de la demostración por la misma.
En definitiva la ideología esta constituida por un conjunto de ideas, generalmente políticas, coherente y racionales con pretensiones de establecer una forma de organizar una sociedad.
La ideología puede tener un comienzo individual elaborado en base a diferentes creencias, elecciones e ideas, como puede
también, ser aceptada y programada como el sistema de ideas de un grupo social, como estandarte para edificar un nuevo ideal de vida.
También puede modelar una civilización entera, o por lo menos un segmento social o cultural, integrado
por, intelectuales, ejecutivos, obreros y estudiantes.
Como hemos dicho no se puede hablar de ideología mas que en presencia de creencias colectivas de aquí que para reivindicaciones se repite con frecuencia el concepto de usarla como arma de combate en la lucha de clases y para el triunfo siempre esperado de la revolución.
No obstante ciertos movimientos ideológicos acceden a sus fines mas por evolución que por revolución. Es pues mucho mas militante que el prejuicio, la ilusión consoladora, el error banal, la excusa absolutoria, la dulce manía o la idea recibida, aunque incluya
también todo esto y se nutre de ello. La idea preconcebida puede ser pasiva,
mientras que la ideología es siempre activa al mismo tiempo que colectiva.
Está compuesta la ideología de emociones fuertes y e ideas simples acordes con un comportamiento.
Se manifiesta intolerante y contradictoria. Intolerante por la incapacidad de soportar que exista algo fuera de ella. Contradictoria por la facilidad de actuar de una manera opuesta a sus propios principios sin tener el sentimiento de traicionarlos.
Dice Raymon Aron "que la estructura, una mixtura de hechos parciales seleccionados por las necesidades de la causa y de juicios de tipos pasionales con manifestaciones de fanatismo y no del conocimiento".
Como hemos dicho esta palabra tiene una acepción utilizada sobre todo en el contexto político, aunque recordemos, antes que se cree la corriente de pensamiento socialista, la Revolución francesa y los filósofos del siglo XIII que la prepararon, redujeron todas las ideologías a la ideología política.
Pero la política asoma hasta en los movimientos religiosos como el integrismo islámico que suele ser mas político que religioso aunque se esgrime la religión como argumento mejor apreciado. Las religiones sirvieron en muchas oportunidades de vehículo ideológico a guerras de conquista y de colonización. Son ideológicas también las cruzadas de la Edad Media.
Como observamos la ideología es política cuando tiende a la conquista o a la conservación del poder.
Si bien tiene predisposición a lo político, es necesario agregar un conjunto de valores sociales, creencias, o sentimientos por medio de los cuales las personas dan razón al mundo en el que viven. El mismo es tramado por una red de ideas, preferencias, aspiraciones, con otros nombres y propósitos.
Lo que hoy consideramos como ideología, aunque con otros nombres, desde todos los tiempos, ha gozado del favor de los hombres, de lo contrario seria imposible la vida en sociedad.
De lo dicho surge que este sentimiento humano, lo único que adquirió en el año 1800, fue la denominación de ideología, o sea su nombre de pila si lo asimilamos a la idea
identificarte de origen religioso.
No se puede hablar de ideología más que en presencia de creencias colectivas pues de acuerdo a lo dicho tiene una orientación social.
Considero conveniente en este momento hacer una distinción de lo que se comprende como idea para distinguirla de los que se considera como Ideología. Sobre todo puede ser útil para entendernos mejor con lo que dirá mas adelante.
Idea es un acto o producto del pensamiento, es una imagen que existe o se forma en la mente que por lo general es un elemento central de una civilización. Por ejemplo, libertad, respeto por la vida, políticamente sistema democrático, en una palabra, son grandes principios.
Las ideas dan lugar a los conceptos, los cuales son la base de cualquier tipo de conocimiento, tanto científico como filosófica. La ideología es un conjunto de ideas que caracterizan el pensamiento de una persona, una colectividad y una época.
Alguien ha dicho que las ideologías son como cassettes enteros. Entonces cuando uno piensa en función de ideología tiene que pensar todo homogéneamente y aquí es donde se corre el peligro de no coincidir esas ideas, fuertemente sostenidas, con el pragmatismo, que al fin de cuenta el pragmatismo es quien beneficiará a la sociedad.
La ideología actúa sobre las masas activándolas, pues necesita una dosis de eficacia que haga posible esgrimir algún elemento creíble para refutar sus siempre posibles fracasos.
Para Lenin era y continua siendo para sus sucesores un arma de combate para el triunfo de los ideales, pues la idea preconcebida puede ser pasiva, mientras que la ideología es siempre activa y colectiva.
No se puede hablar de ideología si no se cuenta con creencias colectivas. El ideólogo
solitario es prácticamente inofensivo y por lo tanto ineficaz. De esta manera se explica que en sus comienzos una ideología es una hoguera de creencias, que aunque
devastadora, puede inflamar noblemente los espíritus. Al final se degrada en un núcleo humano en continuo movimiento intelectual y casi siempre dominado por intereses, en
múltiples ocasiones no resuelve ningún problema real pero puede ser tan importante su influencia, pues estando concebida en base a la
acción transforma la realidad a desprecio del conocimiento exacto.
Hay múltiples ejemplos que demuestran la ineficacia de la ideología pues no conduce a las soluciones proclamadas en su programa.
Aclaremos lo manifestado con un ejemplo:
Una ideología crea multitudes imbuidas en el concepto de la transformación agrícola por medio de la colectivización de las tierras, lo cual no se cumple pues en lugar de abundancia, hay penuria.
En este momento si recordamos lo dicho al comienzo acerca de las tres características del vocablo ideología,
intelectual, practica y moral comprobamos que la colectivización, en el caso citado, no es una verdad agrícola sino una realidad ideológica. No obstante a lo largo del siglo XX se ha extendido la colectivización demostrando el triunfo de la realidad ideológica sobre la verdad agrícola.
La realidad mostró el dominio del proceso intelectual sobre el práctico lo que hace concebir más un fenómeno de fe que de raciocinio.
La Unión Soviética, China, Vietman, Cuba a lo cual se agrega numerosos países del tercer mundo vieron arruinada la agricultura tradicional sustituida por el experimento de granjas colectivas o cooperativas, gestionadas por el estado, en lugar de reemplazar la antigua agricultura por modernos procedimientos.
Europa Occidental, Australia, Nueva Zelanda, así como Argentina con agricultura no colectivizada se han erigido en graneros del mundo asegurando al mismo tiempo a sus explotadores un nivel de vida elevado.
Aún demostrado el fracaso no impide a los ideólogos cada vez que estudian el fracaso de la economía del tercer mundo continuar las mismas reformas agrarias de tipo burocrático y gestión centralizada que en tantos países han fracasado.
Sociólogos como Talcott Parsons, Raymond Aron y Edward Shils han sostenido que la ideología no depende en ningún caso de la distinción de lo verdadero y de lo falso obedeciendo a que ella en muchos casos colecciona, de acuerdo a las necesidades de la causa, diversos factores ya sea pasionales o fanáticos sin reparar en el conocimiento y la ciencia.
Repetimos, se comprueba un dominio de lo ideal sobre lo pragmático.
Ya observamos que el vocablo que se forjo con el fin de designar el sentido de representaciones mentales, dio origen a la escuela filosófica, que a ello se consagraba, la ideología.
La alienación aparece en la escena de la dialéctica cuando la mentira del éxito prefabricado es aceptado tanto por la clase que se beneficia como la explotada. Esa mixtura. Si bien la hemos considerado en el sentido político y económico, por su fundamental finalidad de la felicidad pública, a la vez la mas fácil de ejemplarizar por su global difusión, no excluye otros valores en mérito a que la ideología se refleja a la vez en el pensamiento religioso, familiar, estético, el deporte y el derecho.
Como vemos la ideología, quizá involuntariamente, esconde una contradicción: es ilusión y mentira. Nos preguntamos entonces ¿Cómo es eficaz?
La verdad es que rehúsa valorar los hechos que no le gustan. Esto se comprende claramente, es la negación del espíritu científico.
Es ignorar el pragmatismo para lo cual debe estar orientada la ideología.
Es asombroso que se abran camino unas ideas después del período de la Ilustración. Esta: según la Enciclopedia Salvat dice: corriente cultural europea caracterizada por la revisión a la luz de la razón y la inteligencia (de así su nombre) de la concepción del mundo y del hombre en todos los terrenos La explicación nos parece que se encuentra en que incluye un elemento, si bien, no racional, por lo menos comprensible, capaz de actuar sobre las masas e indudablemente alojada en sus entrañas para activarlas.
Tan entendible es esto que ante un fracaso no se dispone científicamente a reconsiderarlo, sino que la estimula a radicalizar su aplicación.
Apartémonos, aunque sea por un momento, de la ideología orientada a la política, hija de sus propias entrañas, pues no todas las ideologías tienden a la conquista del poder.
A la predilección por la dominación intelectual, uno de lo elementos indicados al principio, constituyente de la ideología, se une frecuentemente la influencia, aunque solo fuera, de una camarilla que puede responder a la conservación de posiciones universitarias, de recursos materiales y satisfacciones honoríficas.
Pongamos un ejemplo: el ataque peyorativo a la aparición de una teoría nueva es a menudo iniciada por un grupo de sabios cuyo prestigio se ve comprometido, al perder valor o desaparecer la teoría que los hizo brillar.
Recordamos al mismo Albert Einstein que ha dicho "un descubrimiento se impone muy poco, forzando con la demostración y la prueba, la convicción de la colectividad científica; se instala, mas
bien, por la desaparición progresiva de los defensores de la antigua tesis y su sustitución en los cargos influyentes por una nueva generación de investigadores".
Debemos reconocer, sin embargo, en estos casos, que los criterios objetivos y la autenticidad de la información son los que finalmente resuelven el debate. Sucede distinto en gran cantidad de doctrinas que mezclan la ciencia y la ideología, o mejor expresado, que son ideologías apoyadas en la ciencia.
Se puede afirmar que, es este tipo de doctrina, el responsable de la mayoría de las disputas humanas, dado que no son ni indiscutiblemente comprobables ni indiscutiblemente refutables. Casi todas terminan por agotamiento de los adversarios, así como cansancio del público. Para comprender este fenómeno colectivo hay que admitir que satisfacen una necesidad: la necesidad ideológica.
El hombre normal no busca la verdad más que después de haber agotado todas las demás posibilidades.
En este trabajo hemos deseado y no se si lo hemos logrado ubicar al concepto "ideología" en una posición de equilibrio espiritual y mental. No hemos, así lo procuramos, embanderarnos en ninguna sino, destacar sus mas notorias características, con el fin, ese sí, de poner en desnudo la mentira, casi sacrosanta, de su pureza en cuanto a su construcción mental.
Nos bastaría recordar el concepto de "alienación" popularizado por Lenin para apoyarnos en nuestras
afirmaciones. Ese concepto muestra su intencional manera de utilizar la ideología.
Michel Faucault y Louis Althuser este último, filosofo francés de comienzos del siglo XX y profesor en la Escuela Normal Superior de Paris, tratan de negar toda diferencia entre conocimiento e ideología al afirmar que la única realidad intelectual es, de hecho, la ideología.
Se antepone a este concepto Jean Francois Revel, de quien transcribo lo siguiente "Esta posición conduce al escepticismo, al hacer del conocimiento una simple sucesión de interpretaciones
ideológicas, o, mas bien, engendra al contrario, un dogmatismo de la ideología considerada como el único conocimiento verdadero".
Prueba de ello se han dado muchos ejemplos de la penetración de una ideología no científica en el corazón de la ciencia, la cual sale vulnerada porque se contamina con la falsificación y corrupción que conlleva la mutilación de la ciencia en beneficio de una ideología.
En muchos casos la ideología lleva en si, cierto dogmatismo, por lo cual algunas ideologías han pasado de un simple dogmatismo a un profundo totalitarismo.
Algunos de los ejemplos de ideologías son a nivel político el nacionalismo, socialismo, comunismo, fascismo anarquismo y conservacionismo. A nivel social y cultural, el feminismo, ideologías ecologistas, antiglobalización, por la igualdad sexual y racial, por la libertad de pensamiento y a nivel religioso, cristianismo, judaísmo o budismo y otras manifestaciones espirituales y místicas.
Resumiendo: la ideología pude buscar tres objetivos principales: mantener la realidad existente que son las
"conservadoras" volver a realidades previas conocidas como reaccionarias (cambio en retroceso) o en tercer lugar las ideologías, revolucionarias o reformistas.
Es interesante observar como a través del tiempo se han sucedido.
Hemos visto el Keynesianismo luego de la crisis del año 29, seguido luego por el neoliberalismo conservador y mas tarde por el concepto de lo políticamente correcto del neolaborismo de Tony Blair.
¿Por qué suceden unas a otras estas concepciones?. Sencillamente porque no han
respondido a pesar de sus multitareas demostraciones de propagación, con lo prometido. Es el cambio permanente de la inquietud intelectual en respuesta a los cambios reales e inesperados.
Repetimos lo dicho en otra parte, las teorías no se acaban, solo esperan su segunda oportunidad, los valores reducen la realidad, las teorías triunfan por sus fortalezas y se van apagando por sus debilidades.
Tambien a la ideología se le puede considerar que es un instrumento de poder, un mecanismo de defensa contra la información, un pretexto para sustraerse a la moral, haciendo el mal o aprobándolo, como una buena conciencia y también es un medio para prescindir del criterio de la experiencia que significa aplazar definitivamente los criterios de éxito o de fracaso.
Elaborando un esquema de la ideología y su relación social echaremos mano y lo llevaremos a la practica intelectual a un resumen de lo extensamente relatado hasta ahora.
Surge una idea que le llamaremos epicentro, la misma se desarrolla en silencio en un reducto intelectual.
Se expresa en libros, en música, en revistas especializadas que pueden circular entre
académicos o activistas.
Este epicentro se transforma en la nueva ola ideológica con las características
que hemos mencionado a lo largo del relato.
Esa ola se puede transformar en un Tsunami que trae cambio, a los cambios suceden o generan oportunidades las cuales se pueden convertir en negocios de los mas variados.
Las olas se suceden, las teorías no se acaban, pueden cambiar de orientación o esperar una segunda oportunidad pues triunfan por sus fortalezas o se van apagando por sus debilidades.
También surgen ideologías al despertar antiguas discrepancias que la oportunidad o las circunstancias las hacen aparecer en escena.
El Islam y China tienen grandes tradiciones culturales muy diferentes y a sus ojos infinitamente superiores a las de Occidente.
El poder y la afirmación de ambos en relación con Occidente están aumentando y los conflictos entre sus valores e intereses y los de Occidente se multiplican y hacen mas intensos. Entre los problemas concretos entre el Occidente y el Islam se encuentran la proliferación armamentística, los derechos humanos, el terrorismo, la inmigración y el acceso al petróleo.
El profesor Ramón Pin titular de la cátedra de Gobierno y liderazgo en la administración pública del Bussines School de la Universidad de Navarra (España) que dictó una conferencia hace unos meses en el Instituto de estudios empresariales de Montevideo a la cual tuve la fortuna de concurrir, pues el tema me
interesaba, a manera de consejo expresó que los gobernantes, los educadores, los dirigentes sociales, son quienes deben observar si una corriente pronto será
sustituida por otra. Estar pendiente de la evolución e importancia en los círculos
influyentes que es una forma de otear el horizonte y adelantarse a lo que vendrá. (Estas son palabras suyas que transcribo).
Agregó, como hemos dicho los epicentros se mantienen ocultos. El futuro será de quienes sean capaces de convertir su epicentro en la
próxima ola ideológica.
Rastrear todo tipo de información, en una época que la misma es exuberante será el trabajo futuro, también de los sociólogos, para avisar de la aparición de la próxima ola o Tsunami ideológico.