¿Cuáles son las características del terreno?
El terreno del SMU tiene doce hectáreas, con diez de bosque plantado en la primavera del 97. Se espera que empiece a dar rentabilidad a partir de los siete años de su implantación, cuando la madera esté pronta para ser talada y cosechada. El beneficiado no va a tener problemas porque Paso Alto se encarga de la administración y cuidado del bosque; lo cosecha, lo tala y se le paga el ingreso que aparece en la propuesta. Al pasar a ser propietario, mediante escribano que lo escriturará a su nombre, puede venderlo o conservarlo. Es el dueño.
¿Para plantearse invertir en una fracción de bosque es necesario conocer de forestación?
Así como no hay que saber de finanzas para invertir en un banco, no se tiene por qué conocer de forestación cuando se invierte o se piensa en un futuro vinculado a la misma. Usted coloca su dinero y le da buena rentabilidad. Con una diferencia muy importante: el comprador no le da dinero a Paso Alto. Con ese dinero escritura una tierra y un bosque, ya forestado, a su nombre. También se está asociando a otros cientos de inversores que a lo largo de seis años se han integrado a este proyecto. Son casi 30 mil hectáreas de bosques y llegaremos este año a 35 mil. Ello es por la aceptación que tiene Paso Alto. Compra predios, los foresta, los fracciona, los empadrona y los comercializa. Nuestro crecimiento es buen indicador y mide la aceptación de los inversores. Paso Alto tiene trayectoria, solidez, confianza por parte de la gente y sobre todo a nivel técnico. Si se averigua en el ámbito forestal (Ministerio, Facultad, Sociedad de Productores Forestales), se puede encontrar una fuente de tranquilidad. Paso Alto apunta a la investigación, tiene su propio laboratorio de mejoramiento genético, para brindar al inversor asociado los mejores resultados y garantías.
Todos están en Tacuarembó. En la ubicación de un proyecto se evalúan dos factores. Uno que interactúa positivamente: la mayor productividad de cada suelo. Cuanto más productividad, mejor. El otro, que afecta negativamente, es el flete que se paga en relación con las distancias. A veces se comete el error de tomar los factores aisladamente. Se debe calcular la productividad menos el flete en cada zona.
Es importante que los números sean veraces, que las fuentes provengan de los organismos oficiales y no las manejadas en cada empresa. Estamos en Tacuarembó porque la resultante de la ecuación productividad menos flete es mayor en esa zona. Las más grandes empresas forestales del mundo, americanas, canadienses, se están instalando en las tierras de Tacuarembó, Rivera y Durazno.
¿Qué garantías tiene el inversor en Paso Alto?
Garantías contractuales no existen como tampoco en ningún banco. Lo importante es saber en qué parámetros se basa para hablar de la rentabilidad esperada. Por un lado la productividad y por otro cuánto se paga. En relación con la productividad, nos basamos en fuentes de información muy serias, como el mgap, Naciones Unidas, fao, o consultoras japonesas que han dado distintos crecimientos en diferentes zonas, y un crecimiento histórico promedio. Con la tecnología se aumentarán mucho los promedios pero nos manejamos con los de hace veinte años atrás para ser conservadores. El otro punto es cuánto se paga por la madera. Hay un mercado internacional y Uruguay se orienta hacia lo que el mundo demanda. Se piensa que el precio será mayor. En el mundo la población está creciendo, lo que eleva el consumo de madera y sus derivados.
Con la tala de bosques tropicales se ha acabado mucha madera y ahora hay restricciones. Se consume más madera y cada vez hay menos. Se pronostica que en el 2005 no va a alcanzar. Por ello, quien ofrezca madera al mercado mundial va a tener una colocación segura y con mejores condiciones.
Se brindó como garantía al Comité Ejecutivo del SMU realizar una recorrida por los bosques en primavera. Se hará por vía aérea y luego por tierra para conocer bien los establecimientos de Paso Alto.