El CASMU en un cruce de caminos frente a la Reforma
Ante la actual situación económico-financiera que enfrenta el CASMU y frente a la multiplicidad de
versiones que pueden inducir a interpretaciones equivocadas y a la alarma generada por las
manifestaciones recientes de la Ministra de Salud Pública, la Junta Directiva quiere dar a conocer a
la opinión pública las verdaderas razones que han llevado a la Institución a su actual escenario.
- Desde su origen en 1935, el CASMU bregó por mantener un alto estándar de calidad en sus
prestaciones de salud, sin escatimar recursos ni retacear servicios, poniendo su atención en el
segmento de la población trabajadora que no podía acceder a servicios privados de alto costo. En
sus 73 años, no exentos de vicisitudes, la llevó a ser la mayor Institución privada de salud del
país, contando actualmente con 240.000 afiliados.
- El CASMU, Institución sin fines de lucro, se ubica dentro de las cinco empresas privadas de
capitales nacionales más importantes del país. Cuenta con 7.700 puestos directos de trabajo
(médicos y no médicos) y 3.000 puestos indirectos, con un nivel de facturación anual de 2.930
millones de pesos uruguayos.
El incremento en los costos de la atención de la salud, debido fundamentalmente al envejecimiento
de la población, a los elevados costos de la tecnología médica y a la extensión del conjunto de
prestaciones de salud que ofrece el CASMU, ha comprometido paulatinamente el nivel de inversiones
y ha generado un proceso de progresivo endeudamiento.
Mientras las cuotas se mantienen reguladas por organismos públicos (M.E.F. y M.S.P.), los precios
de los insumos que se utilizan para la asistencia médica nunca han sido controlados.
- La política de Recursos Humanos del CASMU ha sido generosa y solidaria, y ello ha llevado a
que se creara un sobreprecio del 30% del valor laudo en el salario de sus funcionarios no médicos.
Además, el CASMU ha sido la única institución que ha absorbido funcionarios de mutualistas que
debieron cerrar.
- Llama la atención la actitud beligerante de las jerarquías del MSP, repitiendo una
argumentación sesgada de algún sector de funcionarios sobre la situación económico-financiera, lo
que demuestra un profundo desconocimiento de la realidad institucional. Sin embargo, deberían
conocerla perfectamente dado que fueron funcionarios y altos directivos del CASMU. Entre quienes
lideran la Reforma de la Salud se encuentran ex presidentes, ex gerenta general (actual Ministra de
Salud Pública, que se alejó del CASMU para asumir dicho cargo), ex directores y ex asesores del
CASMU, en cuya gestión se fueron generando los importantes pasivos y desequilibrios financieros que
la actual Junta Directiva del CASMU ha heredado.
- No fue el Sistema sino su implementación el que generó fuertes asimetrías entre los ingresos y
egresos de los dineros de la Institución, por los recortes que el propio Sistema admitió por razones
económicas (impuestas por el M.E.F) que difirió hasta el 2011 la incorporación de los adultos
mayores. Esta decisión, que viola el espíritu de un Sistema Nacional Integrado de Salud y va en
perjuicio de uno de los sectores de la sociedad más necesitados, le depara al CASMU una pérdida de
alrededor 24 millones de dólares al año.
El CASMU tiene allí una de sus mayores poblaciones asistidas, siendo la que más costo asistencial
genera. Esta realidad, no reconocida ni corregida, está generando terribles perjuicios no sólo al
CASMU, sino a todo el sistema de salud.
Otras medidas impuestas por los que dirigen la Reforma y tomadas a contramano de lo que la realidad
económica del país impone para una buena gestión institucional (como la fijación arbitraria de
aumentos de cuotas y salariales que desconocen las paramétricas vigentes) le han generado al CASMU
pérdidas que oscilan en los 12 millones de dólares al año.
Además de la competencia desleal por el mercado mediante campañas de marketing, se ha priorizándo a
aquellas que han realizado campañas publicitarias millonarias, haciéndose la vista gorda ante la
actividad lucrativa de captación de socios, algo penado por la ley.
- La deuda que mantienen las instituciones de salud privada (no solamente el CASMU, sino las
principales instituciones privadas de Montevideo y algunas del Interior) viene de lejos. No ha sido
atendida ni considerada en la puesta en funcionamiento del SNIS. Para otros sectores de la actividad
(arroz, leche, transporte), el gobierno ha generado fideicomisos para resolver problemas financieros
de larga data.
- Durante el segundo semestre de 2007, la Junta Directiva del CASMU elaboró y aprobó un plan
estratégico que, entre otros aspectos, implica un rediseño institucional y cuyo proceso de
instrumentación supone cambios en los roles de sus órganos políticos y de gestión y en la relación
de la institución con el SMU a efectos de otorgarle mejores condiciones de gobernabilidad.
Asimismo, el plan implica modificaciones en la estructura organizativa de la empresa, desarrollo de
nuevas formas organizacionales de la atención médica en las diversas áreas asistenciales, introducción
de incentivos a la eficiencia en un modelo de gestión compartido con médicos y funcionarios, y nuevas
formas de gestión en sus recursos humanos.
- La actual coyuntura es una nueva manifestación de una vieja crisis, agravada por una serie de
decisiones de los que están al frente de la Reforma, que están de espaldas a la realidad que viven las
instituciones que han sustentado la tradición médica de más de 150 años de atención de calidad
creciente.
Montevideo, 23 de octubre de 2008.