Falleció Emilio Specker (1954-2014)

miércoles 9 de abril de 2014

Por Dr. Antonio Turnes. La noticia del fallecimiento súbito de Emilio Specker, un querido amigo de muchos años que ejerció toda su vida en Maldonado, nos impactó terriblemente.

Emilio era hijo de otro querido amigo, el Dr. Walter Specker Pol (1925-1999), fallecido en 1999, que entre otros cargos había dirigido el viejo y desaparecido Hospital Marítimo y el Hospital Departamental de Maldonado «Dr. Elbio Rivero Moreno», durante muchos años. Nació el 30 de junio de 1954, graduándose en abril de 1981. Falleció en la tarde del lunes 7 de abril de 2014.

Emilio Walter Specker Valle se había especializado en Ginecología y Obstetricia en España, y trabajado intensamente en la ciudad y el departamento de Maldonado en su especialidad. Pero también realizó como otros colegas del interior, una maestría en administración de servicios de salud como base para afrontar las responsabilidades directrices que la evolución de las generaciones le impuso.

En Maldonado llegó a dirigir como Presidente La Asistencial Médica Cooperativa de Maldonado (AMECOM) por varios períodos. Actualmente, desde hace dos años, por la decisión de todas las instituciones que lo componen, era el Presidente del Sanatorio Americano (SASA), reconociendo su capacidad para liderar grupos y su amplia formación.

Hospital de tercer nivel en la organización de la FEMI al que, continuando los esfuerzos de quienes le precedieron, había llevado a un sitial de particular destaque dentro de las organizaciones sanitarias privadas uruguayas. Por la calidad de la atención y la vanguardia en la tecnología que emplea, incorporando varios centros de medicina altamente especializada, al servicio de los pacientes de todo el país. En una organización que da cobertura no solo a las organizaciones médicas del interior, sino a varios seguros médicos de la capital que carecen de infraestructura y arriendan sus instalaciones sabedoras de la calidad de sus prestaciones.

En un sistema nacional integrado de salud que ha expandido sobre todo su base de instituciones privadas, que han debido adecuarse permanentemente a la creciente demanda de servicios de una población que busca resolver de mejor manera sus problemas de salud, en procura de la mejor calidad y superior organización.

Tenía una mente fresca y un espíritu dispuesto a emprender nuevos desafíos, con un toque de permanente frescura juvenil. Un gran amor a la profesión, a las instituciones a las que perteneció y dirigió. Un trato deferente con todos sus colegas. Un entusiasmo singular por la práctica sistemática de deportes, que hacía con regularidad desde hace muchos años. Y por sobre todo un compromiso que dejaba traslucir en cada uno de sus actos, con humildad y con gran sentido de la ejecutividad. Con pocos discursos, pero con muchas acciones.

Falleció bruscamente mientras jugaba al golf, dentro de las actividades deportivas que practicaba cada semana. Según informaron medios locales allí le sobrevino un infarto, fue reanimado y trasladado al Sanatorio Cantegril pero posteriormente surgió otra complicación coronaria que determinó su deceso.

Sin duda Emilio Specker fue uno de los dirigentes médicos más destacados del país, aunque no gustaba exhibirse, de ahí que su imagen fuera poco conocida a nivel nacional, aunque su obra estaba allí para dar testimonio de su preocupación constante por el crecimiento de las instalaciones asistenciales, tanto en Maldonado como en Montevideo, donde los servicios de las instituciones que presidía estaban en continuo avance para satisfacer una demanda creciente de la población. Traducido en la permanente ampliación de sus sanatorios, policlínicos y centros zonales aún en las zonas más periféricas.

Cuando en junio de 2012 asumió la Presidencia del Sanatorio Americano, culminando una labor de más de veinte años bregando por el desarrollo de su institución madre AMECOM, escribió lo que serían sus líneas conductoras de gestión:

Tenemos muy presente que el Americano pertenece y se debe a las Instituciones de FEMI, y es junto a ellas que realizaremos todas las proyecciones que lo vuelvan el mejor instrumento de la organización.

Cuando asumimos dijimos que lo hacíamos, con respeto, entusiasmo, responsabilidad, orgullo, y optimistas de poder realizar una gestión que refleje el sentir y la necesidad de las Instituciones de la Federación Médica del Interior.

Decíamos que tomábamos este cargo con respeto, refiriéndonos a quienes en su momento entendieron que la FEMI debía tener su lugar en Montevideo, respeto por los dirigentes que tomaron el desafío y visualizaron el camino que se debía recorrer, respeto por quienes nos antecedieron en los diferentes Directorios, por haber estabilizado económicamente esta empresa y apostar a un crecimiento, edilicio, en recursos humanos y en tecnología, que hoy lo sitúa en el de los Sanatorios a nivel nacional  y respetado internacionalmente.

Entusiasmo, por acceder a un lugar de privilegio en la Organización y poder trabajar con un grupo humano inteligente y comprometido con la FEMI, aportando ideas propias y las que reflejan el sentir de cada una de las regionales, entusiasmo por entender que el potencial de desarrollo del Sanatorio es enorme.

Responsabilidad, porque del desarrollo del SASA y el análisis de sus costos va a depender en mucho, la suerte de las Instituciones más pequeñas del Sistema, que son las que tienen más dependencia del Sanatorio Americano, responsabilidad porque hemos recorrido las diferentes regiones, conversado con las autoridades locales del sistema y debemos recoger todos los planteos realizados y tratar de viabilizarlos.

Responsabilidad porque tenemos que continuar trabajando en la seguridad del paciente e incorporar en este camino a todos aquellos que se quieran sumar.

Orgullo, porque surgimos de un acto eleccionario democrático, donde participaron todas las Instituciones del Sistema y porque nuestro compromiso es con TODAS ellas, orgullo porque pertenecemos a una organización como FEMI, que ha dado mucho a la salud de nuestro país y es puntal fundamental en el desarrollo del Sistema Nacional Integrado de Salud, orgullo porque el crecimiento del SASA protege la salud fundamentalmente de los afiliados a la Instituciones del interior, asi como de todos los uruguayos a través del Fondo Nacional de Recursos.

Orgullo también por tener una alianza estratégica con el Seguro Americano, que satisface las necesidades de un importante grupo de afiliados capitalinos.

Optimistas, porque somos conscientes del potencial que presenta el SASA y que si mantenemos un desarrollo responsable, vamos a poder cumplir con los objetivos de la organización y vamos a tener al Sanatorio Americano al servicio de la FEMI. 

Maldonado y el país han perdido a uno de sus mejores exponentes en la conducción de los servicios de salud, con una visión clara del desarrollo de la organización y un espíritu sereno para tomar decisiones que ubicaron, a las instituciones que con brillo dirigió, en los sitiales de mayor progreso en el ámbito privado. Por todas partes se ven obras que se terminan y mejoran los servicios. Ese es su legado.

Una pérdida dolorosa e irreparable, que siega una vida en pleno desarrollo de sus facultades creativas e innovadoras, que muchas realizaciones todavía podía esperar de su talento.

Llegue a sus familiares, compañeros, colegas y amigos, la solidaridad ante tanto dolor, en la seguridad que su recuerdo será de los que no borra el tiempo, porque sus obras hablarán por él.

¡Hasta siempre, Emilio!

Que descanses en paz.