Resoluciones de la Asamblea General Extraordinaria
Reunida el 28 de diciembre de 2004
I - DECLARACIÓN
Nuestra sociedad está hondamente preocupada por los graves y complicados problemas que afectan las condiciones de existencia de amplios sectores de la población, con sentimientos generalizados de inseguridad y alarma social.
Los médicos y los profesionales, técnicos y trabajadores de la Salud, comparten ese estado de ánimo más aún cuando la emergencia social incluye al sistema de asistencia, abrumado desde hace largo tiempo por problemáticas no resueltas, que se agravaron notoriamente a partir de las malignas consecuencias del derrumbe económico-financiero de 2002.
En este contexto, y ante los cuestionamientos y dudas surgidos en relación con la actuación individual y colectiva de los médicos, en un doloroso episodio que involucró a un joven compatriota y su madre que solicitaron asistencia médica en nuestro sistema sanitario, el SMU realiza las siguientes puntualizaciones:
- En este estado de situación, caracterizado por un incremento crítico de daños y riesgos culturales, sociales y sanitarios, los médicos expresamos nuestro compromiso de asistir a las personas, a las familias y a la comunidad sin limitación alguna. Así reza nuestro "Código de Ética" en su Art. 11., que conviene recordar en su esencia en las presentes circunstancias: "La elección de la Medicina como profesión implica asumir determinados riesgos (...). El médico responderá generosamente ante necesidades extraordinarias (...) que le exigen entrega y dedicación más allá de su práctica habitual". Nuestra gente conoce bien que no se trata de letra muerta; así es desde Teodoro Vilardebó a Vladimir Roslik.
- La gravedad del cuadro social y sanitario, no excluye la responsabilidad plena que asumimos los médicos por nuestros desempeños y nuestros actos. Nos sentimos obligados a dar cuenta con total transparencia de ellos y a responder por cualquier desvío, sea en épocas de bonanza o en tiempos de catástrofe.
Lo que sí exigimos y nos exigimos, es que esos desvíos sean esclarecidos en los marcos normativos correspondientes y con las debidas garantías procesales, en los ámbitos propios previstos en nuestras instituciones o en el marco judicial cuando corresponde. Y vale esta afirmación para el médico en fase de aprendizaje como para el Profesor o el Director del servicio.
Es de esperar que esta misma autoexigencia sea ejercitada en otros ámbitos, sean periodísticos o juridiccionales, y que la ecuanimidad se compadezca con la injusta circunstancia de que estén detenidos los dos jóvenes médicos en formación, que fueron los únicos que asumieron la responsabilidad de haber asistido, dejaron clara constancia de ello y se sometieron a tres Comisiones investigadoras de sus actos. ¿Qué alarma pública, que merezca prisión, han provocado? - Las aguas volverán a los cauces de convivencia de los que no debieron salir. Nos quedará el amargo dolor de la muerte del joven Maykol y de otras 13 personas, en onda epidémica ignorada que no pudimos evitar. Y nos quedará el padecimiento de los jóvenes médicos y de la población afectada por el episodio.
Se trata ahora de impedir que estas complicaciones se repitan.
Asumidas plenamente las responsabilidades que colectivamente puedan correspondernos a los médicos, otros protagonistas que participaron en el estado de la opinión pública, seguramente asumirán las que les correspondan. - Hacia el futuro los médicos nos comprometemos a participar activamente en la construcción de un Sistema Nacional de Salud que, como señala la declaración de Solís del SMU, de agosto de 1999, sea "único, universal, equitativo, accesible, solidario, con calidad comprobada, que tienda a la promoción, prevención, asistencia y rehabilitación de la Salud de acuerdo con la realidad epidemiológica".
Su primera fase deberá atender el Estado de Emergencia Social con intervenciones sociales y sanitarias urgentes y extendidas, sobre amplios sectores de la población.
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Los médicos uruguayos rechazamos cualquier intento de crear un falso enfrentamiento con la población. Nuestros intereses legítimos como colectivo son la construcción de un Sistema de Salud justo. Fuimos los médicos, reunidos en la 8ª. Convención Médica Nacional, quienes alertamos sobre el deterioro de la relación médico-paciente, afectada-entre otros factores- por la crisis del Sistema de Salud y la creciente precarización del trabajo médico. Ninguna otra institución ha hecho más que el SMU por desarrollar la bioética y difundir los derechos de los pacientes.
Varias experiencias internacionales enseñan que la aplicación de métodos alternativos de resolución de los conflictos de la relación médico-paciente, resulta más eficiente, rápida y satisfactoria para las partes, que su judicialización. En tal sentido, exigimos al MSP que haga cumplir, y empiece por cumplir en sus instituciones, el decreto 395/02, que obliga a disponer en las instituciones públicas y privadas de un departamento de Atención al Usuario, para recibir y tramitar sus peticiones y reclamos, a la vez que implementa los caminos de la mediación y la conciliación, apostando a la preservación y la recomposición de la relación médico-paciente.
II - RESOLUCIÓN
Visto: la resolución del Comité Ejecutivo de fecha 21/12/04, por la cual se ratificó íntegramente el pronunciamiento de la Asamblea Consultiva anterior, se resuelve:
- Dejar sin efecto el punto 7 de dicha resolución. Poner a disposición de los órganos universitarios, a quienes compete esencialmente evaluar la gestión del Hospital de Clínicas, toda la información disponible que corresponda, incluyendo imprescindiblemente actas de asambleas y de la sesión del Comité Ejecutivo de referencia.
- Solicitar a los Dres. Washington Bermúdez y Jorge Dubra que retiren las renuncias presentadas al Consejo de la Facultad de Medicina y a la Comisión Directiva del Hospital de Clínicas.
III - MEDIDAS
- Iniciar asambleas en los centros de Salud, públicos y privados, tendientes a concretar movilizaciones para mejorar las condiciones de trabajo.
- Iniciar una acción propagandística de denuncia de las condiciones laborales actuales. Difundir una carta abierta a la población.
- Crear un comité para el estudio de las condiciones de atención en cada centro de trabajo.
- Conformar un grupo abierto, multi institucional y multidisciplinario, que analice las iniciativas vinculadas a la temática "Relación médico-paciente".
- Impulsar con la Comisión de Residencias y Posgrados, y quienes quieran participar, un plan de trabajo con el objetivo de crear una nueva Ley Nacional de Residencias, que contemple los aspectos ya planteados en el ítem I.
- Convocar a una jornada en abril de 2005, con el tema "Relación entre la profesión médica y la comunidad", con participación de médicos y organizaciones comunitarias.
- Desde la Comisión de Residencias y Posgrados, planificar y desarrollar talleres abiertos sobre: a) Ley de Residencias Médicas, b) Responsabilidad Médica en etapa formativa, c) Formación de Posgrados y Residentes, d) Condiciones laborales, práctica médica y profesionalización.
- Incluir el tema "Residencias y posgrados" en la jornada sobre formación médica de la 8ª. Convención Médica Nacional, prevista para setiembre de 2005, convocando a la Comisión de Residencias y Posgrados a trabajar desde ya con vistas a la misma.
- Divulgar ampliamente los siguientes puntos: a) Diferencia entre error médico, malapraxis y delito, b) Resultados de la Encuesta Médica Nacional, c) Mensajes de referentes de la Medicina a propósito de esta situación.