Precauciones y medidas ante un golpe de calor

Una causa de consulta frecuente por estas fechas, como consecuencia de la exposición a las altas temperaturas son los llamados golpes de calor.

El golpe de calor, es la más grave de las enfermedades relacionadas con el calor. Se produce cuando la temperatura del cuerpo aumenta en forma drástica mientras se realiza actividad física expuesta al calor o simplemente por permanecer mucho tiempo en lugares con altas temperaturas.

Algunos síntomas que pueden indicar que alguien está sufriendo un golpe de calor son: fiebre de 40 °C o más, confusión, agitación o balbuceo, piel caliente y seca, náuseas y vómitos, pulso acelerado, dolor de cabeza y desmayo.

Según su magnitud, puede poner en riesgo la vida de quien lo sufre y causarle daños cerebrales y en otros órganos vitales.

Para evitarlo se recomienda, reducir la actividad física a altas temperaturas, consumir mucha agua y evitar bebidas alcohólicas o azucaradas, ingerir frutas y verduras principalmente, protegerse del sol y evitar la exposición entre las 11 y las 16 horas y permanecer en espacio ventilados.

En el caso de constatar un golpe de calor, se recomienda llamar al Servicio de Emergencia y seguir una serie de pasos para tratar rápidamente los síntomas como: poner a la persona en un sitio fresco a la sombra, y colocarle los pies en alto, bajar su temperatura corporal colocando compresas mojadas y hielo sobre su cuerpo, bañarla, controlar cada 15 minutos la temperatura.

Cualquier persona puede sufrir un golpe de calor, aunque las poblaciones con más riesgo son, los adultos mayores, lactantes y niños.

 

miércoles 3 de enero de 2018