7 de abril, Día Mundial de la Salud 2026

La ciencia salva vidas

7 de abril, Día Mundial de la Salud 2026

martes 7 de abril de 2026

“Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia” es la consigna que la Organización Mundial de la Salud propone para este año. El Sindicato Médico del Uruguay se suma a este llamado con la convicción de que el conocimiento científico salva vidas, si se pone al servicio de las personas.

Hay una tendencia a pensar la ciencia como algo que ocurre lejos, en laboratorios de otros países o en las páginas de revistas especializadas. Pero la ciencia está también en una consulta del interior, en la guardia de un hospital público, en la policlínica del barrio. Está cada vez que un médico o médica toma una decisión clínica basada en evidencia. Eso también es ciencia, y ocurre todos los días.

En Uruguay, además, se produce ciencia. Nuestro país cuenta con un ecosistema científico en salud que genera conocimiento valioso, forma investigadores e investigadoras y nos conecta con las grandes redes científicas del mundo. El Instituto Pasteur de Montevideo, el Hospital de Clínicas, el Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (CUDIM), el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, la Comisión Sectorial de Investigación Científica, la Unidad de Investigación Clínica y Epidemiológica Montevideo y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación son parte de ese tejido. Su trabajo se traduce en diagnósticos más precisos, tratamientos más efectivos y políticas de salud mejor fundamentadas. Sin ellas, la medicina uruguaya repetiría lo que otros descubren, pero con ellas, en Uruguay también surgen hallazgos.

Apoyar la ciencia también significa apoyar a quienes la practican. Los médicos y médicas sostienen la ciencia cada vez que atienden, diagnostican, investigan o se actualizan. Y para hacerlo se necesitan condiciones reales: tiempo, estabilidad, acceso a formación. Sin eso, la mejor evidencia del mundo puede llegar tarde o no llegar. Las condiciones laborales dignas no son un reclamo separado del avance científico médico, sino que son una condición para que se concrete.

Todo esto es resultado de décadas de inversión pública en ciencia, de una universidad pública que hace investigación y de profesionales que eligieron apostar por la ciencia en este país.

El SMU nació en 1920 con una convicción que sigue siendo la nuestra: la medicina debe estar al servicio de las personas, no del mercado. La salud es un derecho, no una mercancía.

En este Día Mundial de la Salud renovamos ese compromiso: con la ciencia, con la ética médica y con una medicina que ponga a las personas en el centro