De Paulina Luisi al 8M 2019.

Editorial del Presidente del SMU, Dr. Gustavo Grecco en el Día Internacional de la Mujer.

En 1908 se recibió de médica Paulina Luisi. Fue la primera mujer que en nuestro país desafió a la sociedad machista y patriarcal reinante. Soportó burlas y prejuicios por ser mujer, atreverse a estudiar medicina y ver cuerpos desnudos; actuar profesionalmente en un terreno vedado al género femenino no era lo usual. Se transformó en una precursora del feminismo, promotora de los derechos las mujeres, luchando contra la trata de blanca, defendiendo a madres solteras, siendo activista intensa por la paz mundial; en definitiva peleando por la emancipación femenina hacia una sociedad igualitaria.

Desde aquel lejano 1908 hasta nuestros días ha corrido mucha agua bajo el puente. La medicina vive hoy un proceso de profunda feminización. El 58,7% del conjunto de profesionales son médicas. Si analizamos la pirámide poblacional, vemos que este proceso es más profundo entre los profesionales menores de 40 años. Es decir, las mujeres de generaciones jóvenes eligen cada vez más estudiar medicina.

Esto, que sin dudas es un logro, esconde profundas inequidades de género que debemos denunciar y combatir.

Las médicas deben lidiar y conciliar la vida familiar con la actividad profesional, y esto es particularmente difícil ante las exigencias laborales de nuestros tiempos. Trabajan en promedio 44 horas semanales. Sin embargo, esta es la participación en el mercado de trabajo remunerado, pero cargan con la mayor parte del trabajo doméstico no remunerado, lo cual se traduce en niveles de exigencia muy altos.

Como consecuencia, 48% de las médicas manifiesta que la profesión afecta negativamente su vida familiar. Más aún, 41% de las médicas piensa que la maternidad/paternidad afecta negativamente su vida profesional, en especial las colegas de menos de 40 años. A lo anterior, agreguemos el flagelo del multiempleo: 3 de cada 10 médicas tienen 3 o más trabajos.

Todo esto concluye en que 40% de las mujeres médicas percibe que su vida es peor a lo que esperaba antes de comenzar la carrera.

Pero hay más. La brecha salarial entre hombre y mujeres en medicina es de 20%. La inequidad en las oportunidades laborales, la menor carga horaria por el trabajo social no remunerado, la preferencia por especialidades o subespecialidades menos remuneradas, la dificultad en el acceso cargos de responsabilidad o a especialidades de mayor remuneración explican en parte esta grave inequidad.

La sociedad está lejos de resolver las profundas desigualdades de género que motivan los justos reclamos y las masivas movilizaciones mundiales, a las cuales adherimos. En particular, las alarmantes cifras de femicidios que ubican a nuestro país con tasas que nos avegüenzan. La realidad de la medicina no escapa al contexto general, y desde el SMU comprometemos todo nuestro esfuerzo en modificar este sombrío panorama. 

 

Fuentes y datos:

– La profesión médica en Uruguay. F. González Mora, M. Barbero, G. Barrerro. Coordinadora K. Batthyany. 2018

– Encuesta sobre negociación colectiva y servicios. Sindicato Médico del Uruguay. Equipos Consultores. 2018

         

 

viernes 8 de marzo de 2019