Desde la SUC piden que estudios electrofisiológicos y ablaciones formen parte de la canasta básica de prestaciones.

Esta demanda se aplica tanto para efectores públicos como privados.

La electrofisiología es una especialidad dentro de la cardiología que estudia y trata los problemas del ritmo cardíaco. La especialidad cuenta con numerosas técnicas entre las que se destacan los estudios electrofisiológicos, las ablaciones por catéter, el implante de cardiodesfibriladores y el implante de marcapasos.

Según un comunicado a la opinión pública del Comité de Electrofisiología de la Sociedad Uruguaya de Cardiología, los estudios electrofisiológicos y las ablaciones fueron incluidas en el PIAS en su creación, pero nunca se  “normatizaron” por lo que en la práctica, quedaron afuera de las prestaciones obligatorias y no son cubiertas por los prestadores del SNIS.

El estudio electrofisiológico es una técnica complementaria para la valoración de pacientes con arritmias, síncope y/o riesgo de muerte súbita. Es indispensable previo a toda ablación, para definir el tipo de arritmia, el mecanismo, localización, y determinar el objetivo de la ablación.

La ablación por catéter es una forma de tratamiento esencial para el manejo de los pacientes con taquiarritmias. Mejoran los síntomas, la calidad de vida, evitan el uso crónico de medicación y la gran mayoría alcanza la curación definitiva.

Los pacientes son por lo general niños o jóvenes sin otras enfermedades y adultos en actividad. Estos pacientes generan costos importantes al sistema por sus consultas frecuentes, tratamientos farmacológicos, efectos adversos e internaciones.

“Dado que las ablaciones no son prestaciones obligatorias la mayoría de la población no tiene acceso gratuito a ellas. Existen profesionales y equipos disponibles en el país, pero subutilizados. Hay varias instituciones que cubrían estos procedimientos a sus usuarios y lo han dejado de hacer” indicaron al SMU fuentes de la Sociedad de Cardiología del Uruguay.

El Dr. Alejandro Cuesta, responsable del Comité de Electrofisiología de la Sociedad Uruguaya de Cardiología dijo a Ser Médico que “los pacientes con indicación de estas técnicas deben sortear todo tipo de trabas para realizarlas y solo algunos lo consiguen. Paradójicamente, a veces logran que el BPS – entidad pública – termine financiando de sus arcas prestaciones que deberían ser de los efectores”.

Cuesta manifestó que “los estudios electrofisiológicos y las ablaciones deben formar parte de la canasta básica de prestaciones de los efectores públicos y privados, ya que está probado que muchos uruguayos que tienen o consiguen el dinero se curan y los que no, arrastran su enfermedad a la espera que ésta inequidad tenga una resolución”.

Adjuntamos aquí Comunicado a la opinión pública del Comité de Electrofisiología de la SUC.

Imagen: Banco de imágenes de la Revista española de cardiología.

jueves 10 de enero de 2019