Día Mundial de la Trombosis. Entrevista con la Prof. Dra. Cecilia Guillermo. Titular de la Cátedra de Hematología.

El miércoles 13 de octubre se conmemoró una nuevo Día Mundial de la Trombosis, enfermedad que afecta a un importante número de personas alrededor del mundo.

Para conocer más sobre la enfermedad entrevistamos a la Prof. Dra. Cecilia Guillermo, Titular de la Cátedra de Hematología de Facultad de Medicina – UdelaR.

¿Qué es la trombosis?

La trombosis es la formación de un coágulo de sangre a nivel de una vena o arteria, creando un tapón que puede generar múltiples complicaciones. Una vez que se forma, el coágulo puede bloquear el torrente sanguíneo normal e incluso desprenderse y trasladarse hacia un órgano. Un coágulo que viaja a través de la circulación se denomina «embolia». 

La tromboembolia venosa (TEV) es cuando el coágulo de sangre se forma en las venas profundas de las piernas, la pelvis o los brazos (trombosis venosa profunda), que puede trasladarse a través de la circulación y alojarse en los pulmones (embolia pulmonar). Juntas, la TVP y la EP se conocen como «TEV», una afección médica peligrosa y potencialmente mortal. 

¿Cómo se manifiesta?

Las manifestaciones clínicas están en relación al lugar donde ocurrió la trombosis. Cuando ocurre en la vena de la pierna por ejemplo, se interrumpe la circulación venosa de la piernas. Esto determina dolor e hinchazón en las piernas. También enrojecimiento y calor en la misma. 

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Edad: Tener más de 60 años aumenta el riesgo de sufrir una TVP, aunque puede presentarse a cualquier edad.

Reposo prolongado: como por ejemplo en una larga hospitalización, o parálisis. Si los músculos de las pantorrillas no se mueven por períodos prolongados, se pueden formar coágulos sanguíneos.

Lesiones o cirugía: Las lesiones en las venas o la cirugía pueden aumentar el riesgo de presentar coágulos sanguíneos.

Embarazo: El embarazo aumenta la presión en las venas de la pelvis y de las piernas. Las mujeres con un trastorno de coagulación heredado corren un riesgo mayor. El riesgo de presentar coágulos sanguíneos por el embarazo puede continuar hasta seis semanas después de tener al bebé.

Píldoras anticonceptivas (anticonceptivos orales) o terapia de reemplazo hormonal: Ambos métodos pueden aumentar la coagulación de la sangre.

Sobrepeso u obesidad: Tener sobrepeso aumenta la presión en las venas de la pelvis y de las piernas.

Tabaquismo: Fumar afecta la coagulación y la circulación de la sangre, lo cual aumenta el riesgo de sufrir una trombosis.

Cáncer: El propio cáncer en sí como algunas formas de tratamiento contra el cáncer también aumentan el riesgo de sufrir coágulos sanguíneos.

Insuficiencia cardíaca: Esto aumenta el riesgo de sufrir una trombosis y una embolia pulmonar. Dado que las personas con insuficiencia cardíaca presentan una función cardíaca y pulmonar limitada, los síntomas causados incluso por una pequeña embolia pulmonar son más evidentes.

Enfermedad intestinal inflamatoria: Las enfermedades intestinales, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, aumentan el riesgo de sufrir una trombosis. 

Antecedentes personales o familiares trombosis: Si la persona o algún miembro de la familia tuvieron una de estas enfermedades o ambas, es posible que se corra un mayor riesgo de sufrir una trombosis.

Sin factores de riesgo conocidos: A veces, puede formarse un coágulo sanguíneo en una vena sin ningún factor de riesgo subyacente aparente. Esto se conoce como un trombosis no provocada.

¿Cómo se diagnostica la TVP?

Se tienen en cuenta los síntomas y los signos en el examen físico. El diagnóstico se confirma con alguna imagen que permita observar el trombo en la vena comprometida o la interrupción del flujo sanguíneo. La ecografía con doppler en la mayoría de los casos arroja resultados positivos. Esta prueba no invasiva utiliza sondas de sonido para crear imágenes de cómo fluye la sangre por las venas. Es la prueba habitual para diagnosticar la TVP. Para llevarla a cabo, un técnico mueve suavemente un pequeño dispositivo de mano (transductor) sobre la piel en el área del cuerpo que se estudia. A veces, se realiza una serie de ecografías durante varios días para determinar si el coágulo sanguíneo crece o para detectar uno nuevo.

También se pueden realizar tomografía computada y resonancia magnética. Es menos frecuente es el uso de la venografía. 

¿Qué complicaciones puede tener la TVP?

Embolia pulmonar: La embolia pulmonar es una complicación potencialmente mortal asociada con la TVP. Una embolia pulmonar se produce cuando un coágulo sanguíneo (trombo) que circula hacia los pulmones desde otra parte del cuerpo (en general, la pierna) obstruye un vaso sanguíneo en el pulmón. Es importante buscar atención médica inmediata ante algún signo o síntomas de embolia pulmonar. La misma puede causar falta de aire repentina, dolor en el pecho al inhalar o toser, respiración rápida, pulso rápido, desmayos o sensación de desmayo y tos con sangre.

Síndrome posflebítico: El daño a las venas producido por el coágulo sanguíneo reduce el flujo sanguíneo hacia las zonas afectadas, lo que causa dolor e hinchazón de las piernas, y decoloración e irritación de la piel. Esto afecta la calidad de vida de las personas que lo tienen y ocurre en hasta un 25% de las personas que tuvieron una TVP en las piernas. 

Complicaciones vinculadas al tratamiento: Los anticoagulantes usados para tratar la trombosis pueden presentar complicaciones. El sangrado (hemorragia) es un efecto secundario preocupante de los anticoagulantes. 

miércoles 13 de octubre de 2021