viernes 19 de septiembre de 2014

El trabajo fue publicado Nature y se explica a través de los cambios que las sustancias (sacarina, sucralosa y aspartamo) provocan en la flora intestinal de ratones y que derivan en alteraciones tanto de la composición como de la función de las bacterias del sistema digestivo, según señala una nota de El País de Madrid.
Sus autores -Eran Elinav, del departamento de Inmunología del centro israelí, y Eran Segal, del departamento de Computación- señalan que el uso abusivo y extendido de los edulcorantes artificiales en bebidas y alimentos puede justificar en parte la epidemia de diabetes y obesidad en el mundo.
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