SMU: 1920 – 2020. Cien años construyendo.

Fundación

El miércoles 11 de agosto de 1920 sobre las 21 horas, 49 médicos se reunieron en la sede del Club Médico, en 18 de Julio 973, para tratar el Reglamento del Sindicato Médico Nacional. 

Esa noche se aprobaron por unanimidad los 57 artículos del estatuto, creándose así el Sindicato Médico del Uruguay.

El alma máter de esta génesis fue el Dr. Augusto Turenne quien ya tenía una amplia presencia en al ámbito médico, llegando a ser Decano de la Facultad de Medicina en 1907 y uno de los primeros integrantes del Club Médico, fundado en 1912. 

El Club Médico fue un centro de estricto carácter social, cuyo cometido era el de “fomentar todas las iniciativas que interesan a la clase médica.” El Club Médico tenía expresamente prohibido, en sus estatutos, “realizar reuniones sobre temas de tipo gremial”.

La mayoría de los médicos de aquel entonces vivía del ejercicio liberal de la profesión, aunque había una forma de medicina estatal, prestada en los hospitales, y ya existía la medicina colectivizada, impulsada por las mutualistas donde los médicos por sus vinculaciones familiares y étnicas con estas instituciones, trabajaban de forma casi honoraria, como “benefactores”.

Meses antes de la fundación del Sindicato, la Comisión Directiva del Club Médico promovió la realización de una encuesta para médicos que se configuró como la Primera Encuesta Médica Nacional.

El resultado de la encuesta, a la que respondieron unos 200 médicos, mostró como principales preocupaciones del colectivo: el aumento de los honorarios profesionales; el aumento de los salarios de los médicos de las Sociedades de Socorros Mutuos y de los servicios públicos; el aumento de los servicios hospitalarios y la defensa contra el ejercicio ilegal de la Medicina, en manos de boticarios, curanderos y sanadores de toda índole, entre otras.

El primer presidente fue el Dr. Augusto Turenne quien fue sucedido por Luis Morquio. Los afiliados al SMU en su etapa fundacional fueron médicos de prestigio en el medio local, muchos de ellos docentes de la Facultad de Medicina y  dirigentes políticos (19 de los médicos fundadores eran al mismo tiempo parlamentarios), lo que posicionó a la nueva institución como referente para la sociedad.

Primeras repercusiones en la agenda sanitaria del país

En la primera década del SMU se realizaron diversas conferencias, en las que se discutieron y analizaron problemáticas de la vida médica y social del momento. La primera de esas conferencias dictada por Joaquín de Salterain, en 1921, tuvo como eje la creación de un Ministerio de Salud Pública.

Por su parte, la conferencia del Dr. Alberto Brignole, sobre “Las Sociedades de Socorros Mutuos y el Cuerpo Médico”. dieron lugar al primer proyecto de Ley sobre el Mutualismo, enviado al Parlamento en 1926 y aprobado, con grandes modificaciones, en 1943.

En otra de estas instancias, el Dr, Manuel Quintela en 1921, habló de la necesidad de contar con un Hospital Universitario.

Los estudiantes en el SMU.

La militancia gremial en el SMU desde sus comienzos estuvo vinculada con la vida universitaria. Los estudiantes de Medicina desde épocas muy tempranas pedían por su incorporación al Sindicato Médico. En 1926 el Dr. Atilio Narancio, llevó al Comité Ejecutivo la inquietud de sus practicantes internos, que fueron incorporados, primero como adscriptos, y luego como miembros exonerados de la cuota sindical, convirtiéndose el Sindicato en la primera organización médica del mundo en integrar estudiantes de Medicina de forma orgánica

El Centro de Asistencia

El Centro fue creado como instrumento de servicio social hacia la población de bajos ingresos con el objetivo de brindar una mejor asistencia a un costo que fuera accesible. También, para utilizarlo como centro de referencia de calidad asistencial, además de un instrumento gremial en la lucha por las reivindicaciones médicas frente a las instituciones de asistencia médica colectiva.

El Dr. Carlos María Fosalba oponía al concepto de “cooperativa de consumo”, como era concebido el mutualismo clásico, el de “cooperativa de producción sanitaria”, en manos de los médicos.

Asimismo, se buscó mejorar las condiciones de trabajo y el salario médico. Se asumía el servicio asistencial con un rol social, por ejemplo, limitando el ingreso de “pudientes”, ya que, de acuerdo a lo que estableció la Asamblea constitutiva, “los ricos, por su posición económica, no necesitan de la solidaridad social.”  Esta limitación se mantuvo por décadas, hasta caer en desuso en virtud de las nuevas realidades económicas y de organización asistencial.

Intervención

El 1º de octubre de 1975, el gobierno de facto intervino al Sindicato Médico y, por ende, al Centro de Asistencia, siendo la única institución gremial de profesionales universitarios intervenida durante la Dictadura. No fue una única intervención, dado que, desde ese momento y hasta febrero de 1978, se produjo en el CASMU una seguidilla de nuevas intervenciones, individuales o colectivas, que perduraron hasta el 28 de enero de 1985. 

Durante el período de intervención, se despidieron médicos y funcionarios por razones ideológicas y se proveyeron cargos por concursos de los que se excluía a los aspirantes que no coincidían con la ideología del régimen de facto. 

Tras la restauración democrática, el SMU retomó el control del CASMU. La institución seguía padeciendo un déficit crónico, que los avatares de la economía local e internacional de las décadas siguientes no hicieron más que empeorar.

Asimismo, sobre la mesa había otro tema crucial: no ser gremio y empresa a la vez, no estar sentados en los dos lados de la mesa en la negociación.

En el marco de una profunda crisis, luego de una primer Asamblea realizada el 27 de febrero y un ´plebiscito el 2 de marzo, una nueva Asamblea General aprobó la separación del SMU y el CASMU el del 5 de marzo de 2009.

Para el SMU implicaba el cambio de un histórico paradigma de ejercicio gremial, donde sus actividades estaban íntimamente relacionadas con la práctica profesional en CASMU y las consecuencias que sobre este tenían las acciones sindicales; tomando el desafío de reconstruir su identidad.

A su vez, la creación de CASMU IAMPP –que incluía a 1727- desafiaba al desarrollo de una política asistencial que, manteniendo los valores y principios que transformaron a la institución en la principal del país, la hiciera viable como una empresa de servicios de salud de calidad.

Comisión Nacional de Ética Médica.

La indignación por el asesinado del Dr. Vladimir Roslik impulsó a sus colegas a querer juzgar el comportamiento ético de sus pares durante el período dictatorial. 

En la 7ª Convención Médica Nacional, desarrollada en 1984, el SMU y la Federación Médica del Interior en sus conclusiones dictaminaron la “condena específica a la participación de médicos uruguayos en actos de tortura y apremios físicos y la integración de un Tribunal Ético que los juzgue con la seriedad, objetividad y ecuanimidad que la hora del país reclama”.

Así se creó la Comisión Nacional de Ética Médica, con el fin de evaluar como gremiales médicas, la conducta de los médicos militares. De las actuaciones de esta comisión, cuatro colegas resultaron expulsados de los gremios, y muchos fueron sancionados.

De estas actuaciones, 81 expedientes quedaron en resguardo de ambas gremiales en un cofre en el Banco República, particularmente preservando la privacidad de los datos referidos a las víctimas.

En el año 2019, ya existiendo en el Poder Judicial un ámbito específico para el archivo y digitalización de la documentación como es el Archivo Judicial de Expedientes Provenientes de la Justicia Militar – AJProJuMi, SMU y FEMI entregaron estos archivos en el entendido de que era tiempo de delegar la custodia de tan valiosa información.

Octava y Novena Convención Médica: pilares del Sistema de Salud de hoy.

La octava CMN se reunió en Montevideo, los días 6 y 7 de agosto de 2004, tratando los temas: Políticas de salud; Trabajo Médico; Ética y Colegiación Médica y Formación Profesional, concluyó que se requerían profundos cambios en la estructura, organización y financiamiento de los servicios, así como de atención, y con recursos que aseguren su viabilidad.

En este sentido, se pronunció a favor de la salud como derecho constitucional de los habitantes, con posibilidad de acceso igualitario, con independencia de la situación socio-económica.

La novena CMN, la última realizada hasta hoy, se llevó a cabo entre el 3 y el 4 de diciembre de 2014, que trabajó sobre, mejora del modelo de práctica en la atención médica, incorporación de nuevas estrategias a nivel de la formación de recursos humanos de excelencia, mejora de las condiciones de trabajo de los profesionales de la salud en pos de una mejor calidad de atención y transparencia en el reporte de resultados de la atención médica, así como el rol del usuario en el sistema de salud.

El énfasis de esta novena convención fue la calidad de la atención a la salud.

Se puede decir que de estas dos Convenciones Médicas Nacionales surgieron las bases y los insumos para las leyes que hoy rigen nuestro sistema sanitario.

Compromiso social.

A lo largo de estos 100 años, la institución ha mantenido una estrecha relación con la sociedad y ha reafirmado su compromiso en la defensa de los derechos de la población en su conjunto y la defensa de las personas en situaciones de vulnerabilidad. Ha puesto sobre la mesa discusiones como la del final de la vida y la interrupción voluntaria del embarazo.

Asimismo, mediante el trabajo de su Comisión de Bioética y Derechos Humanos, continúa realizando una tarea histórica que es el control y supervisión de huelgas de hambre de diversos colectivos.

También el SMU tiene una intensa participación en el ámbito internacional.

Es miembro del Consejo de la Asociación Médica Mundial y activo participante de las discusiones que allí se dan. Participa también con gran liderazgo de las organizaciones regionales como la CONFEMEL, organización que agrupa a las entidades médicas más representativas de Iberoamérica y el Caribe, teniendo la sede fija de la misma en Montevideo.

Estos 100 años de historia exigen por sobre todo un gran compromiso con el futuro.

Es por esto que la institución no cesa en su protagonismo social. Durante la pandemia por COVID-19 y la emergencia sanitaria en la que hoy vivimos, el SMU ha sido una actor ampliamente involucrado, realizando aportes, participando y acompañando a cada colectivo que lo necesite, dando las discusiones necesarias, aportando sus puntos de vista y construyendo como lo ha hecho hasta hoy, en sus primeros 100 años.

Para finalizar queremos transmitirles a nuestros socios que nos hubiese gustado mucho poder festejar todos juntos este aniversario del 11 de agosto, pero dado el contexto de emergencia sanitaria que atraviesa el país y el mundo esto no es posible.

Les invitamos a unirse a la transmisión del acto este martes 11 de agosto a las 14 horas por los canales de Youtube, Twitter y Web del SMU.

Link para ver evento en vivo https://youtu.be/D2oL691w9cc

 

 

 

martes 11 de agosto de 2020