Violencia contra personal sanitario en misiones humanitarias

jueves 26 de junio de 2014

El Dr. Carlos Trotta, jefe de la Sala de Cirugía Cardiovascular del Hospital Oscar Alende de Mar del Plata, escribió un editorial para el sitio IntraMed donde reflexiona sobre las situaciones de violencia hacia el personal de Médicos sin Fronteras y otros profesionales en funciones humanitarias.

«La tasa de asaltos en trabajadores de la salud es más alta que en otras ocupaciones: 8 cada 10.000 comparada con 2 cada 10.000 en los lugares de trabajo en general», cita el Dr. Trotta en su artículo. Y hace referencia a las agresiones que están viviendo las organizaciones médico-humanitarias que asisten a poblaciones víctimas de catástrofes naturales, epidemias, hambrunas o conflictos armados con secuela de heridos (más de 51 millones en 2013, según cifras del Agencia de la ONU para los refugiados).

La Organización Médicos sin Fronteras, que trabajó durante 22 años en Somalia, decidió retirarse del país tras la muerte de 16 integrantes de su personal, recuerda el autor del artículo. Y a esto le agrega el asesinato, en 2013, de un médico ortopedista en Siria; y el secuestro de otros cinco, este año.

Siendo más próximos en el tiempo, hace pocas semanas fueron asesinados tres profesionales en un hospital de Médicos sin Fronteras, en República Centroafricana. Y el pasado 16 de junio, dos proyectiles cayeron sobre un hospital en el pueblo de Farandalla, en Sudán del Sur.

 «Las organizaciones médico-humanitarias son utilizadas como botín de guerra, para dar visibilidad a grupos armados o para maniobras encubiertas de espionaje», reflexiona el Dr. Trotta, quien ha participado de misiones humanitarias en Sri Lanka, Haití, Gaza, Kenia, Sur Sudan y Yemen.