PlataformaEn los años recientes, la atención del Sindicato ha estado captada por las crisis del casmu y del trabajo médico. Fácilmente surgieron propuestas no operativas, desligadas de la realidad, desconocedoras de las determinantes de la crisis y de los procedimientos que pueden sostener nuestras posiciones y defender en forma eficaz nuestros intereses.
Para el próximo periodo nos proponemos
profundizar la plataforma que desde la reconquista de la
democracia y de nuestro Sindicato ha venido desarrollando
nuestra Agrupación.
En el sector privado, el Convenio Salarial firmado con las IAMC, que vence en agosto de 1997, permitió una recuperación del salario real de 3,5%. Hemos podido consolidar importantes conquistas para muchas especialidades médicas, pero aún falta lo más importante, que nos esforzaremos en concretar en el próximo periodo: la medicina general y la pediatría deben jugar el papel principal en la asistencia médica de este país y por tanto nuestros colegas deberán ser remunerados de acuerdo con la trascendente función que desempeñan.
En el sector público, si bien nuestra Agrupación ha tenido siempre presente la gran injusticia salarial que soportan nuestros colegas y siendo conscientes de que no es el mejor, el régimen de los incentivos ha permitido importantes mejoras salariales que en algunos casos superan 300% y que, pensamos, progresivamente habrán de extenderse a la totalidad de los médicos de Salud Pública en un marco legal justo.
Estamos concluyendo el procesamiento del Convenio ya firmado en el Plan Nacional de Salud Mental con los psiquiatras y en los próximos días se firmará el Convenio entre el SMU y el MSP para el Plan Materno-Infantil con el fin de incentivar en el mismo porcentaje a pediatras y ginecotocólogos.
Nos quedan para el final los médicos generales y algunas especialidades médicas. Durante este periodo habrá de ser tratada su situación con el MSP. Sin duda, la progresividad de los aumentos salariales se dará a través del estudio de los hospitales generales y policlínicas, teniendo en cuenta además las especialidades médicas y quirúrgicas.
En la concreción de esas conquistas ha
jugado y deberá seguir jugando un papel muy importante
el Centro de Investigación y Estudios del Sindicato
Médico del Uruguay (CIESMU), instrumento creado a
instancias de nuestra Agrupación Fosalba y verdadero
referente de la tecnificación de un gremio que procura
incorporar lo mejor del conocimiento para cumplir de
manera más cabal sus objetivos en los tiempos que
corren.
No supimos llegar, lamentablemente, al conjunto del gremio con el verdadero significado que tenía la participación del SMU en una AFAP. El proyecto del Comité Ejecutivo aprobado por todas las agrupaciones fue rechazado por una Asamblea del gremio, lo que impidió que el SMU ocupara su lugar en el directorio de la segunda AFAP de nuestro país, posibilitando la administración del dinero de los médicos, por sus propios pares, con el objetivo de crear las condiciones para un retiro médico digno.
En este periodo nos proponemos
concretar la Caja de Auxilio médico, iniciativa
fosalbista. En el proceso de su instrumentación, se
cuenta ya con las firmas necesarias de los colegas del
mutualismo. La concreción de la Caja de Auxilio
permitirá a los médicos obtener una justa cobertura en
caso de enfermedad y además contar con importantes
cantidades de dinero para concretar un Fondo de Retiro
justo de los médicos de las IAMC que permitirá el
recambio generacional más adecuado.
En el periodo pasado se concretó la aprobación del Código de Etica del SMU, vieja iniciativa de la Agrupación Fosalba que contó con amplia y sistemática adhesión del gremio. El Código vigente es hoy un punto de referencia a nivel nacional e internacional.
Otra antigua aspiración y propósito permanente de nuestra Agrupación Fosalba es la Ley de Colegiación Médica y de Etica Médica, bandera actual también de la Agrupación Universitaria del Uruguay. Este objetivo se hace imprescindible en la actualidad para la mejor inserción de nuestra profesión en los acuerdos del Mercosur.
Seguiremos promoviendo cambios en el sistema de salud tendientes a garantizar a todos los uruguayos una cobertura de salud integral, oportuna, continua y eficiente.
Lucharemos por garantizar a todos los habitantes del país el acceso a servicios de salud de calidad independientemente de la capacidad contributiva.
Proseguiremos apoyando aquellas medidas
que tiendan a fortalecer el papel regulador y normativo
del MSP.
Nuestra Agrupación se compromete a seguir trabajando de manera intensa en todo lo relacionado con nuestra Casa de Estudios, en particular en temas tan vinculados con el ejercicio de nuestra profesión como son el Plan de Estudios y el perfil del médico necesario para la asistencia médica en nuestro país.
Seguiremos bregando por el fortalecimiento del Programa de Residencias y su extensión al ámbito de las IAMC, como una fuente laboral que genere el ingreso de las jóvenes generaciones al mutualismo.
Continuaremos apoyando el Proyecto
Centro Médico y reivindicando la necesidad de que el SMU
pueda contribuir a perfeccionar ese emprendimiento.
Nuestra Agrupación Fosalba seguirá impulsando en el seno del SMU una adecuada política de trabajo conjunto con la Federación Médica del Interior (FEMI) con objeto de propiciar soluciones gremiales para todos los médicos a nivel nacional.
Nos hemos preocupado activamente por mantener cordiales relaciones con la Agrupación Universitaria, con la finalidad de que los médicos ocupen el sitial que les corresponde en ese ámbito, colaborando con la búsqueda de soluciones y defensa de los intereses de todas las profesiones universitarias.
A instancias de la Agrupación Fosalba el SMU se ha vinculado nuevamente a la Asociación Médica Mundial e integra hoy el directorio de esa entidad como representante de toda América Latina.
Se ha continuado desarrollando una
política de inserción de la profesión médica en los
acuerdos del Mercosur. Nuestra Agrupación seguirá
contribuyendo a la profundización de esa política que
abarca áreas temáticas tan importantes y diversas como
Economía de la Salud, Colegiación, Médicos de
Frontera, Bioética y otras.
Se ha desarrollado una política de convenios con diversas instituciones con la finalidad de brindar a todos los asociados ventajas económicas en la adquisición de productos y servicios de su interés. Así, durante el pasado periodo se firmaron convenios con ancel, acac, Discount Bank, amro Bank, Banco de Seguros para la flota automotora, y se han mejorado las condiciones del Seguro por Malpraxis.
El convenio suscrito recientemente con la IMM para la obtención de la matrícula médica evita que los médicos puedan ser encepados.
La Biblioteca del SMU, que fuera reconocida como Centro Estratégico de Publicaciones por la OPS, se ha transformado en uno de los bancos de información más importantes del país y sigue aumentando año tras año su número de usuarios. Existen condiciones ventajosas para el acceso a Internet por parte de los asociados.
Se realizó una ampliación importante de nuestra sede que mejorará las condiciones de atención de los servicios que se brindan a nuestros afiliados.
Para el próximo periodo nos proponemos seguir modernizando y tecnificando la gestión del SMU.
Existe en nuestra sede social un equipo de funcionarios administrativos dispuestos a solucionar los múltiples problemas de los asociados. Seguiremos profundizando y buscando nuevas áreas que incrementen los beneficios que el SMU ofrece a sus afiliados.
La modernización de la gestión del SMU exige la adaptación de sus Estatutos a las nuevas realidades. Nuestra Agrupación se encuentra estudiando este problema y en el próximo periodo será sometido un proyecto a consideración de las autoridades y de todos los asociados.
La relación del SMU con el CASMU a través de las nuevas Bases Fundamentales significó un trabajo activo de los militantes de nuestra Agrupación que fuera aprobado por el Comité Ejecutivo y se encuentra actualmente a consideración de la Asamblea.
Se superó una crisis de sobrevivencia reduciendo el déficit operativo a la mitad del existente en el ejercicio anterior. La proyección de aquél a setiembre de 1997 es de 6%. Se sentaron bases económicas mínimas para continuar un desarrollo institucional severamente condicionado por factores estructurales internos y externos que afectan a todas las IAMC. Cabe señalar que esta política se desarrolló sin afectar el salario ni los puestos de trabajo de técnicos y no técnicos, así como tampoco la calidad de asistencia.
Este esfuerzo, que debe profundizarse, se basó en la reducción y contención de costos y en el desarrollo de estrategias novedosas en distintos aspectos de la gestión asistencial y administrativa. Así, el desarrollo de la enfermería e internación domiciliarias, la cirugía ambulatoria, la racionalización de la coordinación quirúrgica, la utilización de camas hospitalarias, la política de uso del vademécum, el nuevo modelo de gestión administrativa en el Policlínico, etc., se constituyen en referencias exitosas, que deberán extenderse y profundizarse.
Esta gestión ha tenido severas limitaciones externas que habrán de perdurar y que afectan no sólo al CASMU sino a todas las IAMC. Tener una cuota mutual administrada por el gobierno y una severa limitación de las posibilidades de afiliación al mutualismo hace que el aumento de ingresos económicos por esta vía se vea severamente afectado. Por otra parte hubo una importante pérdida de abonados en todo el sistema.
No es posible plantear el aumento de cuota como forma de incrementar los ingresos económicos. Se trata de una variable que no está en nuestras manos administrar y que ha sido un factor de pérdida de afiliados al sistema.
Nuestros recursos económicos genuinos dependen del mantenimiento e incremento de la masa de afiliados. Se impone continuar analizando y promoviendo políticas que hagan posible esto.
Deberemos continuar además con la política de venta de servicios como otra forma de incrementar nuestros ingresos. En los últimos meses la misma se incrementó diez veces, llegando a U$S 120.000 mensuales. Este rubro puede crecer mejorando aún más la capacidad productiva de nuestros servicios gracias a los recursos humanos y la tecnología de última generación.
La eliminación del déficit es la única propuesta genuina para regularizar las fechas de pago y eliminar los atrasos salariales. Toda otra propuesta en este sentido es un vano ejercicio demagógico.
No debemos olvidar que el CASMU es el principal obstáculo que tiene la competencia para imponer en el ámbito de las IAMC su modelo de gestión, que no respeta los postulados del SMU y está basado en el autoritarismo de su administración. Por otra parte, el CASMU debe soportar la competencia desleal de otras modalidades asistenciales de precio libre y prestaciones limitadas.
Pese a las restricciones señaladas y a las dificultades económicas, el CASMU mantuvo su objetivo de elevar la calidad de la asistencia en su componente tecnológico sosteniendo un razonable nivel de inversión y renovación de equipamiento.
Los esfuerzos concretados en materia de mejoramiento de las instalaciones de los sanatorios, de camas propias y de toda la infraestructura asistencial, como la actualización de los equipos de hemodiálisis, de radiología, de tomografía y del laboratorio, evitaron que se retrasara nuestra calidad de asistencia.
Nuestra Agrupación Fosalba mantiene la convicción de la necesidad de desarrollar emprendimientos que considera ineludibles. En el último periodo de gestión se consiguió avanzar en dos proyectos:
Sin duda, deberá proseguirse con la reestructura de sectores no asistenciales de la institución, promoviendo modelos de gestión modernos que mejoren la eficiencia de los servicios, que optimen su relación costo-beneficio y que tengan como objetivo central al abonado. En este sentido, tanto en la faz asistencial como fuera de ella, deberá hacerse énfasis en la calidad de la relación con los abonados demostrando así nuestra real vocación de servicio. El desarrollo de modelos de atención personalizada y de tercerización de servicios en sectores no básicos deberá proseguir, como otra forma de mejorar esta relación.
El CASMU debe continuar su lucha por seguir siendo el testigo de la asistencia mutual en nuestro país, apuntando permanentemente a la calidad de sus prestaciones, la equidad de acceso a la atención médica y a preservar la salud de la población. Como patrimonio del gremio médico deberá continuar generando condiciones de trabajo que permitan al médico desarrollar su actividad en un clima de respeto, un marco de estabilidad laboral y participación en la toma de decisiones.
Fosalba es la constructora histórica del Sindicato Médico del Uruguay. Junto con nuestros aliados, en una tradición de democracia ejemplar, hemos llevado adelante sus grandes obras. Como todos los constructores, cometimos errores, sufrimos fracasos y nos expusimos a las críticas. En un balance, nadie puede negar el resultado sin negar el Sindicato que tenemos hoy en día, aunque algunos se estanquen en nuestra crítica, otros quieran usurpar nuestro esfuerzo y otros recurran a la calumnia para lograr posiciones de gobierno gremial, que han sido demostradamente incapaces de ocupar y que sería trágico que alcanzaran.
El futuro sindical de nuestro gremio será difícil. Ello exigirá a todos nuestros colegas, en el momento de optar, elegir una dirección seria, responsable y con experiencia en la conducción de los destinos gremiales.
Estamos trabajando en el sistema mutual con una sobreoferta de trabajo médico estimada en 50% por encima de la demanda, lo que genera un gran riesgo de inestabilidad en el trabajo médico. Todos nuestros colegas que trabajan en el mutualismo saben cuáles son las reales causas de esta situación: los elevados costos de órdenes y tiques que cobra el mutualismo a sus abonados, y la gran demanda de emergencias móviles (más allá de que nuestra Agrupación siempre ha reconocido y valorado la fuente laboral que ellas significan).
La respuesta de las IAMC a esta situación para el próximo Convenio será la flexibilización laboral y la desregulación del sistema. La dirección de nuestro Sindicato tendrá que encontrar respuestas adecuadas e inteligentes a esta situación. De otra manera el despido de médicos en el sector mutual será una dura realidad que habremos de afrontar.
Una conquista importante como fue la de pago por acto médico, en las actuales circunstancias en que la mayoría de los médicos y especialistas no llega a seis consultas, se ha transformado en un tema que habrá que reanalizar. Será necesario buscar nuevas soluciones para este nuevo problema, con el objetivo de lograr una más justa retribución.
Fosalba se compromete a seguir trabajando en el sector público y lograr incrementos significativos en el salario de todos sus médicos que les permitan desarrollar un trabajo eficiente en bien de la salud de nuestra población.
Nuestra Plataforma para el SMU en el marco en que se deberá desarrollar, demandará un trabajo creativo, prudente, coherente y firme de un equipo de trabajo que sabrá encontrar en cada instante respuestas concretas a los objetivos planteados.