miércoles 2 de septiembre de 2026
La Comisión de Género del Sindicato Médico del Uruguay expresa su más enérgico rechazo al ataque sufrido por una estudiante en el anexo de la Facultad de Medicina, investigado por la Fiscalía como tentativa de femicidio. Expresamos nuestra solidaridad con la estudiante agredida, con quienes intervinieron para protegerla y con toda la comunidad universitaria.
Una eventual patología en la esfera de la salud mental del agresor deberá ser evaluada, pero no puede desviar el foco: la violencia de género es un problema estructural de nuestra sociedad y no puede ni debe explicarse por una patología en la esfera de la salud mental.
Este hecho exige revisar no solo las condiciones de seguridad, sino fundamentalmente cómo responden las instituciones cuando aparecen señales de violencia. Cámaras y vigilancia no alcanzan si una advertencia, un hostigamiento o una conducta amenazante no activan mecanismos concretos de evaluación y protección.
Cuando existen indicios de violencia, la responsabilidad de proteger no puede recaer únicamente sobre la mujer amenazada: el sistema debe escuchar, evaluar el riesgo y actuar, aun cuando no exista una denuncia formal. Esto exige protocolos claros, canales accesibles y confidenciales, formación para reconocer señales de riesgo y una articulación efectiva con los sistemas de salud, protección y justicia.
Detectar sin actuar no es prevenir
Convocamos a la comunidad médica, a la comunidad universitaria, a las autoridades de Facultad de Medicina y de la Universidad de la República, y a la sociedad uruguaya, a sostener el compromiso más allá de la coyuntura. Erradicar la violencia de género en los espacios de estudio y de trabajo exige sistemas que respondan con la misma seriedad con la que se declaran los principios, y una comunidad que no naturalice ningún grado de violencia hacia las mujeres.
El Sindicato Médico del Uruguay pone a disposición sus espacios de trabajo para construir, junto con la Facultad de Medicina y la Universidad de la República, los mecanismos que hoy faltan.


