Entrevista con el Dr. Arturo Briva, médico especialista en medicina intensiva en el marco del Día Mundial de la Sepsis.

Hoy lunes 13 de setiembre de conmemora el Día Mundial de la Sepsis.

La sepsis es una afección médica muy severa que se desarrolla por una respuesta inflamatoria inadecuada frente a una infección. Esto lleva a una disfunción de órganos y sistemas y pone en riesgo la vida de las personas. 

Previo a la sepsis es claro que los pacientes deben tener un foco infeccioso que puede estar identificado o no. A partir de ese foco se genera una repercusión en el resto del organismo con disfunciones orgánicas múltiples que dependen de ese foco infeccioso.

No hay una cifra única de mortalidad por Sepsis, porque la gravedad va a depender de la cantidad de disfunciones y también de que se logre identificar adecuadamente el foco infeccioso y tratarlo de manera adecuada.

Previo a la pandemia por COVID 19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió declaraciones de preocupación ya que esta enfermedad es una de las principales causas de muerte por infección en el mundo y también lo es en nuestro país.

A propósito de la Sepsis conversamos con el Dr. Arturo Briva, Profesor Agregado de la Cátedra de Medicina Intensiva FMed-UdelaR, para conocer al día de hoy las acciones que se realizan tendientes a la prevención y tratamiento.

¿Qué acciones debe tomar el sistema de salud para prevenir la Sepsis?

Debemos tener claro que estas infecciones pueden estar vinculadas a los cuidados dentro del sistema de salud. Que pueden ser infecciones nosocomiales o pueden venir desde infecciones a nivel de la comunidad. En cualquiera de los dos casos las tasas de éxito para el tratamiento de la Sepsis surgen de la identificación temprana de elementos de alerta que nos permiten hacer un seguimiento específico del paciente, ajustado a lo que necesita.

Tanto a nivel hospitalario como a nivel de la comunidad tenemos que hacer hincapié en algunos puntos clave como son: la consulta temprana de cuadros de características infecciosas que pueden tener o no fiebre. 

No se deben iniciar tratamientos antibióticos o de cualquier índole sin una consulta previa que lo avale y luego de tomar contacto con el sistema de salud, que los colegas que están con el paciente puedan reconocer de manera temprana si esto es un foco infeccioso con repercusiones sistémicas o con elementos de alerta que obliguen al traslado del paciente a un sector de mayor complejidad.

Hago mucho hincapié en la no auto medicación de los pacientes específicamente a evitar el uso indiscriminado de antibióticos para cualquier patología sin indicación médica ya que esto está fuertemente vinculado con la aparición de bacterias multirresistentes tanto a nivel comunitario como sanatorial.

A los colegas, recordarles que nuestra indicación de antibióticos debe estar orientada por un nivel de sospecha clínico y apoyo de análisis complementarios para utilizar los antibióticos en los casos adecuados y con el perfil acorde a la patología del enfermo y por el tiempo mínimo para obtener la mayor eficacia de ese tratamiento.

¿Todos los casos de Sepsis requieren internación en CTI?

De manera general los cuadros sépticos requieren un monitoreo y una atención de complejidad por lo tanto se recomienda que ingresen todos los pacientes con Sepsis a cuidados intensivos. Allí se definirá si es un nivel de cuidado máximo o intermedio pero la potencial gravedad de estos cuadros indica que no debería haber pacientes sépticos fuera del CTI. Muchas veces dependiendo de la dinámica y de la evolución de los procesos asistenciales se ha detectado que incluso pacientes internados en hospitales o sanatorios pero fuera de CTI tienen peores resultados por demoras en el proceso asistencial y es así que la Sepsis es una de las patologías que ha motivado la creación de los “grupos extramuros” en CTI, que intentan iniciar la asistencia de terapia intensiva antes de que el paciente ingrese a la unidad. 

Esto no es que la Medicina Intensiva intente avasallar a las otras especialidades que atienden al paciente sino que deben colocarse en colaboración con los equipos de emergencia, de piso, de block quirúrgico para poder asesorar y acompañar el tratamiento de estos pacientes, sobre todo la identificación temprana, el soporte vital avanzado, preparando el ingreso del paciente al área de cuidados intensivos, intentando disminuir los tiempos de demora en el inicio de una terapia antibiótica específica.

¿Se podría decir entonces que es una enfermedad típica de la medicina intensiva?

Para la medicina intensiva uruguaya es una entidad que está firmemente arraigada a los inicios de practica de nuestra especialidad en Uruguay. De hecho con la escuela del Prof. Humberto Correa, uno de los pioneros de la medicina intensiva nacional es que comenzamos a formarnos en la identificación, tratamiento de esta patología que al día de hoy sigue siendo junto con la ventilación mecánica, uno de los pilares de la práctica asistencial diaria y que involucra a los pacientes de máxima gravedad dentro de la medicina intensiva.

¿Qué desafíos tiene la medicina y el sistema de salud uruguayo con respecto a esta enfermedad en el futuro?

La medicina intensiva uruguaya, en relación a la Sepsis igual que para otras patologías de alta incidencia y mortalidad, tiene como desafío futuro establecer mejores redes de comunicación con todos los niveles de asistencia para disminuir la perdida de tiempo.

Al mismo tiempo creo que como país necesitamos establecer mejores conexiones entre los diferentes centros de terapia intensiva para poder recoger de manera ordenada y sistemática, resultados, compartir experiencias y dirigirnos hacia una especie de consorcio entre todos los centros de medicina intensiva para esta y para otras patologías. El intercambio de datos y el diálogo directo entre los especialistas que aun dentro del mismo país vivimos realidades diferentes, mejoramos el conocimiento, le damos más solidez a nuestras acciones porque sacamos las conclusiones a partir de un número mayor de pacientes y mejoramos la calidad asistencial que es en definitiva lo que buscamos.

¿Notaste algún cambio o alguna indigencia de la Covid? 

También es algo que tenemos que evaluar porque todo el sistema de salud frente a la llegada de pacientes graves con coronavirus tuvo muchas dudas a la hora de tomar decisiones en todos los niveles de atención y muchas veces ante la duda o la agravación de pacientes durante su internación se recurrió a ensayar planes antibióticos que podían estar mas o menos respaldados por la sospecha clínica de infección bacteriana. No lo tengo documentado pero es una idea que circula ampliamente dentro de la medicina en general y particularmente dentro de la medicina intensiva que durante este último año y medio hemos utilizado mas antibióticos y ese uso pocas veces estuvo respaldado por la aparición en los exámenes de bacterias que respondieran a ese tratamiento antibiótico.

Un problema que tenemos que analizar porque lo vamos a enfrentar en los próximos meses y en algunos años por delante es ver si este uso que muchas veces estuvo guiado por la agravación de los pacientes y que se hizo de manera empírica no nos termina generando mayores niveles de resistencia dentro de las bacterias nosocomiales o de la comunidad. Sin tenerlo absolutamente documentado me animo a decir que hemos utilizado más antibióticos durante la pandemia y que eso probablemente haya presionado a la bacteriología tanto comunitaria como intrahospitalaria. Es algo que tenemos que pensar para adelante.

lunes 13 de septiembre de 2021