Sobre medicamentos de uso humano

El SMU desea expresar a la opinión pública y particularmente a los colegas médicos su honda preocupación por la reiterada práctica de retirar fármacos del mercado de consumo, fundada en hallazgos clínicos de efectos colaterales inesperados y graves.

Esta circunstancia, que se da a escala mundial, indicaría que las instancias científicamente válidas para poner en circulación un nuevo producto, no se estarían cumpliendo. Nos referimos a las clásicas fases de investigación en animales de laboratorio, experimentación en voluntarios humanos, experimentación en grupos de pacientes, y las evaluaciones correspondientes, en los plazos de seguridad adecuados, para luego liberarlos al consumo masivo.

Por el camino van quedando los pacientes afectados por los efectos adversos no señalados en las etapas de investigación, por una eventual precipitación en la fase de comercialización, de productos no correctamente ensayados.

Esto se evidencia por la aparición en numerosos países de víctimas de los efectos indeseables, que configura una malapraxis científica y farmacológica.

Sin desconocer la enorme importancia económica de la industria farmacéutica a escala mundial, y su legítima preocupación por competir en el campo de la investigación científica con la incorporación de nuevas moléculas, es nuestro deber subrayar la preocupación ética sobre las garantías que deben rodear la creación de nuevos fármacos para uso humano.

En consecuencia se recomienda a las autoridades sanitarias, a los colegas médicos, a las instituciones de atención de salud, y a la población en general, tomar las debidas precauciones y recaudos para la incorporación de nuevos fármacos, que bajo la apariencia de ofrecer alternativas más eficaces (y también más costosas) pueden implicar peligros para quienes los consumen.

También se exhorta a todas las instituciones de investigación, a brindar el conjunto de información disponible, para que cada quien pueda actuar conforme a sus obligaciones y saberes.

El Comité Ejecutivo, 12 de octubre de 2004.