martes 14 de abril de 2026
En menos de 24 horas, varios profesionales de la salud fueron víctimas de agresiones en el ejercicio de su trabajo. Esta mañana, una médica sufrió un episodio de rapiña con arma de fuego cuando llegaba a la policlínica Giráldez de la Intendencia de Montevideo. Ayer, personal de enfermería de la policlínica de Piedras Blancas de ASSE fue agredido mientras asistía a usuarios.
El Sindicato Médico del Uruguay condena ambos hechos y expresa su solidaridad con las personas afectadas y con sus equipos.
Quienes cuidan a la población de nuestro país también merecen ser cuidados. Eso no es una frase hecha, sino una condición básica para que el sistema de salud funcione. Un médico o médica que trabaja bajo amenaza, con miedo o con la secuela física y emocional de una agresión, no puede ejercer con la plenitud que su paciente necesita. La violencia contra los profesionales de la salud no es solo un problema laboral. Es un problema de salud pública.
Nuestro sindicato no está ajeno al aumento de la incidencia de estos graves episodios. Fundamos e integramos desde su creación la COMSEPAE (Comisión Multiinstitucional para la Seguridad del Personal de Atención Extrahospitalaria), un ámbito interinstitucional para prevenir la violencia y mejorar los protocolos de respuesta. Lo ocurrido en las últimas horas demuestra que ese trabajo no puede detenerse.
En este contexto, el SMU reclama a las autoridades competentes su accionar inmediato, la habilitación de espacios para la elaboración de protocolos de actuación claros, así como la capacitación para los equipos de salud. Asimismo, hace un llamado a la ciudadanía a no normalizar estos hechos. La seguridad de quienes nos cuidan es una responsabilidad de todos y todas.


