Dr. Francisco Antonio Vidal

El primer Presidente Médico del Uruguay

El Dr. Francisco Antonio Vidal, médico él y Presidente del Senado, fue Presidente de la República en dos ocasiones. El 14 de febrero de 1879 el Dictador Lorenzo Latorre "deseando volver al régimen constitucional, había entregado el mando al presidente del Senado Dr. Francisco A. Vidal. Reuniéronse las Cámaras y el 1o. de marzo designaron al coronel Latorre Presidente Constitucional."

Le duró poco a Latorre su constitucionalidad, y el 13 de marzo de 1880 renunció al cargo, presentando inopinadamente su renuncia.

"Al retirarme de la vida privada -decía en su manifiesto - llevo el desaliento hasta el punto de creer que nuestro país es un país ingobernable".

"Se lo agradecemos, dice Carlos Roxlo; ingobernable sí para el cuchillo, para el dogal, para la leva, para el cuartel, para la dictadura. ¡Salve al país que cansa a sus tiranos!"

Con esa circunstancia, el bueno del Dr. Francisco Antonino Vidal, que seguía siendo Presidente del Senado, fue elegido para volver al poder, hasta terminar el mandato de Latorre, o sea hasta el 1o. de marzo de 1883. (Referencias de HD: Ensayo de Historia Patria, Tomo II, páginas 277 a 279..

El Dr. Vidal era tan eminente médico como desastroso gobernante. Su primer cuidado fue nombrar ministro de Guerra y Marina al comandante Máximo Santos, que había sido el brazo derecho del Presidente Latorre. Al poco tiempo, Santos era ascendido a coronel y luego después a general. Desde entonces, fue Santos el verdadero gobernante durante la presidencia de Vidal. "Durante el gobierno de Vidal, se acentuó el predominio del militarismo y el de su representante más genuino, el general Santos. Las rentas nacionales se vaciaron en gran parte en los bolsillos particulares, preparándose así graves dificultades financieras para el futuro. Durante el gobierno de Vidal hubo dos movimientos revolucionarios, fácilmente sofocados. En cambio, hubo, como en tiempo de Latorre, asesinatos y desapariciones, originando algunos complicaciones internacionales.

Pero en realidad este ciudadano colega, ocupó cinco veces la presidencia de la República: 1a. y 2a. vez, en abril y julio de 1865, siendo Ministro de Gobierno, durante la ausencia de Flores. 3a., del 14 de febrero al 1o. de marzo de 1870, como presiente del Senado. 4a. de 1880 a 82, para completar el período presidencial de Latorre. 5a., del 1o. de marzo al 24 de mayo de 1886, como Presidente Constitucional.

(HD, op. cit. páginas 282 - 283).

El Dr. Tabaré Vázquez, presidente electo de la República (período 2005 – 2010), en la visita que le efectuaran autoridades y asesores del SMU, el miércoles 10 de noviembre de 2004, aportó la información de que el Dr. Francisco A. Vidal, cuyos antecedentes conocía, había estudiado en París, donde se había graduado con una tesis sobre el mal de Pott, de quien había sido alumno.

En la historia de la medicina, quedó caratulado como el "doctor Julepe", porque en medio de una epidemia, la de fiebre amarilla de 1857, dice Rafael Schiaffino (que además de ser el primer historiador de la Medicina en Uruguay, fue uno de los primeros Secretarios del SMU, y profesor de Medicina Legal y Preventiva): "con referencia que faltó: Uno solo faltó! y como la percepción de la ausencia está en proporción del volumen de quien la origina, causa pena pensar que hubiera quien en el momento de la lucha, holgara en la apacible calma de la estancia, lleno de talento, de juventud y de ciencia, contrastando más esa actitud den quien había de heredar de Vilardebó la clámide del pontificado médico nacional" Como acota Buño, todo el mundo reconoce al omiso: Francisco A. Vidal (1827 - 1889) quien se refugió en su estancia cerca de San Carlos, Maldonado, limitándose a redactar junto a Francisco Martínez y Santiago Bertelli unas disposiciones de cuarentena y aislamiento a fin de no permitir la difusión de la fiebre en esa localidad. No sería ésta la última actitud temerosa y prescindente de Vidal. En otras circunstancias similares procedió igual por lo que el pueblo de Montevideo, que lo admiraba en sus tantas facetas positivas, lo llamó doctor Julepe. Esta contrastada personalidad, de esmerada educación, exitosa carrera médica y que gozó de cuantiosa fortuna material, no así sentimental, culminaría en una actuación política tan desafortunada como el hacerse el comodín y recurso incondicional del Militarismo (1875 - 1886) a quien prestó su prestigio personal y profesional indudable junto a su resuelta complicidad. (MAÑÉ GARZÓN, Fernando: VILARDEBÓ (1803 - 1857) Primer Médico Uruguayo, Montevideo 1989, pág. 404.

Quedan así establecidas las circunstancias del primer médico que fue Presidente, que en palabras de HD "El Dr. Vidal era tan eminente médico como desastroso gobernante." Montevideo lo recuerda con una callecita en Pocitos, que sale de Plaza Gomensoro hacia el Oeste.

Dr. Antonio L. Turnes
Noviembre 2004