Ensayo sobre el pensamiento del Dr. Carlos María Fosalba en las postrimerías del siglo XX

El sindicalista

Si muchas son las facetas en que desarrolló su pensamiento y su accionar, sin duda la actividad sindical volcada en el Sindicato Médico fue de las más ricas.

La lectura del acta del 7 de marzo de 1933 (29) del Comité Ejecutivo nos permite conocer, accidentalmente, dos episodios:

"El Br. Fosalba presenta al Comité Ejecutivo un Memorandum relativo a la inversión de fondos por el Comité que prestigió las candidaturas de los Dres. Armand Ugón y Bastos Peltzer para representar a los profesionales en el Consejo de la Facultad de Medicina. Además hace entrega de la cantidad de cuarenta y cinco pesos con ocho centésimos sobrantes de la gestión del Comité.-

Invitado por la Mesa el Br. Fosalba hace una exposición sobre la resolución del Consejo de Salud Pública sancionándolo conjuntamente con el Br. Virgilio Bottero, con motivo de la campaña periodística que realizaron denunciando la situación hospitalaria. Al mismo tiempo comenta la resolución del Consejo de Salud Pública. Se produce un cambio de opiniones coincidentes a censurar la referida resolución, en el que intervienen todos los miembros del Comité Ejecutivo. Se resuelve por unanimidad: 1° Dirigirse al Consejo Nacional de Administración apelando la resolución; 2° Enviar nota al Parlamento denunciando la resolución del Consejo de Salud Pública, expresándole la protesta del Sindicato y solicitándole que considere la referida resolución atentatoria a los derechos de los técnicos; 3° Solicitar el asesoramiento del Asesor jurídico sobre la posibilidad de iniciar juicio por calumnias al Consejo de Salud Pública; 4° Dar publicidad a la protesta del Sindicato.-"

A poco de graduado, ejerciendo su doble condición de Secretario del Comité Ejecutivo y de Director de la revista ACCION SINDICAL, despliega con su habitual estilo elegante y certero, una verdadera plataforma de acciones a desarrollar para fortalecer en lo inmediato al Sindicato. Y acomete acto seguido el desafío de realizar esas propuestas, en todos los frentes. Difícil encontrar una época similar, en toda la historia de la institución sindical, en que el impulso de un hombre, y el acompañamiento estimulante de todo un grupo que lo acompañaba desde la vieja A.E.M., materializara tantas y tan fuertes realizaciones.

Metas y propuestas para el Sindicato Médico

Ya en el N° 1 de ACCION SINDICAL, de junio de 1934, rematando el Editorial titulado NUESTROS PROPOSITOS, (30) definía, a modo de síntesis, cuál sería la trayectoria a recorrer:

"Nosotros no seremos indiferentes al problema general de la sociedad; al proceder así estaremos en condiciones de resolver científicamente nuestros problemas morales, económicos, técnicos y profesionales.

Pero esa preocupación no nos apartará de los problemas vitales del gremio médico, ni el lírico entusiasmo será una venda que oscurezca nuestra visión en los asuntos económicos que agobian a una gran parte de los profesionales.

La explotación del médico por la Salud Pública, la lucha contra el empresismo mutualista, la creación de una gran sociedad de mutualismo organizada por el Sindicato, la científica distribución del profesional en la ciudad y en el campo, y otros muchos problemas fundamentales, serán estudiados y nos atreveríamos a vaticinar soluciones, que colmarán ampliamente ese clamor que se ve surgir de los médicos proletarizados, en la esperanza de una pronta solución de su angustiante porvenir.

El tiempo será nuestro mejor juez.

Esperamos su juicio, sin temores, con la tranquila convicción con que espera quien tiene conciencia de cumplir con su deber."

Más adelante, en el número 4 de ACCION SINDICAL, de setiembre de 1934, editorializaba (31) bajo el título ACTIVIDADES DEL SINDICATO MEDICO - Desvirtuando acusaciones injustificadas:

Estudiemos ahora la labor desarrollada por el Sindicato Médico. Por razones de orden dividiremos su actividad en los diferentes sectores en que ha intervenido; y veamos entonces qué puede haber de criticable en esta hermosa obra que estamos construyendo.
EN EL MEDIO PROFESIONAL En el medio profesional la obra del Sindicato es grande y variada.
1) Con el fin de realizar una labor de beneficio social y una protección del médico joven y sin trabajo, ha creado el SERVICIO PERMANENTE DE URGENCIA inaugurado el 15 de agosto del corriente año y que funciona actualmente con éxito halagador.
2) Con el objeto de liberar al médico de la explotación del empresismo mutualista y de ofrecer a la clase media una asistencia correcta, como no disfruta actualmente, el Comité Ejecutivo ha redactado un proyecto, que la Asamblea ya ha aprobado en sus grandes detalles, creando el gran CENTRO DE ASISTENCIA MEDICA, cuyo funcionamiento no tardará más de algunos escasos meses en comenzar.
3) Deseando favorecer la situación económica de los profesionales, el Sindicato lucha y seguirá luchando hasta obtener del Estado la supresión de los innumerables puestos honorarios de los hospitales y el aumento de la mayoría de los sueldos ridículos que actualmente se paga a los médicos.
4) Propendiendo por la justa retribución a la competencia técnica y a los estudiosos, el Sindicato lucha por el imperio del concurso de méritos y de oposición contra las caprichosas designaciones directas, hechas casi todas ellas obedeciendo a los enjuagues sucios de una baja politiquería.
5) Ofrece a sus socios una OFICINA DE CUENTAS AL COBRO y una OFICINA JURIDICA, completamente gratuita, lo que representa un beneficio evidente y sumamente importante.
6) Interviene y dilucida a petición de las partes, en los enojosos asuntos que se plantean a veces entre los profesionales, bregando siempre por una reconciliación sobre bases honrosas, aclarando y destruyendo mal entendidos perjudiciales producidos en el trajín de la vida profesional.

EN EL MEDIO CIENTIFICO

7) Ha creado una BIBLIOTECA DE TESIS Y REVISTAS que ya ha comenzado a funcionar bajo la dirección de un bibliotecario honorario y de un ayudante rentado.
8) Ha fundado una EDITORIAL CIENTIFICA con el encargo de editar un libro trimestralmente, a precio sumamente económico, donde se vayan poniendo al día todos los temas médicos de interés para el práctico. Ya están en preparación cuatro libros, uno sobre Enfermedades de las Arterias, otro sobre Enfermedades del Intestino, otro de Pediatría, otro sobre Cirugía Clínica pleuro-pulmonar escritos por los doctores José P.Migliaro, Germán Rubio, Emilio Andreón, Julio R.Marcos, Carlos Gianelli y Víctor Armand Ugón, respectivamente.
9) Ha ofrecido gratuitamente su nuevo local a todas las Sociedades Científicas con el solo objeto de estimular la vida de estas importantes corporaciones.
10) Ha creado y ampliará en el futuro una OFICINA DE TRADUCCION cuya utilidad nos resulta inútil hacer resaltar.

EN EL MEDIO GREMIAL

11) Ha defendido con energía y dedicación a todos los médicos destituídos sin sumario, y por procedimientos condenables. Con tal objeto ha hecho numerosas declaraciones denunciando ante el pueblo los atropellos del Ministerio de Salud Pública; ha realizado conferencias y actos públicos; ha dedicado buena parte de su Revista a la defensa de los colegas destituídos; ha declarado al margen de las relaciones profesionales a los médicos que traicionaron la solidaridad, al aceptar los puestos vacantes por las mencionadas destituciones; ha enviado delegados a campaña como en el caso de Castillos, para llevar hasta el mismo pueblo la voz del Sindicato Médico.
12) Con el objeto de unificar todo el Cuerpo Médico del país está organizando los SINDICATOS LOCALES, de acuerdo con un proyecto aprobado por la Asamblea a proposición del Comité Ejecutivo. Ha enviado, con tal motivo, delegaciones a una gran parte del interior de la República, lo que significa un esfuerzo no realizado jamás hasta entonces. Se han visitado las siguientes localidades: Mercedes, Fray Bentos, Dolores, Rocha, Castillos, Tacuarembó, Rivera, Artigas, Salto y Minas, programándose actualmente nuevas giras.
13) Las autoridades se han preocupado de aumentar el caudal de su registro de afiliados, habiendo alcanzado la suma de 628 socios hasta el día 27 de setiembre, estando actualmente en preparación una gran CAMPAÑA PRO SOCIOS cuyos resultados esperamos con optimismo.
14) Nuestra REVISTA sale con una gran regularidad; hemos aumentado el número de páginas, el tiraje es mayor alcanzando 2.500 ejemplares por número; se ha creado una sección científica permanente.

EN EL MEDIO SOCIAL

15) El Sindicato Médico ha luchado en defensa de las LIBERTADES ELEMENTALES de pensamiento, de reunión, asociación y prensa, sin embarcarse en ninguna tendencia política y sin apoyar a ninguna fracción ideológica.
Combatió al actual gobierno en todos aquellos aspectos que consideró malos y repudiables, de la misma manera que en épocas pasadas hizo oír su protesta enérgica contra los políticos del viejo régimen, cuando estos desconocieron y atropellaron libertades y pisotearon legítimos y sanos intereses del gremio médico.
Se dice que los actuales dirigentes de nuestra institución están orientando al Sindicato en determinadas tendencias ideológicas o apoyando intereses políticos de fracciones más o menos izquierdizantes.
¿Por qué se afirman y murmuran estas cosas?"

Y continúa con un largo desarrollo argumental aclarando la orientación que lleva adelante la autoridad del S.M.U., señalando con precisión quienes critican actualmente la acción desarrollada por los dirigentes, que si bien forman un conglomerado heterogéneo, realiza una sintética clasificación posible.

Sería largo y excedería los límites de este trabajo, reunir las numerosas publicaciones hechas por Fosalba a propósito de distintos temas, desde la Dirección de ACCION SINDICAL, o como un simple militante. Verdaderos aportes, siempre vigentes, son su serie de artículos publicada en 1936 sobre TACTICAS Y METODOS DE LUCHA SINDICAL, (32) o sobre LA CRISIS MEDICA: LA TERMINACION DE LA PROFESION MEDICA LIBERAL (33), o sobre CUAL DEBE SER LA POSICION DEL SINDICATO MEDICO frente a LA PLETORA MEDICA y otros desafíos que se planteaban en la época (34). (Este último lo reproducimos como ANEXO III, a texto completo).

La fundación de los sindicatos médicos locales

Para reafirmar una vieja aspiración que venía de los orígenes mismos del Sindicato Médico, en cuanto al desarrollo de los Sindicatos Médicos Departamentales, llamados "locales", que había sido desarrollada por los años 20 por una conferencia magistral del Dr. Augusto Turenne, Fosalba, en el número 1 de ACCION SINDICAL, (35) daba la siguiente información:

"INFORMACIONES DE ULTIMO MOMENTO

Resoluciones tomadas en la Asamblea del 27 de junio

2) SERVICIO DE URGENCIA DEL SINDICATO

En primer lugar se autorizó al Comité Ejecutivo para invertir hasta la cantidad de mil pesos en la organización del Servicio permanente de Urgencia que funcionará en el local del Sindicato y que será atendido por médicos socios de la institución. La reglamentación de este servicio aparece publicada en otro lugar de esta revista.

4) SINDICATOS LOCALES

Sobre este importante asunto publicamos a continuación el texto de la reglamentación aprobada en la Asamblea.
En nuestro próximo número comentaremos ampliamente este proyecto cuya trascendencia para los médicos de campaña hemos de poner en relieve.

He aquí ahora el proyecto aprobado:

El Comité Ejecutivo ha examinado el tema que le fue propuesto por la Comisión Especial sobre un régimen de relación a establecer, que contemple el funcionamiento de Sindicatos u organizaciones médicas gremiales con jurisdicción departamental o regional y el Sindicato Médico del Uruguay.

Entiende este Comité Ejecutivo que, el régimen que se imponga, debe contemplar estas dos finalidades: a) fomentar la institución de organismos con jurisdicción territorial menor, más atentos a los problemas de orden local; b) mantener la unidad sindical en función de un alto programa de enaltecimiento y defensa profesional médica. Sobre estas bases convendrían salvar la omisión existente en los actuales Estatutos; y frente a la realidad que se ofrece - la existencia de Sindicatos Departamentales, en número de diez - y en previsión de un mayor número de asociaciones similares que irán surgiendo, presumiblemente, podría aconsejarse a la Asamblea la adopción de un proyecto que, en líneas generales sería éste:
1° Constitución de Sindicatos locales o regionales, filiales del Sindicato Médico del Uruguay, con asiento en las respectivas localidades, con sujeción a los reglamentos y resoluciones de carácter general; es decir, con la misma disciplina reglamentaria que el Sindicato Médico del Uruguay. Sus autoridades serían regidas exactamente por el Reglamento General; todo su funcionamiento sería igualmente regido por éste.
2° Los problemas locales serán resueltos con autonomía por los Sindicatos respectivos, siempre que no se opongan sus resoluciones a los reglamentos generales de la institución.
Podrá, en caso de discrepancia, apelarse al Sindicato Central con sede en Montevideo, a cuyo fallo deberá estarse.
3° Cada Sindicato local o regional vertiría en el Tesoro Sindical (S.M. del U.) la cantidad de $ 1.00 por afiliado. Para los afiliados cuya actuación profesional sea menos de cuatro años, la cuota será de $ 0,50.
4° La Revista del Sindicato habilitaría una sección especial para la información útil de cada Sindicato local o regional.
5° El Presidente de cada Sindicato local o regional sería miembro nato del Comité Ejecutivo del Sindicato Médico del Uruguay, con voz y voto.
6° Los servicios generales adscriptos al Sindicato Médico del Uruguay aprovecharían en igual medida a todos los Sindicatos Médicos locales o regionales, obligándose a su recíproca cooperación y solidaridad.
7° Los Sindicatos locales o regionales existentes, si aceptan este régimen, se convertirán en filiales; donde no existan se promoverá su constitución.
8° Oportunamente el Comité Ejecutivo del Sindicato Médico central, convocará a una Convención de Médicos del Uruguay, para considerar con otros asuntos de interés sindical, el presente proyecto, de modo de agitar la opinión médica nacionl y encauzar la acción hacia postulados debidamente examinados.
9° En las localidades en las que, por el corto número de médicos en ellas radicados o por cualquier otra causa, no sea posible constituír el Sindicato local o regional, mientras esto ocurra, funcionará un Comité Delegado con asiento en la localidad, del cual serán miembros natos todos los médicos residentes que estuvieren afiliados al Sindicato Médico del Uruguay."

En el número siguiente, (36) tal como se había anunciado en el anterior, se volvía con un comentario amplio sobre el punto, que permite desentrañar mejor el contenido del proyecto:

"EL PORVENIR DE LOS SINDICATOS LOCALES"

Una etapa importante de su vida, ha cumplido el Sindicato Médico, al lograr dar fin al estudio del proyecto de los Sindicatos locales, -aprobado por la Asamblea General realizada el 27 de junio y del cual su articulado, lo encontrará el colega en las páginas del número anterior de esta Revista.
Sin desconocer que anteriores Comisiones Directivas ya habían planteado en parte su creación, cabe la honra a los últimos dirigentes el haber redactado, en sus fundamentos el proyecto aprobado.
El actual Comité Ejecutivo, compenetrado de la necesidad absoluta e improrrogable que, para los fines de la total agremiación de la clase médica, importa la creación de los Sindicatos locales, se abocó de inmediato, destinando para ello sesiones que fueron laboriosas, al estudio del proyecto, modificándolo en lo que así lo ha creído conveniente, para luego elevarlo a consideración de la Asamblea.
Esta nueva obra -decíamos- era improrrogable. Nuestros colegas de campaña, nunca han sentido la necesidad de la agremiación, tal como se desarrollaba la acción de nuestro Sindicato, y bien podría hablarse de este, como el de una agrupación local, con lo cual se desvirtuaban los altos fines de su creación.
No nos interesa, en estos momentos, investigar si radicaba el error en una mala táctica, o si era falta del ambiente necesario para llevarse a cabo esta obra, dado que a nada nos conducirán discusiones especulativas.
Subsanado en tan magnífica forma todo error, las proyecciones que se vislumbran para el futuro sindical, con la existencia de sus filiales regionales, son inmensas, -pues de unir todas las fuerzas médicas, con un concepto claro de la agremiación, se coloca en las condiciones justas para defenderse,- y óptimas para ir hacia la conquista de derechos que han sido, para la clase médica, desconocidos.
Evidenciar las ventajas que trae aparejadas, la aprobación del proyecto, nos obligaría a realizar la crítica al sistema de trabajo profesional, puesto que a corregir los errores de la acción individual, tiende la sindicalización, sustituyendo las actitudes egoístas de los elementos aislados, por una científica y racional cooperación médica, consiguiendo así una mayor estimación de nuestros valores y un mayor cumplimiento de nuestra función social.
Nadie puede negar que por culpa de la apatía del mayor número de los médicos, que es un resultado del aislamiento en que viven, sólo se ha conseguido producir la guerra profesional -que fácilmente explotan seres extraños-, y llevar a la clase médica a ser cada vez más pobre y por lo tanto más explotada.
Y es curioso señalar que esta menor cotización de sus trabajos, se produce cuando las Facultades, dado los progresos científicos alcanzados, prepara mejor a sus profesionales.
Todos nosotros, por el hecho de ser médicos, no podemos eludir los muchos conflictos en el cual intervienen factores múltiples, que en próximos artículos hablaremos, y a los cuales hay que darles pronta solución.
La inmensa mayoría de ellos, son de índole económica y si teóricamente fuésemos todos afiliados, se llegaría a rápidos acuerdos que satisfacerían a cada uno de nosotros puesto que nuestros problemas son los problemas del Sindicato.
¿Es esto un imposible? ¿Existen inconvenientes fundamentales que se opongan a la organización, con fines gremiales, de los médicos?
¿Pueden anteponerse problemas personales?
¿Pueden anteponerse intereses políticos o religiosos?
La simple enunciación de estas interrogantes, que nos obliga a realizar un profundo examen del problema, desecha en absoluto la posibilidad de que, cualquiera que fuese la posición social de un médico, nada le impide rechazar la condición de sindicado.
Por eso el optimismo del Sindicato central es grande y tiene la profunda convicción que no existirán obstáculos de clase alguna que detengan la creación de dichos organismos, como tampoco nada se opondrá a la unión de estos, lo cual dará el máximo de fuerza al Poder Sindical."

En el N° 2 de ACCION SINDICAL (35), aparece una página entera informando de las "IMPRESIONES RECOGIDAS POR LA DELEGACION DEL SINDICATO MEDICO QUE VISITO CASTILLOS Y ROCHA" que es indicativa del sentimiento que animaba a aquellos hombres en relación con sus colegas del interior, lo que se manifestaría a través de múltiples pruebas. Veamos el contenido de este artículo:

"El Comité Ejecutivo del Sindicato Médico ha puesto en marcha un proyecto aprobado en su seno, tendiente a la mayor agremiación de los profesionales del interior del país, vinculándolos, no solamente en un sentido regional o localista, sino también con el Sindicato Central de Montevideo. En esta forma el Sindicato Médico del Uruguay, única institución gremial, extiende su acción en defensa de los intereses morales y económicos de los médicos.
Los profesionales del interior deben saber que nuestra institución sigue con el interés que merece, la marcha del ejercicio profesional en campaña y para mejor resolver los problemas de todo orden que allí puedan plantearse decidió la creación de los sindicatos regionales, en consorcio con el Sindicato central de Montevideo y además resolvió el envío de delegaciones al interior algunas de las cuales han cumplido ya su cometido y las otras lo cumplirán en breve.
La delegación que fue a Castillos y Rocha tenía además la misión de llevar nuestra voz de solidaridad a los médicos de Castillos, especialmente al Dr. Luis Ma. Fabregat de tan brillante actuación en el asunto de la injusta destitución del doctor Alvarez Caimi.
En Castillos visitamos a los doctores Fabregat, Alvarez Caimi y Ferrer con quienes compartimos agradables momentos de camaradería. Todos estos colegas nos reiteraron su franca adhesión al Sindicato Médico y en cuanto al Dr. Fabregat lo hallamos poseído de la satisfacción y la tranquilidad de quien ha cumplido un deber de conciencia honrada.
El pueblo de Castillos apoyó entusiastamente nuestro viaje. Además exteriorizó en toda forma su simpatía a los colegas a quienes visitamos y por otra parte, repudia en masa la actitud arbitraria del ministro Blanco.
No se nos escapó a nuestra observación que el Dr. Cosme Correa que sustituyó indignamente al colega destituído tiene allí grandes amigos... en la policía local y, al parecer, la policía de Castillos es una cosa bastante seria...
Se hizo distribuír profusamente en Castillos, y en menor cantidad en Rocha un suplemento de ACCION SINDICAL editado especialmente para esta gira y en el cual se trata detalladamente todo lo concerniente a la destitución del Dr. Alvarez Caimi y se destaca como merece el gesto del Dr. Fabregat.
Cumplida nuestra misión en Castillos nos retiramos con la íntima satisfacción de haber llevado la voz del Sindicato Médico al teatro de los últimos sucesos.
En Rocha nos entrevistamos con el doctor Cruz Goyenola. Sacamos la impresión que la agremiación total de los médicos en esa ciudad es por el momento poco factible. Sin embargo puede intentarse quizás con éxito y a eso tenderán nuestros esfuerzos, en fecha próxima.
El envío de la delegación que fue a Castillos y el éxito que coronó el viaje marca una nueva etapa de las actividades del Sindicato Médico. Muestra, además de las ventajas materiales que pueden obtenerse de estas giras, el esfuerzo constante del Comité Ejecutivo para obtener un mayor estrechamiento de las relaciones de los médicos del país."

Haciendo del tema una verdadera y contínua prédica, en el número siguiente (38), bajo el título "COLEGAS DE CAMPAÑA" puede leerse:

"Esperamos vuestra colaboración en la lucha que el Sindicato Médico ha emprendido defendiendo los intereses económicos y morales del gremio médico; lucha múltiple y de variados aspectos: Defensa de nuestros colegas destituídos injustamente por la Dictadura; defensa de los médicos explotados por el mutualismo y el Ministerio de Salud Pública; superacióin moral de nuestra profesión; preocupación por el perfeccionamiento científico, como lo comprueba la creación de una Editorial Científica y de una Biblioteca de Tesis y Revistas. Defensa del profesional joven, al crear un Servicio permanente de Urgencia y defensa general de todos los médicos, que piensa realizar con su gran Centro de Asistencia Médica, cuya organización se ha de extender a toda la República.
Pero el Sindicato necesita la colaboración de todos los médicos, para poder realizar en su máxima amplitud, el inmenso y fecundo plan de trabajo que se ha trazado.
Necesitamos que nuestros colegas de campaña se afilien a nuestra casa, para aumentar su capacidad numérica y económica, así como su valor representativo, pues cuanto mayor sea el número de sus afiliados, más será la autoridad y la energía creadora de sus decisiones.
Es necesario, además, ir cuanto antes a la organización de los Sindicatos locales autónomos, pero federados al Sindicato central.
Nuestros colegas deben saber que el Sindicato no pretende invadir la autonomía de las instituciones locales, en la solución y el planteamiento de los problemas que atañen a la localidad. Lo único que pretende es realizar la unidad profesional del país; con esa base la solución de los problemas de carácter general se podrá hacer en beneficio de todos.
La apatía, el escepticismo, el egoísmo, la duda, la falta misma de contacto ha creado entre Montevideo y el interior de la República un aislamiento infecundo, cuyas lamentables consecuencias son los médicos los primeros en sufrir.
Algunos piensan que el Sindicato central no se preocupa por los problemas médicos de la campaña; es un gran error y flagrante injusticia. La defensa de los doctores Bercianos, Alvarez Caimi, Grezzi, Bottinelli, San Juan, etc., prueba todo lo contrario; el envío de delegaciones a Mercedes, Fray Bentos, Dolores, Castillos, Rocha, Tacuarembó, Salto, Paysandú, Artigas y Rivera, con el objeto de unificar y cohesionar a todos los profesionales del país, es la demostración objetiva y evidente del propósito y del entusiasmo con que nuestro Comité Ejecutivo observa las actividades médicas de la campaña.
Sólo falta que nuestros colegas respondan a nuestro esfuerzo con cariño y confianza; que sumen sus energías a las nuestras y abandonen este aislamiento que a todos perjudica y a nadie beneficia."

Y rematando su pensamiento sistemático, una frase poderosa bien recuadrada, cierra el pie de página:

"Sobre la base de los Sindicatos Locales organizaremos en el interior de la República las secciones departamentales de nuestro gran Centro de Asistencia Médica."

En el mismo número de ACCION SINDICAL, otro artículo da cuenta, del norte del país (39):

"LOS SINDICATOS DE ARTIGAS, RIVERA Y TACUAREMBO: Ecos del viaje de nuestra delegación
Cumpliendo el plan trazado por el Comité Ejecutivo del Sindicato Médico, de conseguir la total agremiación de los profesionales, auspiciando la creación de los Sindicatos Regionales, la delegación enviada al Norte del país, ha elevado su informe, altamente favorable para nuestra Institución.
Exceptuando Salto, en donde por falta absoluta de tiempo, fue imposible conversar con todos los colegas para enterarles de la misión sindical, el éxito, en las otras localidades visitadas, fue completo, pues fueron constituídos los Sindicatos de Artigas, Rivera y Tacuarembó, en cuya integración participan todos los médicos de dichas localidades.
Es esto bien elocuente y demuestra en forma clara que el fin perseguido desde Montevideo, pronto será una realidad pues, sin excepción, los colegas visitados, se manifestaron deseosos de ir a una fuerte unión gremial, que permita luchar en favor de la clase médica tan injustamente considerada.
En las conversaciones sostenidas con nuestro Delegado, el mayor interés les despertó la idea del Sindicato central de formar el Centro de Asistencia Médica. Entienden nuestros colegas, y compartimos, en un todo su optimismo, que ellos podrían realizar instituciones similares, lo que les permitiría no solamente combatir a las empresas mutuales de Montevideo, que ya se han lanzado a explotar el Interior, sino realizar una gran obra de beneficio social.
Y a propósito del peligro del Empresismo Mutualista, que se cierne para ellos, destacamos en otro lugar de esta Revista, la encomiable y enérgica actitud del Sindicato de Rivera en negar su apoyo técnico a la sucursal que pretende en estos momentos fundar en dicha ciudad una fuerte empresa de Montevideo.
ACCION SINDICAL se complace en saludar desde sus columnas a los colegas sindicados y con agrado vería que los miembros de los Sindicatos locales colaborasen en la Revista, sobre los tantos e importantes problemas que se estudian."

Continuando con este propósito, se informa un mes después (40):

"ECOS DE LA GIRA A MINAS

En cumplimiento del proyecto que propende a la organización de sindicatos regionales una delegación de 4 miembros del Comité Ejecutivo visitó hace pocos días la ciudad de Minas.
Esta visita ha proporcionado a nuestra institución una viva satisfacción. Además de una cordialísima acogida, difícil de olvidar, nuestra delegación cuya visita los propios colegas de Minas facilitaron cortesmente, recogió las mejores impresiones si se quiere insospechadas en el aspecto gremial y que es lo que deseamos destacar.
La mayoría de los médicos de esta ciudad cultivan entre ellos la más ejemplar solidaridad, tanto en lo que se refiere a los problemas éticos como a los económicos. Propenden al mejor sostenimiento de los principios morales del ejercicio profesional y su fuerza es tal que un pequeño núcleo de médicos que no han querido cumplir esos postulados han recibido merecidas sanciones en el orden gremial.
En el terreno económico luchan por el justo rendimiento de su trabajo atacando de frente y con valentía todo lo que puede significar explotación indebida del ejercicio médico.
Se han ocupado del mutualismo y tienen su centro de asistencia perfectamente organizado que anula el libre desenvolvimiento de otras mutuales y que si no tiene mayor número de asociados es porque sus dirigentes no permiten con justo criterio el ingreso de personas pudientes que como sucede en Montevideo utilizan indebidamente el mutualismo.
En estas condiciones ha de resultar fácil para nosotros ver constituído muy prontamente el Sindicato local de Minas en conexión con el Sindicato central aunque guardando autonomía para resolver sus problemas propios.
Abrigamos, además, fundadas esperanzas de ver generalizado al interior del país el gremialismo perfecto que observamos en Minas."

La DESTITUCION DEL DR. EDUARDO P.BOTTINELLI, EN DOLORES ocupa siete páginas del número 4 de la Revista, en que el mencionado contesta las acusaciones del Dr. Silvestre Cardozo (41).

"Desde la ciudad de Dolores, con fecha 1° de octubre de 1934, el Dr. Eduardo P.Bottinelli se dirige al Presidente del S.M.U., diciéndole: "Con fecha 27 de setiembre último recibí una comunicación del Comité Ejecutivo en la que se me entera del contenido de una nota, remitida al Sindicato por el Dr. Silvestre Cardozo.
Este colega trata, evidentemente, de justificar su actitud, como profesional, al aceptar el cargo vacante por la destitución del Dr. Grezzi.
Si lo que pretende el Dr. Silvestre Cardozo es defenderse, está en su derecho. Pero a lo que no tiene derecho es a lanzar una serie de imputaciones graves hacia un colega, sin citar un solo nombre propio, un lugar preciso, una fecha, sin aportar una sola prueba de las maniobras indecentes que me atribuye, sólo concebibles, por otra parte, en un maniático de los puestos públicos y jamás en un médico que tenga conciencia de su dignidad profesional.
Con la aversión natural que se apodera de mi espíritu cada vez que tengo que hablar de mí, -exponiendo actitudes y hechos que puedan hacer pensar a los mal intencionados que aliento algún vano prurito de exhibicionismo,- voy a contestar, uno por uno, todos los cargos que pretende hacerme el Dr. Silvestre Cardozo, pidiendo a nuestro Sindicato que, si procede a la publicación de la nota del citado colega, haga lo mismo, en forma simultánea, con el informe que paso a desarrollar." Luego realiza un pormenorizado informe dividido en cuatro capítulos, que titula:
I. La confusión de cargos. II. Mis antecedentes profesionales. III. La causa de mi destitución, y el IV. Palabras finales, con este texto:
"Y para terminar, debo manifestar una vez más, señor Presidente, que si me he tomado el trabajo de redactar este informe, ha sido en mérito al respeto que me merece el Sindicato, y a que el Dr. Cardozo, que ha recogido las imputaciones, me sigue mereciendo un buen concepto, a pesar de los gruesos errores que acaba de cometer. Las apreciaciones injustas y ligeras del joven colega no pueden hacerme perder la serenidad.
Pero, antes, cuando esos ataques venían poco menos que de la calle, yo no pude darme por aludido. No porque aliente la tonta ilusión de que mi reputación profesional anda ya por las cumbres; pero sí porque tengo conciencia de que he conseguido levantarla suficientemente del suelo como para que no la salpique, ni el agua turbia de la maledicencia ni el barro de la politiquería pueblerina."

En agosto de 1934, aparece uno de los primeros frutos de la prédica sindical (42). Bajo el título

"SINTOMAS HALAGüEÑOS: Actitud ejemplar de los médicos de la ciudad de Rivera

La prédica que venimos realizando desde ACCION SINDICAL está encontrando un eco alentador, en una gran parte del cuerpo médico nacional.
Voces de aliento, pedidos numerosos de afiliaciones, actitudes claramente sindicalistas, entusiasmo por nuestra obra, ansiedad por ver realizado cuanto antes nuestro gran Centro de Asistencia Médica; esa es la realidad que se ofrece, como recompensa a nuestro esfuerzo y a la lucha que sostenemos sin descanso, ni claudicaciones, en defensa de los derechos económicos y del mejoramiento ético de la profesión.
Hasta en la lejana ciudad de Rivera ha llegado nuestra palabra llena de fe y nuestros propósitos de lucha.
Hemos sido gratamente sorprendidos por una actitud del cuerpo médico de la ciudad de Rivera que comprueba como los médicos, al proceder con espíritu de unidad gremial, saben colocarse en la justa y honesta posición que les corresponde.
Véase la siguiente declaración hecha en la citada ciudad y podrá observarse el surgimiento de esta hermosa realidad que propiciamos:
"Rivera, agosto 5 de 1934.- El cuerpo médico local que suscribe la presente, enterado de las gestiones que se realizan en estos momentos para formar una mutualista en esta ciudad, declara que no prestará contribución de ninguna clase a dicha iniciativa porque en la actualidad el Sindicato Médico estudia la organización de un Centro de Asistencia Médica que contemple mejor los intereses del pueblo."
Esta declaración fue firmada por la totalidad de los médicos de la ciudad de Rivera.
Es esta una actitud de clara y definida posición sindicalista que esperamos ver imitada por todos los núcleos médicos de la República. Si así fuera, el empresismo mutualista recibiría un definitivo golpe que iniciaría una nueva época en la historia profesional de nuestro país.
Seamos optimistas y confiemos en la capacidad de nuestra organización sindical. Si procedemos así el porvenir nos pertenece."

Siguiendo en este esfuerzo nacional, por expandir el sindicalismo médico fortaleciendo y estimulando la creación de los Sindicatos Médicos locales, y para demostrar que lo anticipado era firme e irreversible, aparece otro artículo bajo el título (43):

"UN EJEMPLO QUE DEBE IMITARSE

El Sindicato Médico de Tacuarembó acaba de tomar una resolución que ha hecho pública en los diarios de la localidad, y que consideramos de una trascendencia tan grande que su comentario amplio lo reservamos para el próximo número. Por ahora, pues, nos contentamos con reproducirlo:

Declaración del SINDICATO MEDICO DE TACUAREMBO

El Sindicato Médico de Tacuarembó, al iniciarse el año 1935, formalmente dispuesto a defender los intereses morales y materiales de sus asociados, frente a la irritante vejación al profesional y a su labor que supone la nula o muy escasa atención que gran parte de los pobladores urbanos y rurales del departamento prestan a las obligaciones contraídas con los médicos, por concepto de asistencia, y que va desde el total desconocimiento de deudas hasta una excesiva morosidad en satisfacerlas, a lo que suele agregarse comentarios desleales y malevolentes, resuelve hacer pública la siguiente declaración:
1° Queda totalmente abolida la asistencia médica gratuita. Brevemente se darán a conocer la organización y el procedimiento buscados para que todos y cada uno puedan recibir el tratamiento requerido mediante un pago condicionado a su situación económica.
2° Se acordará un plazo perentorio dentro del cual deberán ser satisfechas las deudas pendientes por concepto de honorarios médicos.
3° Se aplicarán a quienes no cumplan con lo expuesto en el numeral 2°, sanciones especiales, cuya eficacia la organización sindical asegura plenamente.
4° Los firmantes se comprometen al cumplimiento leal y estricto de la presente declaración pública. Tacuarembó, Enero 14 de 1935.

Ivo Ferreira, A.J. Barragué, Clelio C. Oliva, Justino Menéndez, Juan Bautista Gil, Barsabás Ríos, Elías Abdo, Victorino Pereira.

NOTA.- Se encuentran excluídos naturalmente, del numeral 1° de esta declaración, los enfermos indigentes."

La organizacion de los sindicatos profesionales

Obsesionado por dotar a todos los gremios de profesionales universitarios de una organización que defendiera con eficacia su ejercicio con arreglo a las mejores normas morales y a sus derechos sociales y económicos, para beneficiar al conjunto de la población con emprendimientos solidarios, estimula, desde las páginas de ACCION SINDICAL la organización de los sindicatos profesionales. Veamos un artículo titulado (44):

DEBEMOS LUCHAR PARA QUE SE ORGANICEN TODOS LOS SINDICATOS PROFESIONALES

"Hasta el presente los profesionales, respondiendo a una tendencia individualista predominante, se han mantenido casi completamente aislados, desconociendo las fecundas realizaciones de la acción gremial y de la lucha solidaria, no sólo para la conquista de sus aspiraciones inmediatas, de sus reivindicaciones económicas y de sus principios deontológicos, sino y por sobre todo, teniendo en cuenta el amplio porvenir constructivo, que la Sociedad del futuro reserva, a la organización sindical de los trabajadores, sean manuales o intelectuales.
Los médicos han sido los únicos que, bajo la designación de Sindicato han echado las bases de una institución específicamente gremial. Los otros profesionales han fundado agrupaciones similares, pero sin un contenido táctico y económico que las haga útil para la acción que nosotros propiciamos.
Las razones de este individualismo es de fácil explicación. Mientras los profesionales fueron seres privilegiados, con problemas económicos reducidos y de sencilla solución fue lógico este aislamiento, puesto que la natural tendencia del hombre es hacia la conquista de la máxima independencia de sus actos.
La disciplina sindical presupone la disminución, voluntaria, justa y desinteresada, pero disminución al fin, de la libertad individual. En aquella época de bienestar económico no existían ni razones, ni estímulos, para que el individuo sacrificara una parte de su independencia, al no tener una razón poderosa, que justificara este sacrificio.
Pero con el correr de los años el panorama de la economía profesional ha variado casi por completo. Paralelamente, como un fenómeno espontáneo y lógico, el sentimiento gremial se ha despertado; las expresiones solidaridad, acción colectiva, sindicalismo, etc., etc., se han hecho carne en la conciencia de los profesionales y especialmente en aquellos que sienten de una manera más aguda y apremiante, el doloroso batallar por la conquista del pan cotidiano.
Lo que, para los obreros manuales, fue una necesidad antigua, para los obreros intelectuales es una necesidad reciente; porque la miseria y la explotación del obrero manual es un fenómeno viejo, mientras que la proletarización del técnico profesional es un fenómeno que sólo se ha producido en nuestra época.
Véase pues, el carácter esencialmente natural y espontáneo, el determinismo fatal que empuja a los hombres a estrechar filas, cuando el individuo es impotente para solucionar por sí solo el angustiante problema que la vida le plantea; la lucha individual se transforma en una lucha colectiva; los intereses individuales se confunden en un gran interés colectivo.
Así surge la conciencia gremial, y cuando esta conciencia existe, la sindicalización de los individuos es un hecho inevitable.
La conciencia gremial surge ya entre los profesionales de nuestro país; la crisis económica ha realizado este milagro. Pero, por un fenómeno de inercia, los hechos quedan siempre atrás de las aspiraciones; el ideal precede fatalmente la materialización de lo que se aspira. Este hecho explica la falta de sindicatos profesionales, a pesar de existir ya la conciencia sindical de sus futuros integrantes.
Sin embargo algunos acontecimientos presagian el advenimiento concreto del sindicalismo profesional en nuestro país. Nuestra institución modifica fundamentalmente su táctica; como consecuencia de ello despierta a su alrededor un gran movimiento de simpatía; el número de sus afiliados aumenta y el entusiasmo de sus viejos adherentes se multiplica.
La potencia milagrosa de la ACCION comienza a realizar su irresistible atractivo. Los ingenieros, aleccionados por nuestro ejemplo, inician ya trabajos para sindicalizarse.
Consideramos conveniente que el Sindicato Médico tome para sí la fundamental misión, de provocar rápidamente un gran movimiento, para determinar la fundación de todos los Sindicatos profesionales del Uruguay Hecho esto, será cosa fácil cohesionar, todas las fuerzas dispersas, alrededor de una Federación de Sindicatos Profesionales.
El Comité Ejecutivo deberá abocarse, en breve, al estudio de este proyecto trascendental, cuya cristalización marcará una etapa inolvidable en la historia profesional de nuestro país."

Así quedaba plasmada con claridad su idea generosa de cooperar para que todas las profesiones tuvieran su Sindicato, dándole al término un nuevo significado en la historia uruguaya. Si bien el Dr. Augusto Turenne había defendido la denominación de "Sindicato Médico del Uruguay" para la institución a cuyo nacimiento asistía, inspirado en los Sindicatos Médicos Franceses, Fosalba retoma con mayor amplitud todavía esa designación y le incorpora todo lo que el sindicalismo obrero de la época había aportado a la transformación de las relaciones entre el capital y el trabajo en Europa, en los Estados Unidos, o en forma de esbozo apenas, en América Latina.

Esta fue otra de las líneas de acción que llevaría adelante con maestría Fosalba, desde esos tempranos años. A través de un estricto enfoque sociológico, escruta lo que sucede en el país y en el mundo, con una mirada nueva, ajena al pensamiento médico de entonces. Un punto de vista modernizador, apoyado en el análisis crítico de la realidad, importante palanca para producir los cambios que su ambiente necesitaba.

En ACCION SINDICAL de setiembre (45), vuelve sobre el tema con el artículo:

LA FEDERACION DE LOS SINDICATOS PROFESIONALES SERA PRONTO UNA REALIDAD EN NUESTRO PAIS

"La situación del país ofrece a estudio un interesante fenómeno. A la observación más superficial no escapan las características de él.
En la campaña han surgido un sinnúmero de asociaciones rurales locales; en la ciudad, profesionales, comerciantes, hombres de trabajo, empleados, estudiantes y obreros constituyen nuevas entidades asociativas y llegan en cantidad cada vez mayor a las ya existentes alcanzando esas diversas asociaciones un auge insospechado para las generaciones que nos han precedido.
Este fenómeno, acentuación del espíritu de solidaridad y de gremio, fruto de factores que arraigan en la misma naturaleza de las colectividades y del individuo, fenómeno esencialmente espontáneo, aparece en la hora actual a consecuencia de las nuevas modalidades de la vida contemporánea.
Hoy, nuevos problemas exigen otras soluciones y gradualmente se constituyen las nuevas bases filosóficas, científicas y económicas del principio de la libre organización de los individuos como solución ideal para la defensa de cada uno en la solidarización con los que viven las mismas preocupaciones, sufren las mismas inclemencias y sienten los mismos intereses.
Nos interesa, en particular, el problema referente a los profesionales de nuestro país.
Las características de la vida profesional de hoy día son bien diferentes de los que vivieron una o dos generaciones atrás. El aumento incesante del alumnado de las Facultades provoca el egreso creciente de profesionales jóvenes que se encuentran, casi proletarizados, indefensos ante la complejidad de la lucha por la vida. El Sindicato Médico del Uruguay sintió hace varios años ese problema tan vital pero sólo comprendió ahora como resolver el sentimiento ético y económico de la clase profesional que reune.
Hoy luchamos afanosos por el mejoramiento de los médicos. El Servicio de Urgencia del Sindicato se desenvuelve en magnífica atmósfera de optimismo y de éxito, como prolegómeno del Centro de Asistencia que ennoblecerá y mejorará la profesión médica del país.
Son todas esas reflexiones y otras que hicieron surgir del Comité Ejecutivo lo que ya se programaba en el número anterior de ACCION SINDICAL, una Comisión de Extensión Sindical que ensanchará los horizontes gremiales hasta enlazar todas las profesiones en esta Federación que propiciamos.
Los ingenieros ya preparan un Sindicato de Ingenieros. En estos momentos esa Comisión trabaja intensamente con los abogados y los escribanos para la génesis de nuevos Sindicatos. Pronto se iniciarán esos mismos propósitos en los demás profesionales.
Profunda fe y esperanza tenemos todos en el éxito de la labor comenzada. Y obtenemos esa fe y esa esperanza en el convencimiento que la única forma de alcanzar el mejoramiento profesional, de solucionar esa tremenda crisis de los recién egresados, verdaderos proletarios de la profesión, es la libre unión para la defensa solidaria de nuestras necesidades éticas y económicas. Creemos que es la salida fatal que tomaremos todos de la intrincada encrucijada que sufrimos."

No nos ha llegado información sobre que se hubieran concretado estos propósitos para las profesiones mencionadas, pero sí que se materializara la formación del SINDICATO ODONTOLOGICO, de lo que quedan dos testimonios.

El primero a través de un artículo del Dr. L. Berterreche (46) titulado

"UN NUEVO SINDICATO PROFESIONAL"

Los odontólogos han constituído su institución gremial.
La noche del 30 de marzo, una Asamblea en la que participaron dentistas afiliados a las diversas sociedades odontológicas de Montevideo, declaró constituído el Sindicato Odontológico del Uruguay.
Especialmente invitado por el Comité Provisorio, el doctor Fosalba hizo una clara e interesantísima exposición sobre la necesidad de sindicarse para conocerse mejor y defenderse más eficazmente.
Con palabra sobria y expresión persuasiva, habló a la Asamblea de los primeros pasos del Sindicato Médico, la obra al principio, de aquel espíritu idealista y dinámico que fue Mario Simeto.
Describió después lo que se podría llamar la segunda etapa, es decir, la que se está viviendo en estos momentos y como es un enamorado de la acción, ahorró palabras y presentó hechos concretos. Los hechos fueron todas las realizaciones del Sindicato Médico en los distintos órdenes; profesional, científico, gremial y social.
La lucha se torna cada día más dura, difícil, extenuante, y el que tenga la ridícula pretensión, en cualquier actividad social, de esquivarla encerrándose en la cáscara de su egoísmo o de su incomprensión, sucumbirá materialmente y, lo que es más triste e irreparable: moralmente.
De todas las palabras de que se suele abusar, hay una que, por suerte, no es la más manoseada por los fariseos y merece todo nuestro respeto, por su contenido humano, por su sentido concreto: "SOLIDARIDAD".
En nombre de ella se ha llamado a los dentistas del Uruguay a integrar un Sindicato que debe agrupar, sino a todos, a la inmensa mayoría de los colegas.
Estamos seguros de que responderán al llamado y no serán defraudados, pues el Sindicato será la obra de todos y todos deberán poner el hombro para que la obra no se derrumbe.
En el Sindicato aprenderemos a conocernos, a estimarnos y a respetarnos en tanto que, ayudando a la obra común, nos ayudaremos.
Nada pueden perder los dentistas sindicándose y en cambio, las posibilidades de ventajas económicas y morales, inmediatas y futuras, son ilimitadas.
No es el caso de puntualizar aquí, una a una, las ventajas que a cada uno en particular y a la profesión en general les puede ofrecer un Sindicato fuerte por el número y el entusiasmo de sus componentes.
Cada afiliado se sentirá respaldado por la solidaridad de sus compañeros y la profesión será respetada en un medio social que tritura a los que se aíslan, obedeciendo a un egoísmo suicida que está tan lejos de la "superioridad mental", como la brutalidad, del coraje.
El problema es claro, la solución es única. Para hacer frente a la lucha, cada día más implacable, no hay más que un arma noble y viril: la solidaridad, y un terreno donde emplearla con eficacia: el Sindicato."

El segundo testimonio (47):

"DEL SINDICATO ODONTOLOGICO"

Montevideo, 8 de abril de 1946.-
Sr. Presidente del Sindicato Médico del Uruguay,
Dr. Frank A. Hughes.-
De nuestra mayor consideración:
La Comisión Directiva del Sindicato Odontológico del Uruguay se ha sentido profundamente conmovida por la prematura desaparición del Dr. Carlos Ma. Fosalba.
Sabemos que para esa Institución amiga representa una irreparable pérdida, por todo lo que por ella hizo y lo que podía esperarse de su inteligencia, su espíritu de lucha y capacidad de trabajo.
El Sindicato Odontológico ha perdido un grande y valioso amigo del que puede decirse con justicia que fue uno de los gestores. Esto lo afirmamos porque los iniciadores de este Sindicato se inspiraron en la obra que el Dr. Fosalba y un selecto grupo de médicos realizaban en el campo gremial médico. Contagiados de su entusiasmo y alentados por su ejemplo, los iniciadores de esta Institución trataron de imitar el ejemplo y llevar al campo gremial odontológico, en la medida de su capacidad las inquietudes por los problemas gremiales. Fue por lo tanto para nosotros el Dr. Fosalba, amigo, ejemplo y estímulo.
Por último, queremos recordar en homenaje a su memoria, su don de simpatía, su dinamismo inagotable y el sano optimismo que irradiaba su brillante personalidad.
Por todo esto, nos solidarizamos con la pena de sus compañeros y amigos del Sindicato Médico por tan dolorosa pérdida y sentimos que esta desaparición nos afecta como si fuera uno de nuestros propios compañeros de gremio y de lucha que se nos alejara definitivamente.
Saludamos al Sr. Presidente con nuestra consideración más distinguida, HECTOR V. GAIBISSO, Presidente. LISANDRO BERTERRECHE, Secretario."

La propuesta del servicio de urgencia en 1934

Sin duda, una de las piedras angulares en la construcción del nuevo proyecto asistencial, que transformaría el mutualismo y dignificaría el trabajo de los profesionales médicos, se ponía en marcha con la gestación del Servicio de Urgencia, que comenzaría a funcionar en agosto de 1934, precisamente doce meses antes de que el futuro Centro de Asistencia abriera sus puertas el 1° de julio de 1935. En ACCION SINDICAL podemos leer esta información (48):

EL SERVICIO DE URGENCIA DEL SINDICATO

"El Comité del Sindicato en sus sesiones de fecha 6 y 8 del corriente resolvió organizar un servicio permanente de urgencia instalado en su local social.
Este servicio de carácter transitorio no es más que la avanzada de la gran Mutualista de asistencia médica cuyo anteproyecto ya está en estudio del Comité Ejecutivo.
Estamos seguros que este servicio además de ser sumamente útil para la población reportará beneficios importantes para los médicos socios de la institución quienes han de ser los que desempeñen las tareas inherentes a dicho servicio.
Para conocimiento de nuestros afiliados transcribimos a continuación del texto del reglamento provisorio aprobado por el Comité Ejecutivo:
1° El Sindicato Médico del Uruguay crea un Servicio Médico de Urgencia que funcionará en la sede social.
2° Este servicio será permanente a cargo de los afiliados de la institución.
3° Para realizarlo se constituirá un cuadro de médicos requiriéndose para inscribirse en él las siguientes condiciones:
a) Ser socio y estar al día.
b) Tener una antigüedad como afiliado no inferior a 6 meses.
c) En la constitución del cuadro de médicos se dará preferencia a quienes no tengan cargos rentados, ya públicos, o en mutualistas.
4° El funcionamiento del servicio, los horarios, la constitución del cuadro de médicos, la regulación de guardias, la propaganda y la locomoción quedará a cargo de una comisión de 3 miembros nombrada por el Comité Ejecutivo.
5° El desempeño del cargo de médico de urgencia en este servicio que será transitorio hasta que se cree el Centro de Asistencia no acredita privilegios ni méritos para ocupar cargos en el servicio de urgencia de la organización mutual definitiva.
6° Los servicios se cobrarán según tarifas similares a las que rigen en la Asistencia Pública, teniendo en cuenta, además de la distancia, la calidad de los servicios prestados y la situación económica del asistido.
7° El radio de asistencia será fijado por la Comisión designada.
8° La institución retirará para satisfacer sus gastos de locomoción, propaganda y funcionamiento el 40% de la cantidad global mensual, distribuyéndose el 60% restante entre los médicos proporcionalmente a las horas de guardia.
9° La comisión designada por el Comité se encargará de la debida propaganda por la prensa y la radiodifusión."

En ACCION SINDICAL (49), aparece un breve recuadro, que informa:

NUESTRO SERVICIO DE URGENCIA

"Dando comienzo, a su fecunda labor constructiva, el Comité Ejecutivo del Sindicato Médico inaugurará, en su local social, el Servicio Permanente de Urgencia que será atendido por socios de la institución.
El día 15 de agosto ha sido fijado como fecha de esa inauguración.
Una intensa, pero correcta propaganda, hará conocer a toda la población la existencia de este útil servicio que beneficiará, no solamente a los enfermos, sino también a muchos médicos jóvenes.
El interés que ha despertado nuestro servicio ha sido muy grande, como lo prueba el gran número de colegas inscriptos en el registro que fue cerrado con fecha del 27 de julio, previa comunicación a los asociados.
La organización ha sido estudiada en todos sus detalles; instalación, remuneración de los técnicos, tarifa de cobranza, servicio de locomoción, todo ha sido calculado y resuelto lo que nos permite asegurar la corrección y el perfecto orden de su funcionamiento.
Un seguro y brillante porvenir ha de tener este primer servicio público que nuestro Sindicato inaugura. Pero sólo constituye una etapa, en el plan de trabajo que el Comité Ejecutivo se ha marcado. Dentro de algunos meses cristalizará una de sus más grandes realizaciones: nos referimos al Centro de Asistencia Médica, una parte de cuyo anteproyecto aparece publicado en este mismo número de nuestra Revista."

La propuesta del Centro de Asistencia

El Comité Ejecutivo informa que ha comenzado a estudiar el articulado de sus Bases Fundamentales y las transcribe en dos entregas.

En ACCION SINDICAL (50), aparece la primera parte de las Bases Fundamentales, bajo el título:

NUESTRO CENTRO DE ASISTENCIA EN MARCHA

"El Comité Ejecutivo ha estudiado y aprobado una gran parte del anteproyecto que ha de elevarse en breve a consideración de la Asamblea.
"Sin ningún comentario, que reservamos para próximo número, transcribimos a continuación los artículos, ya aprobados por el Comité Ejecutivo, del ante-proyecto de un Centro de Asistencia Médica, adscripto al Sindicato Médico del Uruguay. La trascendencia de tal proyecto, fluye necesariamente de la lectura del mismo. Rogamos a nuestros consocios que estudien debidamente el problema así podrán ir formando criterio sobre el asunto e intervenir eficazmente en las deliberaciones, que han de producirse cuando él sea tratado en la asamblea que se citará al efecto."

La continuación de la publicación sigue en el próximo número de ACCION SINDICAL (51), donde para finalizar la transcripción del articulado aprobado, el numeral 6. de las Disposiciones Transitorias indica:

"6. Este Centro comenzará a funcionar a más tardar el 1° de enero de 1935."

ANTEPROYECTO DEFINITIVO

En el ejemplar de ACCION SINDICAL, de octubre y noviembre de 1934, se publica el "Anteproyecto definitivo del Centro de Asistencia adscripto al Sindicato Médico del Uruguay", (52) precedido del siguiente "copete":

"En la Asamblea realizada el día 23 de noviembre de 1934 fue aprobado totalmente el ante-proyecto del Centro de Asistencia adscripto al Sindicato Médico del Uruguay. Transcribimos a continuación el texto definitivo de este fundamental asunto y rogamos a nuestros colegas lo estudien con la meditación necesaria.
Cuando estas líneas aparezcan ya estará funcionando la Junta Administrativa cuya integración publicaremos en este mismo lugar si tenemos tiempo para ello.
Estamos seguros que antes de 3 meses ya estará funcionando nuestro gran Centro de Asistencia. Y el primer paso hacia la liberación del médico estará ya dado..."

En estos breves comentarios puede apreciarse el optimismo exultante de Fosalba con la concreción, finalmente, de un proyecto que venía impulsando desde que ingresó al Comité Ejecutivo como delegado de A.E.M., en 1931, y que merced a los cambios de la situación política nacional, social y económica, había obtenido el eco merecido de sus compañeros sindicalistas.

EL CENTRO DE ASISTENCIA Y LOS SINDICATOS LOCALES

En el ejemplar de ACCION SINDICAL de diciembre (53), se publica bajo ese título el siguiente comentario:

"A propósito de la constitución que se viene efectuando de los Sindicatos Locales, es interesante hacer notar que en las ciudades visitadas a ese efecto, los colegas médicos subrayaron la importancia de dichos organismos con autonomía local.
Comprendemos -manifiestan- juiciosamente la autoridad moral creada y constituída sobre bases excelentes y admitimos la disciplina sindical que se origina, como ventajosa y necesaria para realizar una buena obra de colaboración.
Pero conjuntamente a la unión así conquistada, diríamos casi en una forma un poco teórica, es posible realizar una obra más firme e indisoluble, cual es la que se forja en una acción desarrollada por las cabezas de una localidad decididos a construír Centro de Asistencia Médica. Estos organismos lograrían en forma práctica y segura la unión de los médicos en su faz profesional al crearse relaciones íntimas por intereses comunes.
Con la pronta realización de esta fórmula del ejercicio de la medicina, se obtendría la solución de muchos puntos de valor actualmente imposibles de ni siquiera plantearse.
En primer lugar como lo hacemos notar, la vinculación en una obra común, establecer un cordial entendimiento de los médicos. Luego una conquista que ya es tiempo de alcanzarla. La realización de una medicina social cuyos beneficios serían absolutos para la población. A ninguno de nosotros escapa que así sería posible coordinar grandes planes de lucha contra ciertas enfermedades tal como lo quiere la medicina preventiva única capaz de luchar con éxito.
Y en otro orden, nuestros Centros de Asistencia locales estarían facultados para resolver los problemas técnicos-sociales. Es indudable que sus informes serían valiosísimos, para considerarlos en la Convención Nacional de Médicos que dentro de pocos meses se realizará en Montevideo, encarando ellos los problemas, de acuerdo con las necesidades técnicas de la población, y no según los intereses egoístas de cada uno de los médicos que ejercen actualmente la medicina.
A nuestros colegas de campaña pedimos vayan estudiando los beneficios que se recogen de un Sindicato Local y de un Centro de Asistencia tal como lo venimos señalando en artículos aparecidos en ACCION SINDICAL, facilitando así la creación que de dichas organizaciones viene efectuando con todo éxito el Sindicato Central."

LA CELEBRACION DEL PRIMER AÑO DEL CENTRO DE ASISTENCIA

Cuando un año más tarde, el Centro de Asistencia celebraba por todo lo alto su primer aniversario, tuvieron lugar una serie de actos y festejos, de los que puntualmente dio cuenta ACCION SINDICAL (54) en estos términos:
"El 1° de julio fue conmemorado exitosamente el primer aniversario de fundación del Centro de Asistencia. Tres magníficos actos se realizaron en esta jubilosa jornada: por la mañana, en el local del Sindicato Médico, un lunch ofrecido a la prensa y a la radiofonía; por la tarde un acto académico, público, en el Ateneo, dedicado especialmente a los socios del Centro de Asistencia; y por la noche, un banquete de confraternidad médica en el Parque Hotel.
En estos actos se ha exteriorizado el regocijo del público en general y nuestra colectividad médica, consagrando el esfuerzo de organización mutual del Sindicato Médico del Uruguay."

Y allí se daba pormenorizado detalle de cada uno de los tres actos, culminando con los discursos centrales en el banquete de camaradería médica. Hicieron entonces uso de la palabra los Dres. César Bordoni Posse, Elías Regules (h.), el Br. Carlos A. Lago, el Dr. Almeida Pintos, finalizando el Dr. Carlos María Fosalba con una pieza memorable.

Tal vez más recordada que otras, por haber sido tomada de su contexto un par de frases que llevadas al bronce acompañan al Sindicato Médico en sus Sedes, primero en el gran salón del Palacio Sindical, y ahora también en el Salón de Actos del edificio nuevo.

En otra parte, hemos incluído un fragmento de esa pieza, que ahora brindaremos en su totalidad, por ser una de las claves para mejor comprender la génesis del Centro de Asistencia como gran proyecto del Sindicato Médico y sus perspectivas económicas y sociales para la población y la profesión. Es por otra parte, una profunda reflexión, siempre optimista, de Fosalba, donde evidencia su inmensa alegría por el éxito alcanzado por el proyecto, cuando recién se erguía.

Decía Fosalba:

"Este acontecimiento que hoy festejamos con espontánea camaradería tiene un íntimo significado más profundo que la simple expresión de nuestro júbilo, por un triunfo o una conquista material. Se trata de un fenómeno mucho más importante y complejo, ligado más al sentido mismo de las cosas, que a las apariencias exteriores de los hechos.
Estamos en realidad expresando públicamente nuestra solidaridad con una vasta labor constructiva que viene desarrollándose con formidable empuje desde las filas del Sindicato Médico; labor que abarca la plenitud de nuestra vida profesional en sus diferentes aspectos: ética, problemas gremiales, cuestiones profesionales, asuntos económicos, actividad científica, solidaridad de grupo y solidaridad social.
Podemos decir con orgullo que nuestro Sindicato es algo más que un vasto laboratorio de ideas; significa sin ninguna duda una verdadera colmena de trabajadores, realizando dentro y fuera de sus muros una obra concreta y positiva de realizaciones, que se suceden la una a la otra, en un ritmo ininterrumpido, porque la creación tiene ese mágico poder de no agotarse nunca y llevar permanentemente en su seno el germen de nuevos hechos y el potencial de energías que empuja siempre hacia adelante iluminando el camino para señalar nuevos ideales, nuevas ideas, nuevas aspiraciones y el ansia portentosa de querer siempre poseerlas para satisfacer esta humana inquietud, que sólo se afirma en el presente para poder así escalar mejor el porvenir.
El Sindicato Médico está comenzando a ser lo que ya ha mucho tiempo deseaba que fuera: un verdadero universo, de posibilidades ilimitadas para construír y realizar una casa que fuera un verdadero hogar para los médicos; una escuela de ética, en el sentido completo de la palabra; una cátedra viva y actuante de deontología, no sólo profesional, sino, y aún más, humana: un lugar de capacitación para la lucha honesta, progresiva, sincera y desinteresada; un sitio para retemplar el valor y aprender a valorar el tesoro inigualado del respeto por sí mismo; un rincón donde aprender a conocer y estimarse y poder así estimular el bello sentimiento de la solidaridad en su más amplio significado; y junto a todo esto, construír y siempre construír. Realizar obra, sin pesimismos enervantes, sin escepticismos disolventes, sino con sano y robusto optimismo, que no ignora los obstáculos, que los analiza y los estudia, que los medita y los pesa, pero no para detenerse espantado ante la magnitud del esfuerzo que se vislumbra, ni para renunciar a la conquista de lo que se ansía y se sueña, sino para capacitarse y aniquilarlos vez a vez, con seguridad, con hombría y con valor.
Aún mismo los que permanecen alejados de nuestro Sindicato, perciben ya el estruendo que produce el torrente de su actividad; aquí y en el extranjero se nos contempla con expectativa, con curiosa ansiedad, con simpatía indisimulada.
Es la fuerza irresistible de la acción que está ejerciendo su poderoso atractivo. Pensamiento y acción, idealismo y realidad, moral y economía, ciencia y profesión. Centro de Asistencia, Editorial Científica, Biblioteca, Extensión Universitaria a través del micrófono, Oficina Jurídica, Sindicatos Locales, Acción Sindical, declaraciones numerosas en defensa de superiores ideales de libertad y justicia, esa es la obra presente que está germinando en sus filas con formidable energía. Mañana será la Convención Médica Nacional, las Sociedades Científicas del Sindicato, el gran edificio que construiremos para albergar toda nuestra vasta obra, el seguro colectivo de enfermedad, la jubilación de los médicos, etc., etc. ¿Hasta donde llegaremos? No llegaremos nunca, porque llegar es detenerse y detenerse es morir. Nosotros estaremos siempre en movimiento, porque siempre tendremos un ideal aún no alcanzado, un hecho por crear, nuevas ideas para transformar en realidades.
Yo he esperado este momento con paciencia; lo estoy esperando desde hace 5 años. Era necesario este gran triunfo para poder demostrar objetivamente y sin ningún lugar a dudas, la razón que me asistía cuando proclamaba, entre las sonrisas irónicas de la mayoría, no sólo que el Sindicato Médico sería cada vez más poderoso en su fuerza ética, sino que llegaría con el tiempo a ser una potencia material en lo económico, en lo profesional y en lo científico. Permítase esta vanidad disculpable por la trascendencia del momento y por la emoción que me embarga al escribir estas líneas preñadas de sinceridad.
Hace 5 años, cuando yo era todavía un joven estudiante de Medicina, presenté un atrevido plan de trabajo al Comité Ejecutivo del Sindicato Médico, porque me producía desaliento y pesar la contemplación de aquella casa honesta, pura, sincera y valiente, pero desolada, vacía, inactiva, silenciosa e infecunda. Sus dirigentes entre los que me contaba yo, y muchos de los cuales están seguramente hoy entre nosotros, eran indiscutiblemente, un ejemplo de honestidad y amaban sinceramente al Sindicato, pero a mi entender, cometían un grave error: no creían en su capacidad constructiva porque no confiaban a su vez, en el espíritu solidario del gremio médico.
Doloridos por la indiferencia y el egoísmo brutal del ambiente, no se atrevían a realizar, porque no esperaban la respuesta solidaria de la masa. Ellos decían: Nosotros no podemos hacer obra porque el gremio no nos responde.
Yo les replicaba con juvenil vehemencia: ¡Pues bien! invierto el aforismo y digo: El gremio no nos responde porque no hacemos obra. Realicemos obra fecunda y buena, obra útil y provechosa y el gremio entonces estará con nosotros y nos apoyará.
Al pesimismo escéptico de mis camaradas trataba de sustituírlo por el vigoroso optimismo producto de mis ideas, porque yo no soy un accidental sindicalista médico, sino un sindicalista en el sentido integral de la palabra. Por lo mismo que confío en el porvenir de una sociedad nueva integrada por organismos gremiales libres, ellos mismos orientados por hombres libres, por esa misma razón fundamentaba mi optimismo poniéndolo por encima de las enseñanzas dolorosas de aquel presente, interpretando la falta de solidaridad médica por la ausencia de un organismo sindical fuerte y poderoso y rechazaba la idea de que ésta falta era consecuencia de la ausencia de solidaridad.
Se me dijo entonces que mi optimismo iría disminuyendo a medida que el contacto con la realidad ambiente se encargara de podar la frondosidad de mis ilusiones.
Y dije en aquellas sesiones, para mí inolvidables, que aceptaba el reto y que demostraría con los hechos que no eran ilusiones juveniles, sino convicciones maduras, mis proyectos de aquel entonces.
De aquel entonces al presente han pasado 5 años. De ellos sólo estos 2 últimos han sido empleados por un conjunto de colegas amigos y por mí, en la realización de los planes solo esbozados en aquella época.
En sólo dos años ¡qué extraordinario esfuerzo se ha realizado!
Aunque toda nuestra obra solo sea un embrión con respecto a lo que debe ser; aunque estemos balbuceando y falte mucho para realizar lo soñado ¿quién no ve ya el luminoso porvenir que nos espera? ¿Quién no distingue a este Sindicato vigoroso, juvenil, inquieto, creador, audaz, constructivo? Hemos tomado del viejo Sindicato una hermosa herencia, legada por nuestros antecesores. Herencia material que nos ha permitido llevar adelante la obra emprendida. Herencia moral, limpia y honrada, que ha despejado nuestro camino.
Pero hemos sabido agregarle el ansia de hacer todos los días algo nuevo, de construír cosas reales mientras soñábamos y de soñar mientras construimos. Le hemos agregado el irresistible optimismo que todo lo puede y todo lo confía, que prefiere errar realizando a detenerse por temor a fracasar.
Cada generación cumplió su cometido: los que nos precedieron nos entregaron una casa sólida, moral y materialmente considerada; la nuestra trajo la inquietud insaciable de crear y hacer. Del cumplimiento de estos dos cometidos, ha surgido la bella realidad que hoy palpita vigorosa entre nosotros.
A los que me objetan que muchos de los que hoy ingresan al Sindicato vienen sólo o principalmente atraídos por su triunfo económico, yo les contesto, que no importa. Ingresar a nuestra casa implica ya una disciplina moral; venir hacia nosotros significa identificarse en nuestros problemas; el tiempo y la camaradería harán el resto. Algunos defraudarán nuestra confianza, pero ¡cuántos serán conquistados para siempre! Por otra parte, antes pasaba lo mismo que ahora. Todos conocemos ex dirigentes del viejo Sindicato enlodados y vendidos a causas deleznables. Nuestra casa, a pesar de ellos, continúa y continuará su ruta de honestidad, de trabajo y de acción. Sus ideales no se han de marchitar por la frágil constitución de algunas conciencias venales. La vida es bella aunque deje a lo largo de su camino mucho lodo y tantos despojos despreciables.
Quiero, por último, destacar la necesidad de que todos colaboren en la obra común actuando en la lucha, aportando el pensamiento y el brazo ejecutor. El Sindicato necesita más actores y menos espectadores. Que cada uno tenga el sentido de su responsabilidad, de su deber y de sus derechos.
Nuestra casa os espera, amigos, colegas y estudiantes, que sois futuros colegas; ella confía en vosotros. Su porvenir depende de cada uno de sus integrantes. Recordad que sólo se ama una cosa cuando hemos puesto algo de nosotros mismos en la construcción de ella; cuando no es extraña a nuestra vida, cuando en alguna de sus manifestaciones existe una partícula que ha surgido del fondo de nuestras almas, puestas en tensión por el esfuerzo creador.
Dueños de nuestro propio destino, seremos libres y esta libertad de vivir hará nuestras horas dignas de ser vividas.
Señores; colegas y amigos: Acompañadme en este grito sincero:
¡Viva el Sindicato Médico del Uruguay!"

La lucha contra el Ministerio de Salud Pública

Es una línea permanente de conducta desde su primer número el enfrentamiento de ACCION SINDICAL con el Ministro Dr. Eduardo Blanco Acevedo. Este cirujano, había sido Presidente del Consejo Salud Pública, y mantenido previos conflictos con el Sindicato Médico en 1932.

(Existe un recordado y documentado incidente con el Dr. Abel Chifflet, a propósito de una actuación profesional cuestionable de aquél, en el que tuvo relevante presencia el Sindicato Médico para esclarecer la situación). Blanco Acevedo, que había intervenido en la Primera Guerra Mundial prestando servicios como Cirujano en Francia, por lo que ésta le otorgó la Legión de Honor, llegó a encabezar el Ministerio de Salud Pública, cuya ley de creación él suscribió con su cuñado el Dictador Dr. Gabriel Terra, en enero de 1934. En medio de un gobierno de facto, y como supremo hacedor de la Salud Pública, cometió numerosos hechos denunciables desde el punto de vista sindical.

En ACCION SINDICAL desde su primer número (55), se da cuenta de:

EL GRAN ACTO DEL 1° DE JUNIO

"Médicos y estudiantes reunidos en un haz vibrante de solidaridad llenaron por completo el gran salón de Actos de la Facultad de Medicina en la tarde del 1° de junio, para manifestar públicamente su repudio por los notorios atropellos del Ministro de Salud Pública que ya había sido calificado por el Sindicato Médico como al peor enemigo de la clase médica.
Las destituciones injustificadas e improcedentes de nuestros colegas los Dres. Bercianos, Alvarez Caimi, San Juan, Ruibal y otros colmaron las medidas de los hechos inauditos que la opinión pública encabezada por nuestra institución condenaron desde el primer día.
Cabe destacar la levantada actitud del Sindicato Médico que, no bien iniciada esta serie de destituciones sin sumario, se puso al frente del movimiento reivindicador.
La campaña realizada por el Sindicato culminó el día 1° con el gran acto de Solidaridad a que hacemos referencia en este artículo."

Y a continuación se insertan mensajes y discurso del Presidente del Sindicato Médico, Dr. Julio C.Estrella. Lo que será una práctica habitual, en cada número hay por lo menos cuatro o seis artículos, en los más diversos tonos, fustigando las arbitrariedades ministeriales, denunciando sus actitudes y posiciones despóticas, su expansionismo hospitalario ensanchando su servicio del Hospital Pasteur, o sus intervenciones en conflictos éticos médicos, como el de la "Quinta de Salud de Casa de Galicia", donde en medio de un enfrentamiento con el Sindicato Médico, que defendía la gallarda actitud del Director del sanatorio Dr. don Julio Nin y Silva, el Ministro-cirujano ocupa finalmente el cargo declarado en conflicto por la gremial médica.

En el mismo número de ACCION SINDICAL (56), puede leerse un suelto en gruesos caracteres titulado

LO QUE NO SE DEBE OLVIDAR

"Ningún médico honrado debe olvidar que el Sindicato Médico con fecha 23 de mayo resolvió lo siguiente:
1° Declara al Dr. Eduardo Blanco Acevedo como franco enemigo del gremio médico.
2° Exhorta a todos los colegas, y en especial a los socios del Sindicato, a suspender con dicha persona, toda relación de índole profesional.
3° Considera como una ineludible obligación moral y como un deber de solidaridad gremial, que todos los médicos se nieguen a ocupar cargos dejados vacantes por la expulsión de los Dres. Manuel Bercianos y A. Alvarez Caimi.
Luego, pues, los colegas y socios que tengan relaciones profesionales con Eduardo Blanco traicionan los más elevados principios de Solidaridad.
Como dijo un orador en el gran acto del 1° de junio toda traición es una cobardía. No seamos pues, ni cobardes, ni traidores."

En el mismo número de ACCION SINDICAL, aparecen otros sueltos, titulados:

* EL CONSEJO DE LA FACULTAD CONDENA A BLANCO ACEVEDO, (57)
* LA ASAMBLEA DEL CLAUSTRO CONDENA A EDUARDO BLANCO, (58)
* EL SINDICATO MEDICO PONE EN DESCUBIERTO LAS FALSEDADES DEL MINISTRO DE SALUD, (59)
* POLICIA EN EL HOSPITAL, (60).
LA EXPLOTACION DEL MEDICO POR EL ESTADO, (61)
LA SITUACION DEL MEDICO FRENTE AL MINISTERIO DE SALUD PUBLICA, (62)
LA DISECCION DE UN MONSTRUO, (63)
LA PERSECUCION DEL DR. ARAUCHO, (64)
NUEVA SANCION AL DR. BLANCO ACEVEDO, (65)
CX 31. RADIO BLANCO MINISTERIAL, (66)
LA FARSA DE CIERTOS CONCURSOS, (67)
EL MINISTRO DE SALUD PUBLICA Y LAS AGENCIAS DE COLOCACIONES (68)
IRONIAS DE SALUD PUBLICA, (69)
CX 31 RADIO BLANCO MINISTERIAL, (70)
MISERIAS DE SALUD PUBLICA, (71)
LA EXPLOTACION DEL MEDICO POR EL ESTADO, (72)
FRENTE A LA LEY ORGANICA DE SALUD PUBLICA

Es muy preciso el análisis que Fosalba realiza de la Ley Orgánica de Salud Pública, sobre la que editorializa en ACCION SINDICAL de diciembre de 1934 (73), encabezando con éste acápite y subtitulando

NUESTRA POSICION

"Estamos viviendo sin el menor asomo de protesta, y con una tranquilidad que toca los límites de lo inconsciente, bajo la tutela de una ley, que es monstruosa por su génesis, brutal en su aplicación y terrible por el poder que tiene de hacer trizas con todo lo que puede quedar de digno y elevado en la clase médica.
La ley orgánica de Salud Pública, no admite calificativos. Sólo quien ignore su contenido puede creer que son exageradas nuestras manifestaciones. Y bien; frente a esto, todos nosotros hemos adoptado, y algunos adoptan aún, una pasividad suicida. Solamente la ignorancia de la ley decíamos, puede ser excusa de la no reacción gremial frente a ella. Desgraciadamente el argumento no es ya alegable.
Todos conocen el contenido insultante de los artículos 14 y 28 de la ley. [
Y aquí insertaba una llamada al pie, alertando al lector que páginas más adelante encontraría a texto completo la Conferencia dictada en los salones del S.M.U. el 7 de diciembre de 1934 por el Asesor Letrado Dr. Raúl E.Baethgen, realizando un pormenorizado análisis jurídico de la Ley Orgánica de Salud Pública].

Todas las actividades individuales, colectivas, gremiales y científicas están sometidas a la prepotencia y al capricho ministerial. El artículo 14, concede al ministro del ramo plena e ilimitada ingerencia en las cuestiones e instituciones gremiales, mutuales, científicas, etc.; el segundo, el 28, lo faculta para ser juez omnipotente, todopoderoso, inapelable en sus fallos; nuevo señor de horca y cuchillo que tratará de levantar su poderío, sobre nuestra tradición de lucha y sobre nuestro presente de inagotables rebeldías.
ORIGEN DE LA LEY.- No entraremos en disquisiciones ni en el análisis minucioso, de las distintas imposiciones incluídas en la ley.
Pensemos que para ser las leyes poco perjudiciales y no limitar en absoluto, ni coartar en lo más mínimo, la libertad individual y gremial, deben de ser no impuestas, sino propuestas; más aún, no deben de ser nada más que el resumen de una serie de disposiciones emanadas de un acuerdo mutuo, de un consentimiento unánime, si esto fuera posible, o en caso contrario, facturadas y apoyadas por una mayoría, es decir guiadas en su sanción por un criterio democráticamente puro y no bastardeado.
Hay más. El creciente impulso, la extensión cada vez mayor de los progresos técnicos, vía de verdadero cientificismo, por la cual las actividades gremiales y profesionales, de todo orden, se encaminan, hacen necesario, que sean los hombres dedicados a esos problemas, los encargados de dictaminar ordenanzas, de construír principios, de establecer reglas de ética, con el bien entendido propósito de un perfeccionamiento individual y colectivo y sin, por supuesto, menoscabar ni desconocer los derechos sociales del resto de la colectividad, dentro de la cual desarrollan sus actividades.

LA LEY ORGANICA DE SALUD PUBLICA ESTÁ:
1° viciada en su génesis,
2° falseada por su constitución y
3° es atentatoria e injusta en su aplicación.
1° VICIADA EN SU GENESIS, porque su fabricación no responde a un estudio sereno, meditado, razonado y lógico de los problemas que hicieran necesario su aparición. Muy por el contrario, responde a un plan preconcebido, absurdamente planeado, caprichosamente tratado, cuya razón de ser no fue nada más que la de colocar toda una colectividad bajo el mando de un hombre que no tiene en su descargo ni la buena intención de favorecer al personal a sus órdenes ni la de preocuparse de la salud de la población.
2° FALSEADA EN SU CONSTITUCION.- La ley, no contempla, ni abarca los problemas fundamentales de la salud pública; porque a fuer de querer ser rígida e injuriosa en alguno de sus articulados, es en otros frágil y deleznable; consecuencias lógicas cuando se busca con una ley, no reglamentar, sino someter los derechos de todos.
Falseada en su constitución, porque no hay ninguno de sus artículos en la constitución de los cuales hayan intervenido y pesado las opiniones de técnicos capacitados o las inspiraciones de hombres moralmente sanos.
Hay articulados de la ley, tan falsos en su concepción y tan artificiosos en su creación, que bastarían, por sí solos, para desecharla por completo; y que nos dan la pauta de lo que sucede cuando los problemas son tratados por individuos incompetentes y no por los gremios capaces.
Falseada en su constitución, porque puede someter la aplicación de problemas de orden técnicos y administrativos a la consideración de ministros que no entienden de ellos.
3° ES ATENTATORIA E INJUSTA EN SU APLICACION.- Esto es fundamental y actualmente principalísimo. Los errores de una ley, pueden subsanarse, en parte, cuando la ley no se aplica; o cuando el o los hombres encargados de aplicarla son morales, rectos y bien inspirados. Claro está, que lo primero no es factible, porque sería un contrasentido en el presente caso. En cuanto a lo segundo, es peligroso y absurdo, confiar la justa resolución de los asuntos al estado espiritual o a la bondad del facultado para resolverlos; tanto más, cuanto que la solución justa debe ser tomada contra el espíritu y la letra de la ley, y nada menos, que por el encargado de ejercerla, en sus verdaderos términos.
Lo esencial, es no dejar en la aplicación de los reglamentos, ese margen, esa elasticidad, que está nada más que sometida a las condiciones naturales de los habilitados para apreciarla.
Una ley debe ser rigurosamente justa en su esencia y en su espíritu. Con lo cual se descarta al máximo la intervención del factor personal, en su interpretación y ejecución. Ahora bien, si el encargado de hacerla cumplir es honrado, tanto mejor para los que tienen que soportar el peso de la misma; y si no lo es dado que se le puede exigir el estricto cumplimiento y la correcta interpretación de una ley que es en su esencia justa, el margen de injusticia que se podrá cometer en la aplicación de la misma, se verá reducido al mínimun, con lo cual, también, se beneficiarán los que caen bajo su jurisdicción.
La ley orgánica de Salud, no tiene nada de eso a su favor. Deberá cumplirse y se hará cumplir. Bajo los regímenes de fuerza este asunto no preocupa ni inquieta. No es, por otra parte una ley justa, ni está en manos de quien pueda suavizarla y elevarla. Muy por el contrario.
El juez encargado de su aplicación, el ministro, es enemigo franco y declarado del gremio, al cual él está encargado de juzgar; está descalificado por toda la clase médica; desprestigiado por sus actuaciones personales y políticas; no estando por lo tanto en la situación espiritual, no pudiéndolo tampoco ser por su estado constitucional un juez ecuánime.
Resumiendo; la ley orgánica de Salud Pública es una ley mala, sin garantías para los que están comprendidos en su jurisdicción.
¿QUÉ DEBEMOS HACER? ¿Dirigirnos a los poderes públicos de los que ha emanado la ley? Evidentemente, no. No, porque lo lógico, hubiera sido que ellos, que nda saben recabasen la opnión nuestra, que algo, sobre el asunto, sabemos. Cosa perfectamente lógica, si un espíritu de recta justicia, hubiese sido el animador de sus decisiones o el inspirador de sus resoluciones.
Digámoslo francamente. Los poderes, no tienen para nuestro gremio ninguna consideración, cosa que agradecemos; y no nos inspiran ninguna confianza cosa que se tienen bien merecida.
Infinidad de problemas se hubieran podido plantear y resolver por los médicos-legisladores. El Boletín del Sindicato está lleno de exhortaciones en ese sentido. Pero, poco o nada se ha hecho; y si algo se pretendió hacer, ese algo, fue siempre lesivo para nuestra clase. Este problema que subsistía en períodos de legalidad se ha agudizado con el advenimiento del actual régimen. Nosotros no podemos, ni debemos, ceder. Debemos capacitarnos para conquistar con nuestra propia fuerza, la gremial, todo lo que humanamente merecemos y todo lo que lógicamente aspiramos.
NUESTRA FUERZA.- Unidos en nuestro Sindicato seremos un inquebrantable poder. Animados de un espíritu de solidaridad, impondremos nuestra tenaz resistencia y todo lo podremos. Medios de lucha no nos faltan, capacitación técnica nos sobra, entusiasmo para la lucha es lo que no escasea en nuestras filas. Es necesario abordar los problemas con decisión y valor; afrontar la ley en todas sus consecuencias y crearnos desde ya, un estado de espíritu que, teniendo su raíz en la más amplia solidaridad, nos conduzca inevitablemente a la conquista de nuestros derechos desconocidos. Aprendamos de nuestros formidables colegas cubanos, que están dando al mundo una extraordinaria lección de solidaridad. Por eso el triunfo les ha dado el calor de su acogida; si nosotros no aprendemos a imitarlos, sólo recogeremos el aliento helado de una derrota cruel."

Sin duda, esta ley que con tanta firmeza combatió Fosalba, sorprende que mantenga total vigencia a la fecha, sin que se escuchen, no ya en cada página de las publicacioens sindicales, sino por lo menos una vez cada dos años, la más mínima mención a su necesaria modificación.

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