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Sr. Director de Noticias

Br. José María Carissi

Presente

Me dirijo a usted para solicitarle publique en revista Noticias aclaración a la carta enviada por el Dr. Flaschland en la cual hace comentarios inexactos, los cuales son agraviantes hacia mi persona y hacia la Cooperativa Central Médica, de la cual tengo el honor de haber sido primero el Presidente del Consejo Directivo elegido por el voto de mis compañeros de diciembre de 1996 a diciembre de 1997 cuando renuncio al mismo para pasar a desempeñar el cargo de Director General, cargo en el que me desempeño actualmente.

Vemos con asombro cómo el Dr. Flaschland manifiesta en una carta abierta a todos los colegas tanta discrepancia cuando durante el año en el cual se desempeñó como Director de Servicios externos no lo hizo, argumentando, además, tanto en reunión de Directores como en las asambleas, a favor de las posiciones del Consejo Directivo.

En la carta enviada por el Dr. Flaschland menciona la creación del cargo de Director General con el comienzo de la gestión de CCM, en diciembre de 1997. Debo recordarle a él y aclararle a los colegas que el cargo existía, está previsto por laudo y estaba aprobado por el Consejo Directivo de CCM sobre la base de documento elevado por nuestros asesores con fecha 16 de noviembre de 1996. Cargo ocupado por el Prof. Dr. Abel Proto hasta diciembre de 1997 en el período previo al funcionamiento de CCM, momento en que pasa a desempeñarse como Director Técnico de la Cooperativa.

Mi pasaje a la Dirección General fue informado a la Asamblea General de la Cooperativa el 18/12/97 donde ningún compañero, incluido el Dr. Flaschland que participó de esa asamblea, puso objeciones a mi nuevo cargo y aprobado en forma unánime por el Consejo Directivo de CCM el 29/12/97.Sería tedioso para quienes no están al tanto de la situación de la Cooperativa de continuar contestando a esa carta plagada de inexactitudes que no condice con el cargo de confianza ocupado por Dr. Flaschland durante un año, pero sí me gustaría compartir con los colegas cuál ha sido el espíritu y el sacrificio que hemos hecho los médicos de la CCM para mantener nuestra fuente de trabajo. La primera medida adoptada por la asamblea del núcleo de base del SMU que agrupaba a los médicos de Central Médica en el momento de su intervención por el MSP fue la de rebajar nuestros sueldos a laudo de manera de poder aportar a la angustiante situación económica de Central Médica, el Dr. Flaschland no acata la resolución de la asamblea y negocia con la Comisión Interventora -«ADVERSARIO CORDIAL»- alegando un acuerdo entre Central Médica y Social Médica al momento de ser absorbida por ésta unos 15 años antes, de manera tal que su sueldo no se viera afectado.

Una vez comenzada la gestión autónoma de la Cooperativa (diciembre 97) se acordó con el Dr. Flaschland que depusiera su reivindicación salarial, a cambio de que en el caso de que cesara en sus funciones como Director de Servicios externos se le restituiría el número de horas de policlínica que tenía anteriormente, lo que se hizo, pero nuevamente comienzan sus reclamos de que se le pague por encima de laudo según lo acordado entre él y la Comisión Interventora desconociendo ahora resoluciones de la asamblea de cooperativistas.

Los principios fundamentales como son el mantenimiento de la fuente de trabajo, el respeto por las decisiones de núcleos de base del SMU o de las asambleas generales de nuestras cooperativas no son un mero enunciado para escribir en una carta dirigida a los colegas sino que deben ser respetados y refrendados con nuestra actitud.

La vía de la negociación personal con las autoridades de turno desconociendo el mandato de organismos soberanos a lo único que nos va a conducir es a la pérdida de nuestra fuente de trabajo y lo que es peor, a la pérdida de la solidaridad por algunos enunciada pero no practicada en el momento en que ven afectados sus intereses personales.

Pido disculpas a los colegas por tener que hacerlos partícipes de situaciones internas de la Cooperativa que fueron discutidas con detenimiento en su momento por la asamblea de cooperativistas, pero quien no estuvo de acuerdo con lo resuelto en la misma prefirió utilizar el órgano de prensa del SMU para manifestar sus discrepancias, lo que nos obliga a contestar, una vez más, por esta vía.

Dr. Marcelo Ghemi
Socio SMU 9500

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