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Segundo Foro sobre Desregulación Laboral

Los aportes sociales como botín

 

La Subcomisión de Trabajo Médico y el Centro de Investigaciones y Estudios del SMU realizaron el Segundo Foro sobre Desregulación Laboral del cual participaron el representante de los trabajadores en el directorio del BPS, Ernesto Murro, y los legisladores Alberto Cid y Jorge Orrico, entre otros. La presentación estuvo a cargo del Dr. Barrett Díaz.

 

por Sergio Israel

Durante la presentación del foro, el doctor Barrett Díaz hizo referencia a la preocupación permanente del SMU por crear espacios de discusión científicos y gremiales porque los problemas laborales, que se presentan así lo requieren. El miembro responsable de la subcomisión sostuvo la necesidad de enfrentar las nuevas modalidades laborales existentes y adelantarse a situaciones complejas que se avecinan. Además resaltó el aporte de los profesores laboralistas que participaron en el primer foro así como el nivel de Murro y de los legisladores presentes.

De derecha a izquierda: Ernesto Murro y Dres. Juan C. Macedo y Barrett Díaz.

 

Murro, quien advirtió que no concurrió en representación del Directorio del BPS sino a título personal, comenzó su exposición señalando que se refería a la desregulación en la salud, más que a la desregulación en el trabajo médico, porque "es un factor que debiéramos considerarlo incluso desde el punto de vista de la calidad de la asistencia".

Para explicar su posición, Murro utilizó cinco ejemplos de distintas formas de desregulación laboral, aunque omitió mencionar a las empresas involucradas, a causa del secreto tributario. También destacó el aporte realizado en el primer foro por los profesores de la Cátedra de Derecho Laboral de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (véase Noticias Nº 105, páginas 26 y 27).

Previamente a los ejemplos, el representante de los trabajadores en el BPS señaló que es necesario atender a los fenómenos de la desocupación y la reestructuración empresarial pública y privada, la reducción del Estado y de las grandes empresas para entender el fenómeno llamado desregulación y situarlo junto al "avance tecnológico muy importante que ha llevado a la descentralización de los servicios, el multiempleo que se da junto con la desocupación en diversos sectores de la sociedad uruguaya, y también entre los médicos".

 

Consignó que "la distribución geográfica de los médicos lleva a presiones diferentes en Montevideo que en el interior", y se refirió a los topes de las prestaciones de la seguridad social, por el viejo sistema y por el nuevo, "que lleva a la búsqueda de alternativas corporativas o individuales". Murro recordó la intervención del profesor Américo Plá Rodríguez en el primer foro en relación al debilitamiento gremial y señaló que existe otro factor que pesa, el consumismo. "No nos conformamos con tener un auto o un televisor", afirmó.

Igualmente coincidió con los docentes de Derecho Laboral en cuanto a la necesidad de diferenciar desregulación, flexibilidad e incumplimiento sin desmedro de que "hay rigideces que no se pueden mantener".

"Barbaridades y groserías"

Entre los ejemplos citados por Murro, el primero refirió al reciente decreto 193/00 que deroga el 289/98 mediante el cual se regula la forma de relación laboral de 4.000 trabajadores del MSP. "Califico de barbaridad constitucional legal, de regulación laboral, de seguridad social, de derechos de la gente y por su impacto en 4.000 personas y entre ellos 1.500 médicos. Es una de las formas más fuertes y más profundas de desregulación laboral". Murro dijo que en este caso el MSP asume una función que no le corresponde porque la forma de aportar los trabajadores es una prerrogativa que pertenece al BPS, según está definido por la Constitución y la ley.

El director recordó que el decreto ahora derogado había sido catalogado por el ex ministro Raúl Bustos como "el acto más importante de su gestión" durante una entrevista con El País en octubre de 1998, y agregó que si bien lo ideal hubiera sido que los involucrados pasasen a ser funcionarios presupuestados, el decreto de entonces suponía un avance y ahora están "volviendo a la nada, al ejercicio liberal de su profesión o a unipersonales, un síntoma muy fuerte de este proceso al cual vamos".

El segundo ejemplo aportado refiere a un proyecto originalmente contenido en la ley de urgente consideración que pretendía la eliminación de la dependencia en la actividad privada de los médicos y otros profesionales, un extremo sobre el cual se pronunció en contra el Directorio del BPS.

Murro sostuvo que "no todos los organismos del Estado están contestes en una línea tan grosera de desregulación y entonces entre las críticas a este proyecto latente está el hecho de que un profesional en todos los casos aporte solo a la Caja Profesional, independientemente si trabaja en forma autónoma o de dependencia". Estimó que "ello llevaría a la pérdida de los derechos, y para el BPS eso significa una pérdida de unos 6.500 médicos y si hablamos de todos los profesionales unos 14 mil, lo que significan 50 millones de dólares al año".

El tercer ejemplo que dio refiere a una importante empresa prestadora de servicios de salud que ha acordado con sus trabajadores médicos, convenio mediante, que éstos pasen a cobrar el 70% de sus haberes en relación de dependencia y el 30% restante como honorarios profesionales. "Eso no se puede hacer, esto no se puede acordar entre las partes y estas cosas están pasando en este país", dijo Murro.

El cuarto ejemplo: otra empresa pasó todos sus médicos de empleados a patrones y cambió de sociedad anónima a sociedad civil. El director del BPS dijo que esta empresa -que compite en plaza con otras compañías muy importantes-, tiene ahora sólo nueve dependientes: los gerentes, porque los otros 180 pasaron a ser dueños. "Hoy el asunto está por dilucidarse en los altos tribunales, si se acepta entraría todo el sistema mutual del país", afirmó.

El último ejemplo aportado por Murro se refiere a los anestésico-quirúrgicos y la colocación de lentillas. En su opinión esto "tiene un efecto muy fuerte, altera la relación laboral", ya que " cobrar por determinada especialización y por acto médico es un puntapié muy fuerte a la relación laboral clásica".

Para el representante ante el BPS, "este no es un proceso particular del sector salud ni mucho menos del sector médico sino un proceso general, que tiene diferentes causas y que sin duda apunta a un debilitamiento de los sistemas de seguridad social, apunta al 'arréglate como puedas'". También señaló que "nos preocupa por la pérdida de derechos laborales y de seguridad social y por el financiamiento. Pensamos que estas cuestiones reclaman una mayor discusión, debe cambiarse con alternativas si seguimos solamente diciendo que no -hay que decir que no- pero sino realizamos una profunda reforma del sistema de salud, que implique medidas que van a ser muy duras, incluso para el cuerpo médico, creo que la próxima vez que nos veamos las caras vamos a estar hablando de nuevos agravamientos".

Cid: compromiso colectivo

"Desregular parte de eludir al BPS, surge la competencia entre empresas y se intenta abatir costos y liquidar al gremio", afirmó el senador Alberto Cid. En su intervención señaló que las empresas unipersonales son de altísima inestabilidad "porque ese vínculo, que se rompe de un día para el otro, apunta a erosionar la actividad sindical".

Cid se refirió también al caso de las lentillas: "Quien estimula en este caso la desregulación es la actividad médica; con un pretendido beneficio colateral, la privatización de ciertas actividades está fomentando la desregulación", y con ello "todo lo que sea nuevo nos va a habilitar erosión del sistema y nuestro mecanismo de negociación, y quiero decir esto en uno de los pocos ámbitos que aún tiene negociación tripartita".

El legislador opinó también que "somos muchos médicos, hay un exceso de oferta y eso habilita a que nos condicionen los empleadores, las patronales, no va a mejorar la capacidad de empleo por desregular, lo que va a hacer es liquidar al Sindicato Médico, los gremios de base y poner las reglas de juego unilateralmente".

El senador reconoció que se trata de " un tema muy crítico para un gremio como el Sindicato Médico con una larga historia", y advirtió que ello "se inscribe en una filosofía que está impregnando todos los ámbitos que es la ruptura de todos los sistemas de solidaridad a todos los niveles donde se refuerzan las soluciones personales".

Finalmente, Cid señaló que "esto que se analiza acá nos tiene que comprometer a fortalecer más la actividad sindical porque es la única herramienta que puede evitar ese intento de desregulación", aunque admitió que es "un momento de altísima inestabilidad que genera inquietud, temor y, como decía Murro, los propios profesionales aceptamos condiciones de trabajo que vulneran nuestros derechos". La situación, opinó, tiene que llevar a "un fuerte replanteo y a potenciar el compromiso colectivo".

Orrico: un tema de la sociedad toda

El diputado y abogado Jorge Orrico dijo que la desregulación "no es un tema de la clase política sino de la sociedad uruguaya que ha admitido en los últimos 30 años una pauperización de toda su población, no solo un problema de la medicina".

"Asistimos a formas de pensar la sociedad que implican la no-solidaridad entre la gente y entre las generaciones", afirmó el legislador de Asamblea Uruguay. También señaló que "filosóficamente no estoy de acuerdo con lo que dijo el ministro que debe ser la salud. Puede ser que el lucro motive a la gente, pero hay servicios esenciales en la sociedad, como pueden ser la salud y la educación donde el lucro lo constituye el bienestar de la gente, no puede ser reducido a símbolo de pesos o de dólares. No es así, la sociedad uruguaya está perdiendo todo eso, los gremios prácticamente no existen y son muy débiles, más que flexibilizar estamos ignorando la ley por la vía de los hechos y aceptando cosas que serían francamente ilegales. Yo no quiero la sociedad que me están proponiendo, ni para los médicos ni para nadie", concluyó.

Los médicos opinan

Por su parte, uno de los asistentes al foro, el Dr. Mario Zelarayán, dijo que "en la salud también la punta la llevan las empresas médicas con fines de lucro, que son las abanderadas y han fijado como objetivo los aportes del BPS, que yo lo defino como un botín, el botín son los 50 millones de dólares que decía Murro".

Zelarayán coincidió con Orrico en que se trata de un problema de toda la sociedad porque "estos 50 millones de dólares le pertenecen a la sociedad", y por eso "todos tendrían que opinar, no sólo los médicos".

También reconoció que resulta difícil defender los derechos si no se está " amparado en estructuras gremiales sólidas y mayúsculas, que no es el caso", y advirtió que en algún momento se va a votar la desregulación porque "las presiones son enormes" y están actuando poderosos "lobbies económicos apoyados por grandes tributarias".

Para Zelarayán "preocupa que la sociedad no discuta", e insistió que los aportes de los médicos "es el caso típico de repartija de un botín entre algunas empresas y algunos médicos de algo que tienen que volcar a la sociedad", concluyó.

El Dr. Mario Mamber, miembro responsable de la Comisión de Seguridad Social del SMU, dijo que esas propuestas son "el espejo al revés de todo lo que nosotros intentamos hacer; es notorio que el médico en toda su trayectoria vive una vida de inseguridad, esto realmente me deja atónito, pone a la vista los peligros que yo no lo veía tan así. Luchar para dar la mejor solución para nuestro sistema, la mejor posibilidad para nuestra función". Mamber dijo que hay que aspirar a "tener un retiro digno para estimular a que nos vayamos a tiempo para poder disfrutar algo y dejar nuestro lugar a las generaciones que están abajo, sin pensar en una competencia desleal".

"Quizá tengamos que agregarle algo a los códigos de ética: la pérdida de la solidaridad porque los médicos somos personal de servicio ante la comunidad y de ninguna manera podemos dejar que se trastroquen estos elementos", opinó otro de los asistentes, el Dr. Frederick Giuria.

Por su parte, el bachiller Ignacio Oliver dijo percibir "un discurso poco atractivo para los nuevos profesionales del por qué contribuir a las formas tradicionales que tenemos, ¿Por qué contribuir? ¿Si es tan bueno por qué es tan evadido? Los trabajadores son los primeros". Oliver afirmó también que "los médicos, a pesar de ser por lejos la profesión más solidaria, es visualizada a veces como el enemigo, no escucho formas sociales iguales hacia los odontólogos o hacia los notarios".

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