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Preguntas y respuestas al Profesor Dr. Celso Silva En la Asamblea de ATAE realizada en el 5to. piso de la Asociación Española el lunes 7 de setiembre hubo algunos hechos que ameritan que nos dirijamos a Ud. para formularle algunas dudas que nos han quedado. Lo hacemos porque sentimos por su persona un profundo respeto y admiración. A veces se puede disentir y discutir con la persona y con sus ideas. En su caso sólo nos oponen conceptos. Y decimos esto no por haber sido Grado 5 de la Facultad de Medicina, sino por conocerlo a través de sus obras, «por sus frutos...». La cualificación académica en la vida sindical, en la forja dialéctica de las ideas, no aporta per se ningún elemento. Siempre recordamos la enseñanza del Prof. Dr. Raúl Praderi cuando en las primeras asambleas del SMU luego de la recuperación democrática, nos dirigíamos a él con su grado de la Facultad, y amablemente nos reconvenía: «...nada de Profesor ...acá soy Raúl o doctor Praderi...». Digo esto con la seguridad de su total ajenidad a las palabras con que se inició la Asamblea: «...contamos entre nosotros a varios profesores de la Facultad que con su palabra...». Pensar lo contrario, sería desconocer, que casi todos los aportes más destacados de Fosalba, fueron hechos como estudiante. Sería desconocer todo el andamiaje del cogobierno universitario, incluso el del SMU donde la delegación estudiantil ocupa tres de los trece lugares del Ejecutivo.
Quizás se extrañe Ud. que queramos elicitar la polémica por este medio. A ello no estamos acostumbrados ni nos sentimos contentos. Solemos reflexionar en voz alta, luego de pensar en los argumentos vertidos, en la propia Asamblea. Las más de las veces construyendo síntesis de lo oído, de lo ajeno, de la ajenidad. Reconociendo la razón o discutiéndola todo lo que sea necesario. Decía el decano Carlevaro que este es el país de las asambleas. Y bendito que así sea. Nada de mociones mordazas, nada de dar el punto por suficientemente discutido, otorgar la palabra cuando se pide, no interrumpir al orador desde la mesa son prácticas elementales de la vida sindical. Tengo 38 años asistiendo a asambleas, directivas y comisiones. Siempre, en posición mayoritaria, o minoritaria, me he capitalizado en aprendizaje. Pocas veces, para no decir nunca, me ha ocurrido lo de la Asamblea de ATAE: querer contestar, notoriamente aludido en forma personal e institucional y obtener la callada por respuesta. «...O tempore ... o mores...». Sé que Ud. nada tiene que ver. Es innecesario señalar que no lo hubiera tolerado dada su probidad . Pero los hechos, tercos hechos, son más fuertes. Por ello es necesario que públicamente reflexionemos. A su pregunta expuesta y afirmada con énfasis de que teniendo 40 años de socio del SMU no ha visto Ud. ninguna acción a favor de los médicos no es posible dar la callada por respuesta. Con la fragilidad de la memoria paso a enumerar algunos logros que el SMU ha obtenido gracias al colectivo esfuerzo.
¿Qué ha hecho el SMU por los médicos en sus 78 años de vida? Esto lo podrían responder fácilmente, recordando algunos de los beneficios, hechos y servicios que el Sindicato les ha brindado a lo largo de su historia, y que, sin duda, muchos miles de afiliados disfrutan y han disfrutado durante su vinculación. Mencionemos sólo algunos de actualidad: «la defensa de los intereses morales y materiales de sus afiliados y en general de todos los médicos del Uruguay», como reza el Artículo 2 de sus Estatutos. Y vaya si se habrán realizado actos en esa dirección a lo largo de tantos años, que han situado a nuestra profesión y a nuestra institución en los principales lugares de la consideración de la población, avalado esto por mediciones de opinión pública en diferentes momentos, algunas muy recientes.
Pero veamos algo más práctico: un Fondo de Solidaridad Social, una Colonia de Vacaciones, publicaciones médicas de la mayor circulación nacional: la Revista Médica del Uruguay, la Revista Noticias, la Carta Médica (una forma de actualización del conocimiento médico altamente apreciada en todo el país). Una Biblioteca y una Videoteca que figuran entre los principales del país y que están al servicio de la profesión. Una Red telemática médica que es vínculo de unión con los médicos de todo el territorio nacional. Seguros para cubrir diversos riesgos: para la responsabilidad civil profesional (malapraxis) y para obtener importantes bonificaciones en los automotores. El lograr múltiples convenios con entidades de servicio, para obtener precios especiales en bienes y servicios: un solo ejemplo, la telefonía celular que permite comunicar a tarifas reducidas a los médicos en su continuo trabajo profesional. La obtención de una matrícula especial para los médicos que les evite los inconvenientes punitivos del régimen de estacionamiento tarifado. Un servicio de defensoría legal para lo laboral y en lo penal, que da la seguridad a cada asociado de que cuando lo necesite tendrá el respaldo más adecuado y eficiente. Un servicio solidario para la gestión de las pensiones a los causahabientes del afiliado, que le permite iniciar el cobro de sus haberes en el menor lapso posible una vez desaparecido físicamente el asociado. Una apoyatura permanente para que las Sociedades Científicas que lo desean puedan funcionar y tener una vida activa y rica social y académica, con respaldo económico. Y el mejor conocimiento de la realidad económica y social de la profesión a través de continuas encuestas entre los médicos de todo el país, y de opinión pública para valorar cómo se percibe a la profesión por parte de los usuarios. Esta es una muy breve síntesis, que no agota cuanto hace el Sindicato por sus afiliados.
Pero, además, cualquier asociado que lo considere pertinente, puede hacer llegar iniciativas para más y mejores servicios y trabajar para hacerlos realidad. Porque el SMU está abierto a todos sus asociados, y en general, a todos los médicos. Si no hace más, es porque la medida de sus realizaciones está en el esfuerzo de sus miembros. Son bienvenidos los aportes de trabajo, de iniciativas inteligentes, y de ideas, todas son examinadas y a menudo, cuando logran la aprobación pertinente, incorporados a los beneficios y servicios que el SMU ofrece. Y la ignorancia no puede ser excusa para negar lo que es evidente. Se podrá hacer mucho más y mejor, pero lo que ya está hecho, o se está ofreciendo, no es moco de pavo.
Esta enumeración, necesariamente acotada por razones de espacio y practicidad, no pretende tender un manto de beatificación, ni ocultar inoperancias. Todos sabemos las carencias y falencias que el SMU tiene. Dentro de él, discutiendo apasionadamente, acercándonos a las diversas agrupaciones o a sus comisiones intentamos mejorarlo. A veces con mayor éxito. Su aporte valioso y bienvenido seguramente va a contribuir a esto último. Fraternalmente,

Dr. Edmundo Batthyány
Miembro del Comité Ejecutivo del SMU

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