En el Suicidio médicamente asistido el nivel de aceptación entre los médicos es mayoritario pero baja a 58%.
En el marco del centenario del Sindicato Médico, la Comisión de Bioética y Derechos Humanos planteó como tema de discusión la eutanasia y el final de la vida, realizando diferentes actividades e instancias de profundización como por ejemplo la mesa de discusión sobre el tema que formará parte del programa del Congreso del SMU.
Para sumar elementos al debate, el SMU por intermedio de Equipos Consultores se realizaron dos encuestas de opinión sobre eutanasia, dirigidas una a la ciudadanía y otra al cuerpo médico.
La primera de las encuestas fue presentada en el mes de junio y puede consultarse en el siguiente link
La segunda, es la que presentaremos a continuación.
La encuesta fue realizada entre el 31 de julio y el 1 de agosto de 2020 sobre una muestra representativa (417 casos efectivos) en un universo de profesionales médicos en actividad en todo el país, socios y no socios del SMU. La modalidad utilizada fue la telefónica mediante aparatos móviles.
Aspectos destacados de la encuesta.
Se visualiza un amplio consenso favorable a la administración de medicación que evite el dolor, en pacientes terminales, aunque esto pueda acelerar su muerte (similar a la población general)
Con respecto a la interrupción de tratamientos que prolonguen el sufrimiento (en médicos: 75%, en población general: 52%)
Hay desacuerdo con prolongar la vida de forma artificial sino hay posibilidad de mejoría (médicos: 91%, población general: 69%) y en dejar que la enfermedad evolucione de manera natural, o sea sin tratamiento (médicos 78 %, población general: 70%).
Dos de cada tres profesionales, tuvo en un período reciente (hasta dos años), pacientes con enfermedad terminal y mucho sufrimiento; la mayoría reconoce haber aplicado medicación para evitar el dolor, aunque pudo acelerar la muerte (62%) y haber interrumpido tratamientos que prolongaban innecesariamente el sufrimiento (52%)
En este contexto en la encuesta se destaca que un 62% de profesionales considera aceptable la idea de “ayudar a morir” a un paciente terminal para evitar su sufrimiento.
Los jóvenes, las personas no vinculadas a ninguna religión y quienes se identifican ideológicamente con la izquierda o centro izquierda son quienes se muestran más acuerdo con esta idea.
Para las y los encuestados es muy importante que los pacientes manejen en todo momento la información sobre su condición y que éstos sean los decisores últimossobre los tratamientos de final de vida. En este punto la opinión es más favorable en los médicos que en población general (médicos: 96%, población general: 74%).
Las médicas y médicos en Uruguay muestran una actitud muy favorable a la aprobación de legislación que habilite la Eutanasia Activa en las condiciones propuestas (requerimiento explícito del paciente con enfermedad incurable considerada como insoportable).
La aceptación de la eutanasia en los médicos es similar a la de la población general: 82% en las ambas encuestas. Un 17% de los médicos está en desacuerdo con permitirla.
Quienes muestran menores niveles de aceptación de la Eutanasia se vinculan a personas muy religiosas, o quienes se identifican como cristianos no-católicos, mayores de 55 años.
En el Suicidio médicamente asistido el nivel de aceptación entre los médicos baja a 58%, mientras que en la población general: 62%, diferencia estadísticamente no significativa.
Un aspecto relevante de la Encuesta es que la mitad de los médicos reconoce estar predispuesto a practicar la Eutanasia, en las condiciones propuestas (que la/el paciente esté padeciendo una enfermedad incurable considerada por la persona como insoportable).
Se destaca también que tres de cada cuatro consultados (74%) considera necesario que exista en la legislación la posibilidad de plantear la Objeción de conciencia en caso de considerarlo necesario (por creencias personales o religiosas).
El Dr. Federico Preve, integrante del Comité Ejecutivo del SMU dijo que “los resultados de esta encuesta manifiestan una amplia aprobación por parte del colectivo médico de la eutanasia ante determinadas circunstancias”.
Preve también hizo hincapié en que la encuesta “nos muestra que la mayoría de médicos y médicas aprueban el suicidio medicamente asistido”.
Para Preve, los resultados de las encuestas realizadas por el SMU “abren luz en el debate que el sindicato instaló dentro del colectivo. Ello, sumado al informe de aspectos bioéticos elaborados por la Comisión de Bioética y Derechos Humanos y entregados al Comité Ejecutivo, basados en los principios de autonomía y en la calidad de la vida hasta su final, con una semana destinada a la discusión en el congreso de los 100 años, configuran insumos importantes para definiciones políticas del colectivo médico de un debate social instalado sobre los derechos de las personas a definir libremente sobre el final de su vida».
Este miércoles 26 de agosto se inició la medida resuelta por la Asamblea del SMU en el marco del conflicto con ASSE.
En 13 Centros de Salud de la RAP Metropolitana se dejará de completar la Historia Clínica Electrónica pasando a dejar el registro de las consultas escrito en papel.
Para llevar adelante la medida, integrantes de la Unidad de Negociación del SMU recorrieron este miércoles los centros de salud donde se implementa la medida, entregando los insumos necesarios para llevarla adelante.
El congreso tendrá una duración de cinco semanas y se realizará en forma virtual.
Entre el 16 de setiembre y el 20 de octubre de 2020 se realizará el Primer Congreso SMU: 100 años trabajando en las bases del futuro, organizado por el Sindicato Médico del Uruguay en el año de su centenario.
El congreso está dirigido a médicos y médicas que ejercen la profesión en Uruguay y en otras regiones, y profesionales de la salud interesados en las temáticas que se abordarán.
El objetivo principal de este congreso es generar un espacio de reflexión e intercambio para delinear una visión de mediano plazo que sintetice conclusiones sobre los temas relevantes para el despliegue de la acción sindical a futuro.
Por su parte, este congreso servirá también para establecer ámbitos de diálogo con actores políticos, sociales y sectoriales, buscando identificar espacios de articulación y construcción de proyectos compartidos y de esta forma desarrollar y consolidar los vínculos nacionales, regionales e internacionales que sean fructíferos para la mejora continua de la actividad profesional.
El congreso se realizará de forma virtual y es sin costo para los participantes.
Tendrá una duración de 5 semanas, con una carga horaria semanal estimada de 4 horas y al finalizarlo se entregará certificación.
El temario a desarrollar estará compuesto por siete mesas divididas en:
Género y Medicina
Trabajo médico
Formación profesional
Eutanasia
Sistema de Salud
Calidad asistencial
Seguridad social
La comisión organizadora está integrada por: Dr. Gustavo Grecco, Dr. Gonzalo Ferreira, Dra. Zaida Arteta, Dra. Erika Gonzalez, Dra. Soledad Iglesias, Dr. Maximiliano Berro y Dr. Ricardo Silvariño.
El Sindicato Médico del Uruguay convoca a sus afiliados, médicos y estudiantes, para participar de la Asamblea General Ordinaria que considerará el siguiente
Orden del Día:
Informe de la Comisión Fiscal
Memoria y Balance Anual del SMU
Memoria y Balance Anual de la Colonia de Vacaciones
Balance combinado del SMU y sus Organismos Adscripto
Designación de dos asambleístas para firmar el acta, conjuntamente con la mesa.
Única citación
MIÉRCOLES 2 de setiembre de 2020, hora 20:00.
Debido a la emergencia sanitaria, esta asamblea se realizará por Zoom.
Condiciones de acceso a Asamblea General Extraordinaria Zoom:
Los participantes deberán ingresar con su nombre completo (nombre y ambos apellidos) a modo de comprobar que sea su identidad y calidad de socio activo. El anfitrión realizará esta tarea en forma manual por lo que desde ya agradecemos su comprensión en caso de alguna demora.
Se solicitará tener la cámara encendida al momento de ingresar al zoom.
El anfitrión silenciará los micrófonos de todos los participantes y solo se habilitará al quien pida la palabra con la función «levantar la mano», según orden de solicitud.
Informamos que media hora antes del comienzo de la asamblea estará habilitado el ingreso a la misma, lo que permitirá disminuir los tiempos de espera
El Sindicato Médico del Uruguay convoca a sus afiliados, médicos y estudiantes, para participar de la Asamblea General Extraordinaria que considerará el siguiente.
Orden del Día:
Afiliación del Sindicato Médico del Uruguay a la Unión de Sindicatos y Gremiales Medicas de Latinoamérica (Unión SIGMELA)
Participación en la Conferencia Internacional de Sindicatos Médicos
Designación de dos asambleístas para firmar el acta, conjuntamente con la Mesa.
1ª. Citación: Martes 1º de setiembre de 2020/ 19:30hs.
2ª.Citación: Martes 1º de setiembre de 2020/ 20:00hs.
3ª.Citación: Miércoles 2 de setiembre de 2020/ 20:30hs.
Dada la emergencia sanitaria la Asamblea se realizará por zoom.
ID de reunión: 876 0292 8966
Código de acceso: 350714
Condiciones de acceso a Asamblea General Extraordinaria Zoom:
Los participantes deberán ingresar con su nombre completo (nombre y ambos apellidos) a modo de comprobar que sea su identidad y calidad de socio activo. El anfitrión realizará esta tarea en forma manual por lo que desde ya agradecemos su comprensión en caso de alguna demora.
Se solicitará tener la cámara encendida al momento de ingresar al zoom.
El anfitrión silenciará los micrófonos de todos los participantes y solo se habilitará al quien pida la palabra con la función «levantar la mano», según orden de solicitud.
Informamos que media hora antes del comienzo de la asamblea estará habilitado el ingreso a la misma, lo que permitirá disminuir los tiempos de espera
Convenio entre Universidad de la República (Udelar), Intendencia de Montevideo (IM) y el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) para la coordinación intersectorial e implementación de estrategias de contención del Covid-19 en poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Iniciativas socio-sanitarias para contribuir al diagnóstico de poblaciones vulnerables
El pasado 4 de mayo la Universidad de la República, la Intendencia de Montevideo y el Sindicato Médico del Uruguay firmaron un convenio con el objetivo de ejecutar de común acuerdo acciones de cooperación interinstitucionales para fortalecer la respuesta a la actual pandemia con foco en poblaciones vulnerables.
Para cumplir lo anterior la coordinación interinstitucional del convenio se ha propuesto incentivar iniciativas que: (i) contribuyan a ampliar la capacidad de diagnóstico en poblaciones vulnerables, (ii) contemplen en el diseño a las redes territoriales de las instituciones que trabajan en el ámbito donde se aplicará la iniciativa, (iii) aporten a la generación de nuevo conocimiento relevante para fortalecer la respuesta a la actual pandemia con foco en poblaciones vulnerables. En este marco, se invita a docentes universitarios y profesionales de las instituciones firmantes a presentar y hacerse responsables de ejecutar propuestas.
Las mismas deberán ser viables con los recursos disponibles en las instituciones pudiendo solicitar al convenio algunos recursos para posibilitar los diagnósticos. Los recursos que se ponen a disposición a partir de este convenio son: un móvil para testeo, posibilidad de implementación de puestos fijos, capacitaciones para extracción de muestras, realización de test de diagnóstico molecular en el Hospital de Clínicas.
Las iniciativas se reciben por goteo y deben presentarse completando el siguiente formulario web
En el formulario se deberá detallar los responsables y equipos de trabajo, los objetivos de las propuestas, la estrategia de muestreo o focalización de los diagnósticos, los recursos disponibles y los recursos solicitados. Se valorará particularmente la conformación de equipos interinstitucionales.
La coordinación del convenio -en consulta con especialistas- evaluará la viabilidad de implementación de las iniciativas. Se prevé la posibilidad de sugerir ajustes en comunicación con los responsables de las propuestas recibidas con el fin de colaborar al cumplimiento de los objetivos del convenio.
Los/as docentes de la UdelaR podrán complementar las iniciativas presentadas a este llamado solicitando apoyo financiero a los programas “Conocimiento especializado para enfrentar la emergencia planteada por el COVID 19 y sus impactos” y “Actividades en el medio para atender la Emergencia”, gestionados por la CSIC y la CSEAM, respectivamente.
El asesinato en la tortura del Dr. Vladimir Roslik, ocurrido el 16 de abril de 1984 en el Batallón de Infantería 9 de Fray Bentos.
Las declaraciones del Candidato a intendente de Soriano por Cabildo Abierto, Alberto Loitey, donde señaló días pasados que el Dr. Vladimir Roslik “murió por un paro cardíaco, como muere cualquiera” y que en ese momento “hubo médicos que lo asistieron”.
Considerando:
Que hubo un militar -el mayor retirado Sergio Caubarrère- condenado por el hecho por la Justicia militar.
Que la Comisión de Ética Médica en julio de 1984 y juzgó y sancionó a quienes pudo comprobar que habían violado las más elementales normas éticas, entre ellos a quienes realizaron la primera autopsia al médico asesinado.
El Sindicato Médico del Uruguay declara:
Su enfático repudio a las declaraciones realizadas por el político mencionado y una vez más reafirma su compromiso con la búsqueda de verdad y justicia para las víctimas del terrorismo de estado.
Que exige al Sr. Alberto Loitey la retractación sobre sus dichos, así como una disculpa pública, tanto al mismo Sr. Loitey como al partido al cual representa.
Que se elevarán estas declaraciones a la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo para ser consideradas.
El Sindicato Médico del Uruguay convoca al colectivo de médicos y médicas a trabajar fuertemente sobre los vínculos, conductas, acciones y decisiones que involucran a las personas y puedan contener violencia basada en género y/o cualquier tipo de acoso laboral.
Ejemplos como la desigualdad de oportunidades y trato discriminatorio son frecuentes en nuestra práctica, debiendo visibilizarse para poder revertirse.
*Sólo merece respeto el que combate la inequidad, no quien la contempla inerte, por temor, o por instintiva simpatía hacia las fuerzas oscuras del delito organizado. Carlos María Fosalba, Felipe Gaione y Ricardo Yanicelli, 27 de junio de 1940.
Compartimos discurso del presidente del Sindicato Médico del Uruguay, Dr. Gustavo Grecco, realizado durante la ceremonia conmemorativa del 100° aniversario de la institución.
Es un honor para mí presidir el Sindicato Médico en este momento histórico: por un lado sus 100 años de vida y por otro estar conviviendo con una de la peores crisis sanitarias de la historia moderna de la humanidad.
Además de un honor, es una gran responsabilidad, celebrar 100 años en este contexto, no es una tarea sencilla.
La palabra celebrar incluso, no es fácil de asumir para cualquier médico en una situación como la actual. Sin embargo, creemos que tenemos muchos motivos para hacerlo.
Celebrar recordando lo hecho en estos 100 años y aprovechando la oportunidad para renovar nuestro compromiso con la sociedad, en nuestro rol como profesionales de la salud.
Por eso decidimos incluir en nuestros festejos esta sesión solemne en el Palacio Legislativo. La casa de nuestra democracia, la casa donde nuestros representantes defienden los derechos de todos y todas.
En esta casa se han redactado y aprobado leyes, que han sido fundamentales para lograr tener hoy el sistema de salud que tenemos.
Elegimos este lugar emblemático de la historia de nuestro país, para celebrar la historia de nuestro Sindicato Médico porque ambas están íntimamente relacionadas, la de la defensa de la democracia y su ejercicio pleno, con la historia de nuestro colectivo.
Los médicos del Uruguay fuimos y somos parte esencial de la vida de nuestro país.
Como colectivo hemos desarrollado y aportado a la creación de un sistema de salud integrado, de alcance nacional, que aún teniendo muchas cosas todavía para corregir, que nos desvelan y son motivo de trabajo permanente de nuestro sindicato, debe hacernos sentir orgullosos.
Orgullosos como uruguayos, por los resultados que demuestra todos los días y más aún en situaciones de extrema exigencia, y también orgullosos como colectivo de médicos, ya que fuimos los propios médicos, quienes en la octava Convención Médica Nacional, sentamos las bases para este sistema.
Un sistema de salud, seguridad y previsión social de todos los trabajadores y jubilados del país y sus familias que a través de prestadores privados y del sistema público, cubre desde la atención primaria y medicina familiar, hasta la medicina altamente especializada con acceso universal. Todas herramientas mejorables, a las que estamos decididos a seguir aportando como colectivo como lo hemos hecho a lo largo de estos años.
Este orgullo va más allá del discurso que cualquier colega en mi lugar podría haber pronunciado en esta fecha especial, porque es un discurso que nos permite hoy a todos los uruguayos estar tranquilos con la forma en que venimos enfrentando la actual emergencia sanitaria. Un orgullo que se supo transformar en aplausos de la población para todo el equipo de salud en los momentos más difíciles de esta crisis.
No es la primera vez que los médicos uruguayos recibimos aplausos, así ha ocurrido a lo largo de estos 100 años y sobran ejemplos para ilustrarlo, desde la labor cotidiana de cientos y miles de colegas que trabajan en las policlínicas y en la atención primaria en los rincones más olvidados de nuestro país, hasta quienes ejercen la medicina más sofisticada, aplicando las últimas innovaciones tecnológicas y científicas, como lo supieron hacer hace ya más de 60 años, los Doctores Orestes Fiandra y Roberto Rubio cuando implantaron su primer marcapasos, haciendo historia en la medicina mundial, o los Dres. Roberto Caldeyro Barcia y Hermógenes Alvarez, con sus aportes pioneros en medicina perinatal, entre tantos ejemplos que como médicos nos emociona rememorar.
Pero no solo estamos orgullosos de esas grandes celebridades de nuestra profesión. También estamos orgullosos del rol social que cumplieron nuestros colegas en momentos clave de la historia, como lo fue el posicionamiento político republicano, democrático y antitotalitario en las asambleas de los años 40 durante la Segunda Guerra Mundial, o la defensa de los Derechos Humanos en los años oscuros de la dictadura cívico-militar, con figuras como el Dr. Manuel Liberoff, un símbolo de militancia sindical, gran médico de familia, aun desaparecido, a quien tenemos muy presente, más aún ante la más mínima señal de pretender el olvido. No los olvidamos ni a Liberoff ni a ninguno de los 10 médicos y estudiantes de medicina desaparecidos.
Desde en la Séptima Convención Médica, la histórica Comisión de Ética Médica y las memorables asambleas post dictadura, supimos juzgar, condenar y expulsar a quienes participaron en actos de tortura y violaciones a los DDHH y somos ejemplo en el mundo por ello.
Sin olvidar estos hechos, por el contrario, inspirados en ellos, miramos hacia adelante. Miramos el presente y el futuro de nuestra profesión. Miramos la esencia y volvemos al núcleo de nuestro trabajo: la relación mal llamada “médico- paciente”, ¿por qué digo mal llamada? Porque en realidad es una relación médico-persona, que va más allá de la condición de persona enferma y que no debe estar mediada por una patología, sino todo lo contrario, debe estar centrada en la salud y no en la enfermedad, en la calidad de vida permanente, en la prevención más que, o además de, en la solución a cualquier enfermedad o dolor.
Una esencia que ha ido adaptándose a los cambios de los tiempos, pasando de una relación antiguamente paternalista y asistencialista, a una basada en la co-responsabilidad, en el respeto al derecho de la persona, a su libertad y su autodeterminación, pero que conserva siempre la confianza y la visión humanista. Este momento de interacción co-responsable, único en la especie humana por todo lo que en ella hay en juego, estamos impulsando sea declarado patrimonio inmaterial de la humanidad por parte de la UNESCO, en conjunto con la Organización Médica Colegial de España, la Confederación Médica Iberoamericana y del Caribe y la Asociación Médica Mundial.
Y ¿por qué los médicos uruguayos impulsamos esta declaración respecto a la relación con nuestros pacientes?, para jerarquizarla aún más, para que toda la sociedad la valore, porque al hacerlo, mejoramos la calidad de nuestro trabajo y su resultado, y así, la calidad de vida de nuestra gente.
Porque la salud es un derecho humano fundamental que debe ser protegido por el Estado y por el sistema de salud. Precisamente uno de los secretos del buen resultado que Uruguay viene mostrando ante la pandemia es el de respetar la salud como un derecho. Y eso no se hace solo por la buena voluntad de gobierno y legisladores, se hace también con la sociedad civil organizada, y esto comprende desde las organizaciones de pacientes hasta las organizaciones de trabajadores y profesionales de la salud. Lo hacemos entre todos y juntos, sin retroceder un centímetro en todo lo que ya hemos conquistado. Es así, que no podemos aceptar recortes presupuestales que pongan en riesgo todo lo logrado. Los aplausos son para todos, si entre todos defendemos realmente lo logrado. Los aplausos deben reflejarse en un presupuesto que defienda nuestro sistema de salud y lo siga potenciando hacia más y mejores prestaciones, hacia una cobertura que siga mejorando las inequidades, que siga descentralizando la asistencia para ofrecer servicios de calidad accesibles en todo el país, que nos permita seguir estando orgullosos de lo construido entre todos. El sistema de salud es una construcción en la que los médicos y nuestro sindicato hemos sido protagonistas, pero es un mérito de la sociedad en su conjunto.
Nos sentimos orgullosos también del aporte de la ciencia nacional que, desde la Universidad de la República, ha sido uno de los pilares fundamentales en la respuesta a la pandemia. Una prueba más de cómo la inversión y la asignación de recursos a la investigación, a la ciencia, la tecnología y el conocimiento, rinde sus frutos. Por eso no podemos admitir ningún recorte en el presupuesto. Es un compromiso ético y una responsabilidad moral que tenemos no solo con los colegas sino con toda la población.
Porque el SMU ha elegido ser protagonista de la historia del país, los médicos uruguayos hemos trabajado duramente para aportar al debate público necesario, imprescindible para que la salud de todos tome las mejores prácticas del mundo y las traiga y adapte a nuestra realidad. Fue así como desarrollamos en este siglo de vida, nueve Convenciones Médicas que fueron pilares fundamentales de esa historia.
En la última Convención Médica aportamos y actualizamos nuestras propuestas respecto a la calidad de la medicina. La calidad en el modelo de atención, en la formación de los médicos, en las condiciones de trabajo y en la transparencia respecto al desempeño y los resultados de la atención médica, así como en la mayor participación al usuario con ese sentido de co -responsabilidad ya mencionado.
Así lo hemos hecho en cada Convención Médica y así lo hacemos con el trabajo cotidiano del Sindicato, desde donde hemos impulsado una reforma histórica del trabajo médico, buscando resolver algunos de los peores vicios y causas de mala calidad y malos resultados como es el del multiempleo y/o el subempleo, condiciones totalmente inaceptables para cualquier profesional.
Basados en estos parámetros promovimos la creación de los Cargos de Alta Dedicación, como pilar fundamental de esta reforma y promovimos aumentar el tiempo de consulta en policlínica, por mencionar solamente dos de estos logros. O más recientemente, cuando al inicio de la pandemia todo era miedo, dudas, incertidumbre, tuvimos como institución capacidad de propuesta y colaboración con las autoridades para, entre todos, salir adelante como país.
No voy a hacer un raconto histórico de nuestra organización… para ello estamos editando un libro que estará disponible en los próximos días. Pero vale la pena al menos mencionar el espíritu de algunas figuras emblemáticas de sus inicios como el del Dr. Augusto Turenne, y su visión social de la obstetricia, el del Dr. Luis Morquio, padre de la pediatría nacional y segundo presidente del SMU; el del Dr. Manuel Quintela y su visión futurista para la creación del Hospital Universitario, y el Dr. Carlos María Fosalba en la creación del CASMU. Todos ellos inspiradores permanentes de quienes pretendemos aportar nuestro tiempo y dedicación para la mejora de la medicina nacional a través del SMU. Colegas fundadores que supieron sembrar en todos los médicos uruguayos la rebeldía, la no conformidad, la convicción del poder del trabajo colectivo y que hoy nos siguen inspirando.
En esta fecha especial renovamos nuestro compromiso con la sociedad, pero no lo hacemos desde el corporativismo egoísta, todo lo contrario. Lo hacemos desde nuestra responsabilidad y desde nuestro trabajo y exigencias para mejorar los determinantes sociales de la salud. Porque de nada sirve tener los mejores médicos y el mejor sistema de salud si hay uruguayos y uruguayas que pasan hambre, que mueren de frío, que no tienen un techo o un abrigo digno. Estar mejor que muchos países de nuestro continente no nos conforma. Estar mejor que en la mayor parte de nuestra historia, no nos conforma. Tenemos mucho para seguir mejorando. Tenemos mucho para prevenir. Tenemos mucho para optimizar en los procesos de salud poniendo a la persona en primer lugar, haciendo que no deba ser paciente en cuanto a tenerle paciencia al médico y al sistema, sino que sea un ciudadano con derechos, con voz y con posibilidades de incidir y exigir una cada vez mejor medicina. Una verdadera medicina de calidad. Conocer y aportar a la mejora de esos determinantes sociales de la salud es también un compromiso ético como profesionales.
Ese compromiso con el futuro se apoya en reconocer los desafíos y nuestra agenda de asuntos pendientes, entre los cuales quiero mencionar especialmente el tema de la inequidad de género en nuestra profesión y en particular en el SMU. Siempre fuimos una profesión machista, de 55 presidentes, 54 fueron hombres. La excepción que confirma lo que lamentablemente ha sido una regla, fue en 1989 cuando la Dra. Graciela Dighiero presidió nuestra institución. Pero más allá de nuestro Sindicato, lo preocupante es que las médicas ganan globalmente 20% menos que los médicos, aun cuando casi el 60% del total de profesionales de la medicina son mujeres médicas. Solo el 40% somos médicos hombres y seguimos hablando de los médicos en masculino. Estamos tan habituados a decirlo que lo hemos normalizado, escondiendo una injusta realidad de machismo y discriminación en nuestra profesión y en la sociedad toda. Esta naturalización, que invisibiliza un patrón de conducta social donde el avasallamiento del género masculino sobre el femenino sucede a diario, es inadmisible.
Desde este lugar, y con la autocrítica a nuestra historia, rechazo profunda, enfáticamente, tanto personal como institucionalmente, este tipo de conductas, que por estas horas, felizmente, comienzan a hacerse visibles. Y comprometo a este SMU, entrando en su segundo siglo, a dar batalla contra toda forma de discriminación o inequidad de género en cada lugar de trabajo, en cada policlínica, en cada block quirúrgico, en cada cátedra de nuestra Facultad, en donde sea. Este es un gran debe de nuestra profesión y de toda la sociedad.
Estamos trabajando para corregir este tipo de cosas, para defender lo conquistado y seguir mejorando. Para seguir ese camino que el SMU transitó durante estos 100 años. Con médicos sólidamente formados técnicamente y profundamente humanos. Cumpliendo nuestro compromiso y adaptados a las exigencias del mundo moderno. Sumando participación, conocimiento, tecnología, ciencia y también empatía, compasión, cuidado, y por qué no, afecto y sentimientos.
Toda esta historia es nuestra plataforma de lanzamiento al futuro, al segundo siglo de nuestra institución, manteniendo los valores de nuestra identidad e incorporando lo mejor de los avances de la tecnología para lograr el objetivo de una mayor participación para una sociedad más justa.
Abordando sin temores y con responsabilidad los grandes temas que nos impone el momento: desde el debate ético ancestral sobre el final de la vida, hasta la telesalud y sus complejidades, potencialidades y riesgos.
Quiero terminar agradeciendo a todos quienes contribuyen al orgullo que sentimos en esta celebración de la medicina uruguaya. A todo el personal de la salud que complementan y son un pilar fundamental del trabajo médico, a los pacientes que respetan nuestro trabajo y confían en nuestro profesionalismo, a las sociedades científicas, a la academia, en particular a nuestra Facultad de Medicina, a los estudiantes de medicina, futuros colegas, a los colegas jubilados que tanto aportaron a esta rica historia, a los responsable de los prestadores de servicios de salud, públicos y privados, empleadores con quienes tenemos diferencias pero con los que vivimos en una sana y lógica tensión que también provoca la mejora continua. A las autoridades nacionales, tanto en su rol de reguladores, administradores, legisladores y financiadores de nuestra actividad. Gracias a nuestras familias. Las familias de los médicos, que nos bancan, que saben que no tenemos agenda, ni horarios y que muchas, demasiadas veces, llegamos a nuestros hogares con nuestros restos, y con poco resto para la familia, aun cuando son el motivo de nuestras vidas y lo más importante para todos nosotros.
La Asamblea General Extraordinaria que analiza la Ley de Presupuesto levantará su cuarto intermedio el próximo jueves 20 de agosto a las 20 horas vía zoom.
Condiciones de acceso a Asamblea General Extraordinaria Zoom:
Los participantes deberán ingresar con su nombre completo (nombre y ambos apellidos) a modo de comprobar que sea su identidad y calidad de socio activo. El anfitrión realizará esta tarea en forma manual por lo que desde ya agradecemos su comprensión en caso de alguna demora.
Se solicitará tener la cámara encendida al momento de ingresar al zoom.
El anfitrión silenciará los micrófonos de todos los participantes y solo se habilitará al quien pida la palabra con la función «levantar la mano», según orden de solicitud.
Informamos que media hora antes del comienzo de la asamblea estará habilitado el ingreso a la misma, lo que permitirá disminuir los tiempos de espera